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PERÚ SINDICAL

Ideología y Política

FTCCP PROPONE A MARIO HUAMAN COMO CANDIDATO DE LOS TRABAJADORES

FTCCP PROPONE A MARIO HUAMAN COMO CANDIDATO DE LOS TRABAJADORES

FEDERACION DE TRABAJADORES EN CONSTRUCCION CIVIL DEL PERU

XXIII Conferencia Nacional de Organización

COMISION Nº 1

FRENTE A LA SITUACION POLITICA INTERNACIONAL Y NACIONAL

CONSIDERANDO:

 

PRIMERO.- Que, a nivel planetario el sistema capitalista atraviesa su más profunda crisis económica, política y social, que estalló el 2008 con la quiebra de los negocios inmobiliarios en los Estados Unidos, colapsando el sistema financiero norteamericano. Sus efectos han tenido repercusión en todos los sectores de la economía norteamericana y ha incidido en las economías del llamado primer mundo. Esta crisis continúa profundizándose en la Comunidad Europea, hoy sacudida por la crisis económica de Grecia. Los estados imperialistas rompiendo las recetas del modelo neoliberal han acudido al salvataje de los grandes capitales financieros y de las transnacionales con dinero de sus presupuestos nacionales, recortando lo relacionado a la inversión social. Crisis que se expresa en el resquebrajamiento de la hegemonía del mundo unipolar dirigido por Estados Unidos y la formación de bloques regionales y subregionales. Crisis que también expresa un incremento de la carrera armamentista y crecimiento de la producción de armamentos y en el caso latinoamericano el peligro de una agresión militar de los Estados Unidos que en la desesperación del control que se le escapa de las manos por la presencia de gobiernos nacionalistas, independientes y soberanos que recusan la hegemonía norteamericana y por ello ha repotenciado su capacidad de fuego en el Comando Sur con la reactivación de la IV Flota y la ampliación de bases militares en Colombia y Panamá.

 

SEGUNDO.- Que, los verdaderos afectados de la crisis mundial del capitalismo son los trabajadores y el pueblo, principalmente de los países dependientes como el nuestro. En los EE.UU. continúan los despidos masivos que bordea el medio millón de trabajadores mensualmente y más de 8 millones que han perdido sus casas como consecuencia de la hipotecas con las inmobiliarias y el sistema financiero; mientras en España se dan los índices más altos de desocupados, igualmente sucede en Alemania, Francia, Inglaterra, Italia, Portugal y otros.

 

TERCERO.- Que, en el Perú sufrimos los efectos de la crisis mundial capitalista, así, durante el 2009 se han despedido a más de 200 mil trabajadores como consecuencia directa del fracasado modelo neoliberal que ha recesado el crecimiento económico del 10% a menos del 1% anual, a la par del ahondamiento de la pobreza por la carencia de empleo y la aplicación de las recetas del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial y la sujeción de nuestro país a la estrategia de dominación del imperialismo norteamericano que ha puesto de rodillas al gobierno aprista presidido por García Pérez para beneficiar a las transnacionales.

 

CUARTO.- Que, el gobierno en alianza con los sectores más reaccionarios de la política, la oligarquía nativa y el capital y transnacional han institucionalizado la corrupción más vil y antipatriótica a nivel de las instituciones representativas del Estado peruano; basta señalar dos hechos recientes que han remecido al gobierno de las transnacionales que administra García Pérez, como es el caso de los “petro-audios” que tumbó al gabinete de Jorge del Castillo y que pretende hoy ser el candidato presidencial del APRA para el 2011; y el escandaloso indulto presidencial a Crousillat mafioso ex dueño de un canal de televisión, en este hecho de tráfico de impunidad está comprometido el ex Ministro de Justicia Aurelio Pastor quien fue sacado del cargo.

 

QUINTO.- Que, el gobierno del continuismo neoliberal encabezado por García para poder aplicar decretos legislativos anticonstitucionales y vende patria que ponen al remate nuestro patrimonio nacional (Puertos, aeropuertos, bosques y otros recursos naturales y culturales) en beneficio de la oligarquía nativa, ha pretendido maniatar las luchas de los trabajadores, de las comunidades nativas y amazónicas, comunidades campesinas y pueblos originarios de los andes y tierras altamente productivas de la costa norte) dio más de 100 decretos legislativos, dentro de ellos un paquete de Decretos Legislativos represivos, violatorios de los derechos humanos.

 

SEXTO.- Que, la gran mayoría de los gobiernos regionales se encuentran descontentos ante el abusivo centralismo del gobierno aprista, que lejos de considerarlos, ha volcado una campaña mediática en contra de los presidentes de las regiones, llegando incluso a penalizar cualquier manifestación de protesta de los presidentes regionales, y se reprime las luchas de los frentes regionales.

 

SÉTIMO.- Que, el presidente García en su mensaje de Fiestas Patrias del 2008, reafirmó la radicalización del modelo neoliberal y expuso la estrategia electoral de la coalición neoliberal que gobierna el país, para la cual anunció medidas restrictivas  contra los gobiernos locales, reconcentrando el Presupuesto de la República y su manejo apristizado con los flamantes “Núcleos Ejecutores” con el fin de intervenir en el desarrollo de pequeñas y medianas obras con fines puramente electoreros.

 

OCTAVO.- Que, durante lo que va del gobierno aprista, los trabajadores organizados principalmente en la CGTP, dentro de ella nuestra gloriosa Federación, hemos levantado las banderas de la defensa de nuestra soberanía para impedir el remate del país al capital trasnacional. Luchamos por el cambio de la política económica neoliberal, contra la firma de los TLC, por aumentos de sueldos, salarios y pensiones, contra la pobreza y extrema pobreza, por la generación de empleo productivo con derechos, por la defensa de las libertades sindicales, en defensa de las tierras y bosques de los pueblos amazónicos, de los pueblos andinos, del campesinado pobre, por una mejor calidad de vida salud, educación, etc., y por el cambio de la constitución que dejó la dictadura de Fujimori y Montesinos, entre otros temas. Estas luchas se manifestaron en grandes jornadas de movilizaciones a nivel nacional, regional, etc.

 

NUEVE.- Que, la CGTP tomó la decisión de impulsar la unidad de todos los trabajadores organizados, de organizaciones sociales y políticas, que dio lugar a la creación de la Coordinadora Política y Social (CPS), en la cual somos miembros activos, siendo a la fecha el instrumento de unidad y lucha más exitoso de los últimos años.

 

DIEZ.- Que, a siete meses de las elecciones municipales y regionales y a un año de las elecciones generales se plantea la necesidad imperiosa de forjar la unidad del mayor número de fuerzas sociales y políticas que tienen una propuesta alternativa al nefasto modelo neoliberal, construyendo poder político desde las organizaciones de base; objetivo que es posible lograr, como viene ocurriendo en otros países hermanos: Bolivia, Ecuador, Uruguay, Paraguay, Venezuela y la imbatible revolución cubana, con la creación de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América ALBA, el Banco del Sur, la Unión de Naciones Suramericanas UNASUR, el SUCRE como moneda virtual para el intercambio comercial, entre otros.

 

ACUERDA:

 

1.   Frente a la crisis mundial (económica, financiera, alimentaria, medio ambiental y moral) la FTCCP reafirma su lucha antiimperialista y su decisión de contribuir con el conjunto del movimiento sindical y popular a la creación de un nuevo orden económico y social más equitativo y justo. El capitalismo neoliberal no se va derrumbar por efecto de la crisis sino por la lucha organizada y consciente de los pueblos; ésta tarea requiere de un compromiso firme.

 

Si bien es cierto que los EE.UU. es el imperio en decadencia, esto no significa que está derrotado, por el contrario es más peligroso y agresivo con sus políticas de saqueo y guerrerista, con la que pretende acrecentar la sobre explotación del trabajo para salir de su crisis trasladando sus efectos a los pueblos del mundo.

 

2.   Incluir la participación de las mujeres en la lucha sindical y política para llegar a una economía socialista.

3.   Solidarizarnos con las luchas de los trabajadores del Continente y de otras latitudes del mundo que padecen la expoliación capitalista y nos  comprometemos a luchar juntos contra el enemigo común que nos agrede política y militarmente y saquea nuestros recursos naturales como el gas, el petróleo, nuestros minerales, etc.; y con la aplicación del TLC destruye el aparato productivo nacional convirtiendo a nuestros países en un gran mercado para los productos de las transnacionales.

 

4.   Rechazar la aplicación del Tratado de Libre Comercio con los EE.UU. (y casi  firma con la Unión Europea UE) que a  un año de su implementación solo ha servido para que se dicte un paquete de decretos legislativos que acentúa la dependencia económica y recorta los derechos laborales, eliminado las normas señaladas en el Capítulo XVII del tratado, referido a los derechos de los trabajadores.

 

5.   Saludar la lucha indoblegable de los pueblos amazónicos que a pesar de la matanza de Bagua, continúan luchando por la defensa de sus tierras y bosques y sus ingentes recursos naturales.

 

6.   Demandar la reformulación del presupuesto nacional de la República, poniendo énfasis en la descentralización de los recursos económicos y financieros. Dándole más poder económico a los Gobiernos Locales y Regionales.

 

7.   Denunciar el incremento de las cifras de la pobreza como consecuencia de la caída estrepitosa de la producción, del 10% en el 2008 a menos del 1% en el 2009, perdiéndose miles de puestos de trabajo que ahonda la desigualdad entre ricos y pobres.

 

8.   Exigir sanción a los implicados en los hechos de corrupción, entre ellos a los comprometidos en el caso de “chuponeo electrónico”, en el “faenón” de los petro-audios que alcanza a personajes de las más altas esferas del gobierno aprista; asimismo exigimos se investigue a fondo el caso del “indulto” presidencial a Crousillat, en la que está comprometido el ex Ministro de Justicia Aurelio Pastor, éste caso pone una vez más en evidencia el contubernio del Apra con el fujimorismo, para liberar al sátrapa Kenyi Fujimori. Estas maniobras nos debe comprometer a estar vigilantes ante cualquier intento de liberación del dictador y de individuos del entorno mafioso de Vladimiro Montesinos.

 

9.   Demandar la derogatoria de los decretos legislativos represivos y violatorios de los derechos humanos; la inmediata liberación de dirigentes sindicales, campesinos y populares, acusados de quebrantar el orden, asimismo pedimos la anulación de los procesos inculpatorios de casi un millar de luchadores sociales y el cese de persecución de los líderes políticos opuestos al gobierno de las transnacionales.

 

10.  Rechazar el uso proselitista y  politizado de los recursos del estado, denunciando el

copamiento político de los Gobernadores Apristas en los Núcleos Ejecutores.

 

11.  Exigir al gobierno de García el cese del manejo apristizado del Presupuesto de la República que perjudica el proceso de la regionalización y el fortalecimiento de los gobiernos municipales y regionales, solamente por satisfacer el intereses  reeleccionistas del APRA.

 

12.  Continuar luchando por la defensa de nuestra soberanía nacional e impedir el remate del país al capital extranjero. Proseguir en la lucha por el cambio del régimen neoliberal, contra la aplicación de los TLC, por una justa distribución de las riquezas, por la defensa de las tierras de las comunidades amazónicas y andinas y por el cambio de la constitución neoliberal impuesta por la dictadura fujimorista.

 

13.   Seguir brindando nuestro total respaldo a la Coordinadora Política y Social (CPS) por ser un instrumento eficaz de unidad y lucha contra las medidas antipopulares y represivas del gobierno del APRA.

 

14.   Contribuir a forjar una alternativa de gobierno para derrotar en las próximas elecciones regionales y municipales a las fuerzas políticas de la convivencia neoliberal. Saludamos el llamado de la CGTP para respaldar en las elecciones generales, una candidatura única que exprese la voluntad de todas las fuerzas progresistas que propugnan el cambio.

 

15.   Reafirmar nuestra consecuencia con los principios del sindicalismo de clase, nuestras luchas no deben quedar solamente en el plano reivindicativo; las organizaciones sindicales de obreros, de trabajadores de la ciudad, de los campesinos, de los estudiantes, de la mujeres, de las comunidades nativas y campesinas de los andes, de profesionales; todos juntos debemos aspirar conquistar el poder político, impulsado desde las bases organizadas del pueblo que será única forma de garantizar un verdadero gobierno del pueblo que socialice la política a través de un nuevo estado plurinacional verdaderamente democrático e incluyente; socializar la economía para que beneficie a las grandes mayorías excluidas, como ampliar la democracia burguesa  por una democracia directa o representativa que permita la fiscalización de las autoridades electas en todos los niveles e instancias y con capacidad de revocatoria.

 

El sistema de partidos tradicionales y de la derecha liberal ha colapsado y se han convertido en serviles de los intereses de las transnacionales y la oligarquía nativa. De otro lado las organizaciones políticas de la izquierda también están sumidos en una profunda crisis institucional; muchos de sus principales dirigentes han terminado siendo funcionales al sistema imperante, encaramados en ONGs financiadas por organizaciones de fachada del imperialismo y la social democracia conservadora o democracia Liberal que trata de ponerle rostro humano al sistema capitalista y pretende copiarlas como ejemplo en las organizaciones sindicales y que en definitiva no plantean la destrucción del modelo de economía capitalista, sino sólo convertirse en simples administradores, cuando de lo que se trata es cambiarlo totalmente. Con algunas excepciones admitimos la existencia de sectores de la izquierda que permanecen consecuentes con las banderas emancipadoras.

 

Por todo ello nuestro compromiso es impulsar desde las bases de las organizaciones del pueblo, un referente político efectivamente participativo que garantice llegar a ser un verdadero gobierno del pueblo para el pueblo, y realizar todos juntos las grandes transformaciones antiimperialistas y democráticas que los trabajadores anhelamos.

 

16. Reivindicamos el derecho ciudadano de los trabajadores a hacer política y ha participar activamente en los procesos electorales promoviendo un proyecto incluyente que incorpore al movimiento sindical organizado y a los trabajadores de la construcción y de otras ramas como candidatos del pueblo, enarbolando un programa de transformaciones que incluya necesariamente los derechos de los trabajadores 

 

17. En ese sentido, la XXIII Conferencia Nacional de la FTCCP, expresa su total  respaldo al c. Mario Huamán, Secretario General de la CGTP y de nuestra federación para que nos represente en una opción de gobierno, que exprese los intereses de los trabajadores y  del conjunto del pueblo peruano, en concordancia con la voluntad de cambio expresado unánimemente por la presente Conferencia.

 

Lima, 25 de marzo de 2010

51 ANIVERSARIO DE LA REVOLUCIÓN CUBANA

51 ANIVERSARIO DE LA REVOLUCIÓN CUBANA

    Con motivo del 51 Aniversario del Triunfo de la Revolución Cubana (01 de enero de 1959), fecha histórica que transformó para bien de millones de cubanos expoliados y discriminados y que hoy exhibe en el planeta los logros más impresionantes en materia de educación, salud, deporte, cultura, y un sostenido crecimiento económico (7.5%, promedio) más de América Latina y el de más equitativa distribución social.

 

Los Amigos de Cuba en el Perú, le rendiremos un majestuoso homenaje a realizarse el JUEVES 28 DE ENERO-2010, en Av. Arequipa Nro. 1733, a horas 6: 30 p.m. a  9: 00 p.m.

 

En este sentido lo invitamos a concurrir con su organización a la concentración a realizarse JUEVES 28 DE ENERO-2010,  a horas: 3:30 p.m. entre la  Av. Arequipa cdra. 1 y Av. 28 de Julio. Su presencia enaltecerá al mencionado homenaje.

 

CATY CAMPOS LLONTOP

Coordinadora General

¡POR LA GRAN TRANSFORMACIÓN DEL PERÚ!

¡POR LA GRAN TRANSFORMACIÓN DEL PERÚ!

 Manifiesto

• El Perú se encuentra en una encrucijada. Ha llegado el momento de optar entre profundizar la democracia que recuperamos de la dictadura fujimorista y que los gobiernos posteriormente elegidos han secuestrado a favor de unos pocos, o continuar con la imposición neoliberal, que arrebata el esfuerzo de millones de mujeres y hombres para entregarlo a los grupos trasnacionales y hace imposible un futuro de libertades para todas y todos los peruanos.


• Frente a esta situación un grupo de ciudadanas y ciudadanos llamamos a convertir nuestro país en una nación libre y justa, donde la exclusión no exista más. En esta perspectiva apoyamos la candidatura a la Presidencia de la República del ciudadano Ollanta Humala Tasso, quien representa los ideales de la gran transformación que nuestra patria requiere y la unidad de las fuerzas que anhelan construir la democracia y la Nación peruanas.

 

• Para transformar la actual situación hay necesidad de una profunda renovación de la política y un cambio radical en la economía. Esta renovación supone un camino distinto que supere la herencia colonial de la república criolla, que traiciona la promesa de la vida peruana, construyendo una nueva República que nos lleve a un Estado-Nación, democrático, constitucional, social, laico, descentralizado y pluricultural.  La herramienta para ello es la conquista en las urnas de un nuevo Gobierno Democrático Nacional y Progresista y una Nueva Constitución que exprese la voluntad popular y ponga fin al veto del gran capital; es decir, un nuevo contrato social favorable al pueblo y opuesto al contrato neoliberal de 1993, que permita una democracia para todas y todos.

• La lucha anticorrupción se convertirá en la tarea primera y fundamental de un nuevo gobierno democrático para sacar adelante el Perú. Partimos de la convicción, sin embargo, de que la corrupción no es solo ni principalmente un problema de conductas, sino de una falsa identidad con el Perú difundida por un grupo dominante que controla el Estado y ve al país como un territorio ajeno al que hay que saquear en el menor tiempo posible. Por ello, ninguna lucha anticorrupción será exitosa si no se basa en la construcción de una identidad común que desarrolle el amor por lo nuestro, la defensa del  patrimonio nacional y recoja nuestras raíces andino amazónicos.

 

• Para lograr la gran transformación que proponemos necesitamos una economía nacional de mercado abierta al mundo. Ni la industrialización sustitutiva de importaciones ni el modelo primario exportador neoliberal han logrado integrar el país. La economía moderna ha quedado desvinculada de la demografía y la geografía nacionales y subordinada a una dinámica externa que no toma en cuenta a la mayoría de peruanas y peruanos. Necesitamos un modelo de desarrollo que respetando nuestra diversidad étnica, cultural y ecológica, promueva el mercado nacional, recupere el control nacional de los recursos naturales, promueva una nueva industrialización y termine con la segmentación productiva y la discriminación económica, brindando trabajo y generando condiciones para el emprendimiento de las peruanas y peruanos.

• Esta propuesta nos permitirá enfrentar el problema más grave de nuestra sociedad que es la aguda desigualdad que padecemos, la que tiene como consecuencia que el 40% de las peruanas y peruanos sean pobres. Para vencer la desigualdad necesitamos enfrentar los privilegios de unos pocos y promover políticas sociales universales y no caritativas ni privatizadas como las del neoliberalismo. Esto supone reformas integrales en la educación, la salud, la vivienda, la promoción del empleo y las pensiones que se basen en un nuevo pacto fiscal que grave a los que más ganan y más tienen. Asimismo, la recuperación de los derechos laborales arrebatados por la dictadura fujimorista y negados hasta hoy.

 

• Necesitamos también una descentralización que de poder efectivo, tanto político como económico, a los municipios y las regiones, para que puedan cumplir el papel de gobierno en sus respectivos lugares. Para lograrlo, constituiremos regiones transversales en las que se desarrollen espacios económicos y políticos viables que sean un efectivo contrapeso al centralismo limeño.

• Queremos convertir al Perú en un promotor del proceso de integración de América Latina, apoyando y no saboteando esfuerzos como la Comunidad Andina, el Mercosur y la Unasur. Para ello, revisaremos todos los tratados de libre comercio que se opongan al ejercicio de nuestra voluntad soberana. Es como bloque regional integrado  y no como países individuales que debemos enfrentar el reto global. En esta misma perspectiva pugnaremos por una globalización solidaria con los pueblos que apoye el ejercicio de los derechos humanos y el buen uso de los recursos del planeta.

 

La tarea es seguramente mayor que nuestras posibilidades, pero creemos que recuperar nuestra patria, vendida y humillada, es un imperativo no solo político sino también moral que debe movilizar millones de voluntades; por nosotros, por nuestros hijos y por nuestros nietos.

 

Lima, enero de 2010

 

Alberto Adrianzén M. DNI: 07238307, Oscar Barreto Vásquez  DNI: 00029241, Carlos Bedoya DNI: 10813358, Marco Briones DNI: 06675100, Ranulfo Cavero Carrasco DNI: 28270284, Omar Chehade M. DNI: 09337557, Isabel Coral  DNI: 09373151, Manuel Dammert Ego Aguirre  DNI: 06256174, Gregoria Félix Huanca  DNI: 22428056, Ricardo Giesecke           DNI: 09431194, Cecilia Israel La Rosa   DNI: 06247499, Félix Jiménez  DNI: 10137245, Salomón Lerner G. DNI: 08205476, José Lizárraga Trujillo DNI: 08898669, Sinesio López         DNI: 07730302, Nicolás Lynch  DNI: 10270250, Urbano Muñoz Ruiz DNI: 25749428, Edmundo Murrugarra  DNI: 10144268, Pilar Orrego Bejarano DNI: 19807615, José Oscátegui Arteta DNI: 07833371, Vicente Otta  DNI: 07247992, Blanca Rosales  DNI: 07233326, Roger Rumrrill        DNI: 06762849, Ricardo Soberón Garrido DNI: 06625316, Carlos Tapia  DNI: 07732575, David Ugarte Vega Centeno DNI: 23851585, Raúl Wiener  DNI: 07717557

UNIDOS SOMOS LA ALTERNATIVA

UNIDOS SOMOS LA ALTERNATIVA

El capitalismo salvaje se derrumba

Por: Roberto de la Cruz Huaman

El neoliberalismo salvaje, impuesto en nuestra patria mediante el modelo primario exportador implantado de manera coercitiva desde los años 80, ha desembocado en un estruendoso fracaso.

  

La economía mundial de los países capitalistas está en debacle. Lo que ha fracasado a nivel mundial es la tesis de que “las fuerzas ciegas del mercado lo resuelve todo, sin intervención del Estado”.

  

Otra vez, tal como lo expusiera Marx, luego de un ciclo de crecimiento económico entramos en una crisis, esta vez producto de los experimentos fallidos del capitalismo para recuperar cada vez más creciente rentabilidad.

  

Para recobrar sus márgenes de ganancia a costa de los trabajadores, el neoliberalismo, abandonó la noción de pleno empleo, de allí que no ha sido capaz (ni se ha preocupado) de mantener el empleo en crecimiento sostenido. Los ciclos en que el PBI creció han sido cortos y en cada caída la pobreza se hizo más dramática.

  

En el Perú, se abrió el mercado y se destruyó a miles de pequeñas empresas y agricultores, estos últimos fueron abandonados en favor de la agro- exportación, que solo ocupa 5%. De la tierra cultivable. Ello sin contar los daños al equilibrio ecológico, por ejemplo, en la costa donde el agua se agota producto del desmedido uso.

  

En el Perú los responsables de esta situación es la alianza del APRA con la derecha (Alan – Keiko – Lourdes Flores – Toledo - Castañeda) por mantener el continuismo neoliberal, defender irresponsablemente a los expansionistas y guerreristas empresarios chilenos, ser complacientes con la corrupción y propiciar la impunidad de los que medran con el erario nacional; todo esto bajo la conducción del nuevo jefe de la derecha, Alan García, quien no ha dudado en usar el poder del estado para intentar destruir a las organizaciones sindicales y sociales a través de una sostenida campaña macartista con el entusiasta apoyo de los principales medios de comunicación, convertidos en instrumento de poder de los ricos.

  

Para ello no basta con los que luchamos por el cambio. Por eso, las organizaciones sindicales, políticas y populares que combaten a diario y particularmente en la jornada del 26 de Noviembre la CGTP, la CPS y FNVS, se están convirtiendo en instrumentos de acumulación y articulación de las luchas. Ellos son el pilar sobre el que se puede articular una sola plataforma para enfrentar y derrotar a la derecha. Con ellos, hay que construir un gran frente que incorpore a los intelectuales, a los micros y pequeños empresarios , a los empresarios patrióticos, a las comunidades indígenas y nativas, a los jóvenes y mujeres con un solo liderazgo y una sola bandera.

  

Proponemos crear un nuevo orden social que acabe con la explotación y la injusticia. Tenemos que lograr una nueva sociedad en donde todos tengan las mismas oportunidades y posibilidades para satisfacer sus necesidades materiales y espirituales. Ese es el imperativo de las luchas de nuestro pueblo.

  

El 64% de los peruanos rechaza la política económica que viene implementando Alan García. El pueblo ha identificado a quienes viven de la política y usan los resortes del poder para hacerse ricos, mientras, miles de despedidos por la dictadura siguen luchando por la reposición. La derecha tiene miedo a la verdad, tiene miedo al debate de las ideas, tiene miedo a que construyamos la más amplia unidad de todos aquellos sectores sociales y políticos que buscan el bienestar de las grandes mayorías, solo se dedican a difamar y sembrar el miedo en base a calumnias y falsedades.

  

Nuestro objetivo es el socialismo, pero tenemos que dar pasos concretos construir un gobierno democrático, popular y patriótico que luche por:

  

a. Una gestión honesta de gobierno

  

En nuestro concepto hay que servir a la gente y no servirse de ellas, hay que acabar radicalmente con la cultura del aprovechamiento político para efectuar negocios bajo la mesa. Investigar a profundidad y castigar severamente a todos los políticos corruptos, debemos fortalecer los mecanismos de control social. Un gobierno, honesto y transparente, es la condición básica para poder llevar adelante las transformaciones económicas, políticas, sociales y culturales que nos permitan construir una nueva sociedad.

  b. Una nueva constitución   

La Constitución de 1993 impuesta por la dictadura del binomio Fujimori – Montesinos resume el pensamiento dogmático y autoritario del liberalismo económico. Su objetivo principal es subordinar la estructura estatal a la aplicación de las políticas económicas de corte neoliberal que se sustenta en la trilogía: Mercado – Propiedad Privada – Inversión Extranjera, como dogma inamovible en el plano económico.

  

Tenemos un modelo de estado en donde los poderes fácticos aplican con absoluta impunidad el uso de la violencia organizada de los aparatos represivos para acabar con la oposición.

  

La Constitución de 1993 ha perdido legitimidad. El país exige un nuevo “contrato social” sobre la base de la nueva realidad y la nueva correlación de fuerzas que se viene configurando.

  

Hay que refundar la república y avanzar, de manera seria y coherente, en la convocatoria a una Asamblea  Constituyente, la cual refleje el nuevo consenso social existente y que redacte una nueva carta magna.

  

c. Una nueva política económica

 

 

Una economía en la que el estado planifique desarrollo y redistribuya la riqueza, en donde el mercado no sea el único que asimile recursos, donde no se permita el monopolio y aseguremos para la nación sectores estratégicos de la producción para acumular capital y crear puestos de trabajos. Una reforma tributaria en la que pague más el que más tiene para mejorar la educación, salud, vivienda y seguridad. Una economía que respete el medio ambiente.

  

d. Descentralización Democrática

 

 

Hay que redistribuir el poder, considerando la nueva institucionalidad estatal surgida del proceso  de descentralización. Para lograr este objetivo hay que acabar con el criterio autárquico que ha llevado a ver la descentralización como una suerte de feudalización del poder regional. Dentro de un estado unitario, la descentralización tiene que cumplir un rol complementario a las tareas nacionales de lograr el desarrollo y la integración nacional, creando espacios regionales para impulsar el desarrollo sostenido de las regiones.

  

Hay que definir con claridad las fuentes de ingreso económico de las regiones, su articulación con los gobiernos Municipales y su rol democrático en la construcción de una nueva forma de relacionarse con la ciudadanía.

  

e. Integración Regional

  

En un mundo globalizado, la economía nacional tiene que articularse con el mercado mundial. Sin embargo el neoliberalismo, nos ha subordinado a un rol subsidiario y dependiente de la economía norteamericana. Con la firma del TLC han colocado al país en una situación de extrema debilidad frente a los procesos de integración regional que se vienen impulsando en la región y que a mediano plazo, van a significar la dinamización de las economías regionales que se han articulado en un espacio definido. La integración regional otorgara mejores posibilidades de negociar en bloque con las economías mundiales.

  

Hay que acabar con el aislamiento regional volver la mirada a nuestros países vecinos y desarrollar políticas comunes que nos permitan construir un espacio común que contribuya a la lucha contra la pobreza y el sub desarrollo.

  

Debemos sumarnos al torrente de las fuerzas democráticas, patrióticas y antiimperialistas de América Latina que construyen nuevas formas de sociedad en donde el pueblo es el beneficiario.

  

La historia nos plantea una nueva tarea, unámonos todos los que estamos por cambiar las viejas estructuras económicas y políticas para construir una nueva sociedad al servicio de las grandes mayorías. Atrevámonos a liberar nuestros sueños y esperanzas y trabajemos con responsabilidad por el futuro de nuestros hijos. 

 

Editorial de "Unidad" No. 6 . Diciembre 2009

PCP RECHAZA VIOLENCIA EN ABANCAY Y EXIGE ATENCION A DEMANDAS DEL PUEBLO

PRONUNCIAMIENTO  

El Partido Comunista Peruano (PCP) expresa su solidaridad con las justas demandas de las provincias de la Región Apurimac que exigen implementar de una manera justa y equitativa la distribución del presupuesto participativo, acordado de manera democrática por las organizaciones sociales, incumplido de manera prepotente por el Presidente del Gobierno Regional, lo que ha causado indignación popular, máxime cuando esta autoridad por su soberbia y negligencia ha provocado la prolongación del levantamiento de los pueblos de  Abancay, Aymaraes, Antabamba Cotabambas y Grau y tres distritos de Andahuaylas.

El PCP condena la violencia desatada contra la población de Abancay que a la fecha ha dejado un saldo de mas de 50 heridos, algunos de extrema gravedad, que se encuentran hospitalizados; por tanto exigimos que se atienda lo acordado por la población en el presupuesto participativo. Las fuerzas del orden no deben actuar con la violencia que nos lleva por el camino de los “baguazos” que solo conducen a más división y odio entre peruanos.

Apurímac es la demostración del abandono del Estado y el desprecio por una auténtica  descentralización y la falta de un verdadero desarrollo económico, político y social de los pueblos del interior del país. El gobierno de Alan García, mas preocupado en servir a los intereses extranjeros, incumple su compromiso de una real trasferencia de atribuciones a las regiones; por el contrario criminaliza la protesta social enjuiciando y persiguiendo a los líderes de la oposición; en consecuencia es responsable de la desatención y violencia en la región de Apurimac al igual que el Presidente del Gobierno Regional.

El PCP reitera su solidaridad con el pueblo apurimeño y persiste en su llamado a todo el pueblo peruano a participar activamente en la Jornada Nacional de Lucha del 26 de noviembre, convocados por la CGTP, CPS, FRENVIDAS.

Lima, 21 de noviembre 2009

Por la Comisión Política PCP

ROBERTO DE LA CRUZ HUAMAN

Secretario General

PCP REPUDIA ACTO DE TRAICION A LA PATRIA

PCP REPUDIA ACTO DE TRAICION A LA PATRIA

LLAMA A PARTICIPAR EN LA JORNADA DE LUCHA DEL 26 DE NOVIEMBRE

SEÑALA QUE NEGOCIOS Y POLITICA RESPONDEN A UNA ESTRATEGIA DE EXPANSION Y DE PENETRACION DE

CAPITALES CHILENOS A LA QUE ESTAN SOMETIDOS NUESTROS GOBERNANTES

PRONUNCIAMIENTO

Frente al espionaje propiciado por el gobierno chileno contra el  Perú, el Partido Comunista Peruano (PCP) se dirige a la opinión pública nacional e internacional para pronunciarse en los siguientes términos.

 

1.    Expresamos nuestro repudio a este acto de traición a la Patria, cometido por el sub oficial de la Fuerza Aérea Peruana Victor Ariza, acto deleznable producto de la degradación moral del modelo económico neoliberal que, lamentablemente, se ha hecho extensiva a sectores de las fuerzas armadas. Exigimos la sanción más severa.

 

2.    Responsabilizamos a los mandos militares que han permitido estos hechos durante más de dos años, lesionando la seguridad nacional y poniendo en grave riesgo los intereses de todos los peruanos.

 

3.    Condenamos la actitud agresiva del gobierno chileno y a los sectores guerreristas, propio de su política expansionista y armamentista que vienen implementando con el fin de agredir a nuestro País y resguardar los intereses económicos de  empresarios chilenos afincados en nuestra patria.

 

4.      Llamamos a la unidad más amplia del pueblo peruano para defender la Patria y la soberanía, amenazada por quienes sostienen que sus “fronteras es hasta donde llegan sus intereses” y nos sumamos a las demandas planteadas por los sectores patrióticos del país, en los términos siguientes:

 

   Renuncia inmediata de los Ministros de Defensa, Comercio Exterior y de la Producción, por su ineptitud y su conducta entreguista, contraria a los  intereses de la nación.

   Anular la entrega de los espacios estratégicos a los inversionistas chilenos como son los puertos (Paita) y aeropuertos (Collique).

    Dejar sin efecto el TLC con Chile por ser totalmente favorable a los inversionistas chilenos en desmedro de los sectores productivos del país.

    Rechazar la ingenua política de “cuerdas separadas”, por un lado los negocios y por otro lado la política, lo cierto  es que ambas responden a la estrategia de expansión y penetración del capital chileno al cual se han sometido nuestros gobernantes.

    Rechazar la ilusa estrategia de desarme y exigimos que el gobierno asigne presupuesto para el equipamiento y modernización de las Fuerzas Armadas estableciendo un impuesto a  las utilidades mineras, que nos permita defender nuestros intereses y la soberanía nacional.

     Suspender las relaciones diplomáticas, por la actitud expansionista y desleal, contraria a los principios de integración regional  por parte del gobierno chileno.

 

5.    Demandar una actitud más firme del gobierno peruano en defensa de la Patria, y desarrollar una política de integración para el intercambio comercial y el aprovechamiento científico tecnológico con los países vecinos a favor de las grandes mayorías y unirnos en defensa de la soberanía nacional y los sagrados intereses de la Patria.

 

6.    Hacemos un llamado a participar activamente en la Jornada Nacional de Lucha convocada por la CGTP,  CPS Y FRENVIDAS en defensa de la economía popular frente a la creciente crisis económica, política y social así como en defensa de la soberanía  nacional.

 

Lima. Noviembre 2009

 

Por la Comisión Política:

ROBERTO DE LA CRUZ HUAMÁN

Secretario General del Partido Comunista Peruano -PCP

MARIÁTEGUI Y EL MARXISMO CREADOR

MARIÁTEGUI Y EL MARXISMO CREADOR

Por: Dr. Joaquín Santana Castillo.

Profesor Titular/Facultad de Filosofía.

Universidad de La Habana

 

El accidentado siglo XX, considerado por Hobswann como un siglo corto, se caracterizó por el vertiginoso y en no pocas ocasiones encarnizado de cursar de los acontecimientos. El acelerado desarrollo de la ciencia y la técnica, por un lado, acercó al hombre a parámetros insospechados anteriormente en el largo proceso de humanización y control sobre las fuerzas ciegas de la naturaleza, mientras que por otro ha acentuado las dicotomías y disparidades existentes entre las naciones Así, ha llevado al mundo al borde del colapso ecológico, ha promovido de manera creciente la crueldad de la guerra y alcanzado niveles de bestialidad y exterminio masivo desconocidos en siglos anteriores. Signado por diferentes paradigmas ideológicos, conoció del ascenso y crisis de los mismos. Buena parte de los procesos revolucionarios triunfantes de orientación marxista-leninista que en su momento aspiraron en la vieja Europa a la construcción de una sociedad más justa, democrática y equitatitiva, con mayores niveles de socialización de la propiedad y el poder; derivaron hacia una estatalización excesiva de las relaciones sociales asfixiando casi toda iniciativa individual o independiente de los códigos oficiales en nombre de supuestos intereses colectivos representados por la burocracia. El espíritu crítico que animó a Marx a estudiar la sociedad capitalista de su tiempo fue remplazado por la lectura complaciente y apologética del socialismo de estado que mello el filo renovador y revolucionario del marxismo y condujo finalmente a la bancarrota del llamado socialismo real. Si bien la izquierda no ha logrado aun sacudirse del todo la polvareda levantada por la caída del muro de Berlín, su propio desarrollo le impone repensar la teoría y ponerla a tono con el mundo de hoy. Este ejercicio teórico requiere también de la investigación seria y concienzuda del ayer, precisa del recuentro con el marxismo clásico y del estudio de todo el pensamiento social, sobre todo de aquel que desde una postura revolucionaria se mostró original y creativo, a fin de que el análisis contribuyan a la necesaria recomposición de la teoría en esta paradójica era de globalización y modernidad posmoderna. Este proceso de relectura y reevaluación de la teoría y práctica revolucionaria debe incluir como una de sus fuentes más importantes, al pensamiento de José Carlos Mariátegui, uno de los marxistas más lúcidos y originales de la centuria en tanto supo hacer de la teoría revolucionaria no un mero calco o copia sino como él mismo lo llamó una creación heroica. Nacido en tierras americanas, José Carlos Mariátegui supo combinar la ciencia europea con las condicionantes nacionales de su natal Perú para ofrecer una concepción rica, creativa y original sobre las posibilidades y perspectivas de un socialismo indo americano. Su marxismo no negaba la determinación económica pero hacia énfasis en la significativa importancia de la subjetividad humana, en el papel de los factores supra estructurales, de la cultura, la tradición y la historia de la nación y en la forma en que estos elementos eran interiorizados por los diferentes sujetos sociales. No obstante, pudiera objetarse que la lectura y estudio de la obra de Mariátegui tiene muy poco que aportar a la actual coyuntura. Fallecido hace más de 70 años, la realidad que Mariátegui analizó ha cambiado de manera sustancial en el mundo y de manera particular en la América Latina. Esta objeción, valida por si misma, tendría sentido si se intentara hacer una lectura acrítica, dogmatica y parcializada de sus escritos. Sirve además como una advertencia en contra de un procedimiento erróneo experimentado de manera reiterada por el marxismo a lo largo de su historia. Basta sólo recordar las sucesivas canonizaciones que sufrió el pensamiento de Marx en los marcos de la Segunda y más tarde en la Tercera Internacional, o la domesticación del herético pensamiento de Lenin a fin de sincronizarlo mejor con la lectura estalinista de la teoría, para comprender que el aviso sirve de alerta ante un peligro real. El propio pensamiento de Mariátegui fue sometido a un proceso de filtraje ideológico a fin de presentarlo como un convencido marxista leninista estalinista en los años 40. El poco éxito alcanzado por este empeño nos indica, entre otros factores, lo difícil que resulta reducir su pensamiento a un mero esquema y refuerza la idea del necesario reencuentro con el mismo, no para aprenderlo y aplicarlo mecánicamente sino para desentrañar los presupuestos teórico-metodológicos que lo sustentaron y lo convirtieron en una de las manifestaciones más originales y creativas en la historia de las ideas marxistas.( 1 )Desde luego que no es Mariátegui el único pensador que reflexiona creadoramente sobre la teoría de Marx y las posibilidades del socialismo. Formando parte de la lista se encuentran figuras de talla intelectual y profundidad teórica, que tuvieron además la fortuna de una vida más larga y pudieron por lo mismo desarrollar una obra más prolija. Gramsci, con el cual Mariátegui tiene coincidencias teóricas, Luckas, Korsch, Bloch, o el frankfurteano Marcuse, por sólo mencionar algunos, reflexionaron sobre el destino del socialismo después de la revolución bolchevique. Estos y otros teóricos encabezados por los clásicos no pueden dejarse de lado al intentar realizar una reconstrucción de la teoría. Sin embargo considero que en el pensamiento de Mariátegui se presentan una serie de aristas y presupuestos conceptuales y metodológicos que lo hacen uno de los imprescindibles, sobre todo desde las circunstancias latinoamericanas y tercer mundistas, para una reelaboración creativa de las concepciones de la izquierda sobre el socialismo.

 

¿Por qué Mariátegui?

Existe pues un conjunto de razones que justifican la importancia de Mariátegui para estos propósitos. Dentro de ellos pudieran señalarse: Mariátegui vive y produce en un período histórico que tiene ciertas similitudes con la etapa actual. Es cierto que ha triunfado la Revolución bolchevique, pero el movimiento revolucionario en otras naciones europeas, como Italia, Alemania o Hungría ha sido aplastado. La izquierda sufre las consecuencias de estos fracasos y se encuentra en una encrucijada teórica ante la crisis del marxismo de la Segunda Internacional, el proceso de formación del leninismo y el ascenso del fascismo. El nivel de reflexión es muy elevado en tanto se aspira a dar respuesta a las causas del fracaso del movimiento revolucionario en las respectivas naciones, se reacciona contra una lectura del marxismo permeada de economicismo y positivismo y se intenta recuperar el vital elemento de la subjetividad y voluntad del sujeto revolucionario. La mayoría de los pensadores de importancia vivenciaron el período, pero sólo Gramsci y Mariátegui no alcanzaron a ver el estallido de la Segunda Guerra Mundial. La mirada de Mariátegui sobre la situación europea de la primera posguerra, la crisis de la izquierda y las contradicciones y reelaboraciones conceptuales que experimenta la teoría en función de la revolución y el socialismo se encuentra menos contaminada con las querellas y prejuicios ideológicos precedentes, que si tienen sus contemporáneos del viejo continente. Llegado de un país en donde marxismo y socialismo eran hasta esos momentos casi una noción abstracta, podía evaluar y ver con mayor objetividad los procesos que desgarraban la unidad de la izquierda. No hay en Mariátegui un sentimiento metropolitano o endocolonialista, bastante frecuente, por demás, en sectores de la izquierda ya sean europeos o latinoamericanos, pero que consideran que América Latina debe seguir al pie de la letra los parámetros europeos o las orientaciones emanadas por instituciones revolucionarias de ese continente. Como latinoamericano comprende el significado de la ciencia y la cultura europea para el desarrollo del movimiento revolucionario en América Latina, pero esto no lo conduce a tratar de extrapolar miméticamente lo europeo a lo americano. El mundo latinoamericano es una realidad diferente y presenta otras condicionantes sociales y otro modo o tempo de lo histórico. Estos elementos condicionan, a mi juicio, su recepción del marxismo y la recreación original que hace del mismo. ( 2 )El marxismo de Mariátegui. Mucho antes que José Carlos Mariátegui entrara en contacto con la teoría marxista, ya ésta comenzaba a ser divulgada en tierras americanas por medio de emigrantes europeos o por latinoamericanos regresados de Europa.

(3). Pero el marxismo que se difundía, no rebasaba en la mayoría de los casos, el nivel de la más elemental propaganda y se sustentaba por lo general en una interpretación simplificada o esquemática de las ideas de algunos de los epígonos de Marx. Este marxismo de franca orientación socialdemócrata, se imaginaba que el territorio americano repetiría los mismos pasos de la historia europea. Para él, el territorio latinoamericano se encontraba en una especie de crisis de infancia con especto a Europa y en su devenir histórico repetiría las mismas fases de desarrollo. Este criterio no se superará con la irrupción del bolchevismo en el nuevo mundo pues la mayoría de los marxistas latinoamericanos de esta segunda oleada, regenteada ya en los años 20 por el Komintern sostendrán criterios similares. La excepción la constituirán en pequeño grupo de pensadores como Julio Antonio Mella, Enrique Terán y José Carlos Mariátegui que creen que las condiciones son otras y que las nieves del Kremlin no coinciden completamente con el clima latinoamericano. Para ellos América Latina era una realidad diferente, pero será Mariátegui el que logra confererirle un mayor desarrollo teórico a esta premisa. Es precisamente la comprensión de que América Latina es otra realidad la que le confiere una cualidad especial al Marxismo de Mariátegui. No bastaba la experiencia europea para explicar y transformar la misma. Se hacia necesario un esfuerzo de interpretación que encontraba en el marxismo su principales presupuestos teórico-metodoló gicos, pero que no se limitaba a éste. Al respecto escribe en su Mensaje al Congreso Obrero:"El marxismo del cual todos hablan pero que muy pocos conocen y, sobre todo, comprenden, e un medio fundamentalmente dialéctico. Esto es un método que se apoya íntegramente en la realidad de los hechos. No es, como algunos erróneamente suponen un cuerpo de principios de consecuencias rígidas, iguales para todos los climas históricos y todas las latitudes sociales. Marx extrajo su método de la entraña misma de la historia. El marxismo en cada país, en cada pueblo, opera y acciona sobre el ambiente, sobre el medio sin descuidar ninguna de sus modalidades. "

 

(4)Esta comprensión del marxismo, como método dialéctico, se enriquecía y completaba producto de su conocimiento histórico, cultura, y sensibilidad, con la consideración del papel de la subjetividad en los procesos sociales y en la revolución socialista. Vale apuntar que Mariátegui no concebía la revolución socialista como un proceso automático gestado por las fuerzas ciegas de la economía capitalista en bancarrota. Al igual que Lenin entendía que en determinado momento del desarrollo capitalista y producto de su crisis se gestaban las condiciones objetivas para su sustitución por el socialismo, sin que ello significase su desplome. Para que se produjera el cambio de sistema era necesaria la voluntad, decisión y acción combativa del sujeto revolucionario. Quizás no exista en toda su obra un fragmento que refleje con mayor claridad esta imbricación entre método y subjetividad que en el editorial Aniversario y Balance. En el mismo se lee:"La palabra Revolución, en esta América de las pequeñas revoluciones, se presta bastante al equivoco. Tenemos que reivindicarla rigurosa e intransigentemente. Tenemos que restituirle su sentido estricto y cabal. La revolución latino-americana, será nada más y nada menos que una etapa, una fase de la revolución mundial. Será simple y puramente, la revolución socialista. A esta palabra agregad, según los casos, todos los adjetivos que queráis: antiimperialista, agrarista, nacionalista revolucionaria. El socialismo los supone, los antecede los abarca a todos.... No queremos ciertamente, que el socialismo sea en América calco y copia. Debe ser creación heroica. Tenemos que dar vida con nuestra propia realidad, en nuestro propio lenguaje al socialismo indo americano. He aquí una misión digna de una generación nueva."

(5)Un análisis de los elementos conceptuales novedosos presentes en la lectura creativa del marxismo realizada por Mariátegui excedería con creces el tiempo de que se dispone para esta intervención.

 

MARIÁTEGUI Y LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA

No obstante me parece necesario destacar de manera sucinta lo siguiente.

1- Para Mariátegui la revolución socialista no es un acto sino un proceso de cambio radical de las relaciones humanas. Se trata de una transformación n civilizatoria que entraña grandes cambios en las relaciones económicas, sociales y en la mentalidad y cultura de los individuos. Como plantea Aníbal Quijano, Mariátegui preludia o anticipa una nueva racionalidad.

2- Mariátegui participaba de la convicción sobre el carácter mundial de la revolución socialista tan propio del marxismo clásico, pero lo entendía de manera concreta. Vale decir considerando el componente nacional o regional, que introducía el elemento de diferenciación de una realidad a otra.

3- Si América Latina es otra realidad, el canon europeo no basta para comprenderla, es necesario estudiarla apoyándose en el marxismo pero sin negar los aportes de las ciencias y la filosofía burguesa. En este sentido el punto de vista de Mariátegui es el de un marxismo abierto y creador que no rehúye el dialogo y la polémica, pues como especulación filosófica toma la obra del pensamiento capitalista en el punto en que este vacilante ante sus extremas consecuencias inicia un retroceso.

4-Esta realidad diferente es fruto de circunstancias y determinantes históricos que a su vez son influidos por esa realidad. Para Mariátegui, los verdaderos revolucionarios no proceden nunca como si la historia empezara con ellos. Y esta idea es valida también en el sentido de los antecedentes ideológicos que Mariátegui tiene en el Perú y la influencia que estos ejercieron en su manera de aproximarse al marxismo. Muchas de las posiciones teóricas del revolucionario peruano tienen una presencia en las posturas de Manuel González Prada. La predilección por Sorel y el papel del mito pudiera también deberse a las condicionantes históricas de la nación andina y el papel del mito en su historia. Habría que agregar que antes de su viaje a Europa Mariátegui y Falcón desde el diario La Razón apoyaron al movimiento huelguístico más grande realizado en Lima hasta ese entonces, movimiento por demás que resulto exitoso. Esta huella no podía facilitar su acercamiento el anarcosindicalista francés que sostenía la tesis de la huelga política de masas. Pudiera afirmarse entonces que en él, la historia es central para entender al objeto y su desarrollo. Pero el concepto de historia que Mariátegui posee no es euro céntrico y se proyecta contra una percepción mecanicista, evolucionista y lineal de la historia y junto con ésta del progreso. Concepto éste en franca crisis en la actualidad.

5-Como marxista convicto y confeso Mariátegui parte de las clases y las relaciones de clase par entender la relaciones sociales en el Perú de su época. No aplica sin embargo esquemáticamente la contradicción burguesía- proletariado para buscar el sujeto de la revolución socialista. Si la realidad peruana es diferente y en la misma coexisten diversos modos de producción, deben existir varios sujetos revolucionarios. El indio como sujeto de la revolución es una de las ideas más interesantes de Mariátegui. El análisis clasista y de las relaciones de clase no excluya en mi opinión la consideración del elemento étnico. Si Mariátegui se hubiese limitado exclusivamente al análisis clasista no hubiese encontrado o descubierto las posibilidades de ayllu, de la comuna indígena andina para el socialismo.

 

Referencias y Notas.

1- el pensamiento de Mariátegui, como el de cualquier autor es susceptible de manipulación y tergiversación. Quiero apuntar sin embargo que la postura oficial del Parido Comunista Peruano bajo la dirección de Eudocio Ravines fue la de rechazar y condenar las ideas de Mariátegui como no suficientemente marxistas- leninistas estalinistas. A pocos meses de su muerte circulaban en Lima volantes comunistas criticando sus ideas y años más tarde fue tildado de populista por V Miroshevski. El rescate que se inició después de la sustitución de Ravines y la defensa que se realizó de su pensamiento trató inicialmente de presentarlo no sólo como un marxista leninista sino también como un estalinista. Sin embargo la mayor parte de su obra no fue nuevamente publicada pues entraba en franca contradicción con esta percepción. Ciertamente Mariátegui no es un autor susceptible de una fácil de asimilación para una determinada posición dentro de las diversas lecturas e interpretaciones del marxismo debido a la heterogeneidad de sus fuentes y su heterodoxia. Recuerdo que en cierta ocasión le pregunte en La Habana a Manfred Kossok sobre sus impresiones sobre Mariátegui y me confeso que siempre lo sorprendía, que el peruano era como una esponja pues absorbía muchas tendencias. Había comenzado los Siete Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana, citando a Nietzsche.

2- Por ejemplo en la pagina 162 de su obra El Alma Matinal, Mariátegui declaraba: " Europa me reveló hasta qué punto pertenecía yo a un mundo primitivo y caótico; y al mismo tiempo me impuso, me esclareció el deber de una tarea americana.

3- Poco después del triunfo de la Revolución de Octubre Mariátegui publico en Lima un artículo en que se declaraba bolchevique, pero en esos momentos su conocimiento de la teoría y del socialismo era muy reducido. Pienso que su posición respondía más a una emotiva toma de partido que a un estudio serio y concienzudo de las posiciones de Marx y Lenin.

4- Mariátegui, J. C. "Mensaje al Congreso Obrero" en Ideología y Política. Obras Completas Volumen 13, Editora Amauta, Lima, Perú, 1969, Págs., 111-112.

5-’Aniversario y Balance ’ en Ideología y Política. Editorial citada, Págs., 247-248.

 

¡OTROS OCTUBRES VENDRÁN!

Declaración Política del XIV Congreso del Partido Comunista Brasileño

Rio de Janeiro, octubre de 2009

 

Nacimos en 1922 y traemos marcadas las heridas de la experiencia histórica de nuestra clase, con sus errores y aciertos, victorias y derrotas, tragedias y alegrías. Es con esta legitimidad y con la responsabilidad de aquellos que luchan por el futuro que presentamos nuestra opiniones y propuestas a los trabajadores  brasileños.                       

Los comunistas brasileños, reunidos en Rio de Janeiro, en los días 9 a 12 de octubre, en el XIV Congreso Nacional del Partido Comunista Brasileiro (PCB), evaluamos que el sistema capitalista es el principal enemigo de la humanidad y que su continuidad representa una amenaza para la especie humana. Por eso, no queda nada más que una salida: superar revolucionariamente el capitalismo y construir la sociedad socialista, como proceso transitorio para la emancipación de los trabajadores, en la sociedad comunista.

Una de las principales manifestaciones de los límites históricos del capitalismo es la actual crisis económica mundial, que reveló de manera profunda y didáctica todos los problemas estructurales de ese sistema de explotación de un ser humano por otro: sus contradicciones, debilidades, capacidad destructiva de riqueza material y social  y su carácter de clase. En cuanto los gobiernos capitalistas inyectan mil millones de dólares para salvar a los banqueros y especuladores, los trabajadores pagan la cuenta de la crisis con desocupación, retirada de derechos conquistados y profundización de la pobreza.

Incluso heridos por la crisis, los países imperialistas realizan una gran ofensiva para intentar recuperar las tasas de lucro y contener el avance de los procesos de lucha popular que se vienen realizando en varias partes del mundo. Promocionan guerras contra los pueblos, como Irak y Afganistán, arman Israel para amenazar la población de la región y expulsar los palestinos de sus tierras. En Latinoamérica desarrollan una política de aislamiento y sabotaje de los gobiernos progresistas de la región, con la reactivación de la IV Flota y la transformación de Colombia en una gran base militar de Estados Unidos. Toda esa estrategia objetiva amenazar Venezuela, Bolivia, Ecuador, Cuba y hasta países cuyos gobiernos no se disponen a promocionar grandes cambios sociales, como es el caso de Brasil, todo para garantizar el control de las extraordinarias riquezas del continente, entre ellas el Pre-Sal, la Amazonia, la inmensa biodiversidad y el Aquífero Guarani.

La escalada de violencia del imperialismo en contra de los pueblos, agravada por la crisis del capitalismo y por su necesidad de saquear las riquezas naturales de los países periféricos y emergentes acentúa la necesidad de los comunistas ponernos en el orden del día el ejercicio del internacionalismo proletario. Episodios recientes, como el intento de separatismo en Bolivia, los cobardes crímenes en contra la humanidad en la Faja de Gaza, el golpe en Honduras, las amenazas a Irán y a Corea del Norte se suman al permanente bloqueo inhumano a Cuba Socialista, a una década de maniobras con vistas al derrumbe del gobierno antiimperialista en Venezuela y a la ocupación de Irak y de Afganistán.

El PCB seguirá en Brasil con su consecuente solidaridad a los pueblos en sus luchas en contra el capital y el imperialismo, independientemente de las formas que las circunstancias determinen. El papel impar del PCB en la solidaridad a los pueblos en lucha se radica en su independencia política con relación al gobierno brasileño en su visión de mundo internacionalista proletaria.

La crisis demuestra de manera cristalina la necesidad de los pueblos de contraponer a la barbarie capitalista y buscar alternativas para la construcción de una nueva sociabilidad humana. En todo el mundo, con destaque para Latinoamérica, los pueblos vienen resistiendo y buscando construir proyectos alternativos basados en la movilización popular, buscando seguir el ejemplo de lucha de la heroica Cuba, que , que quedará en la historia como un marco de la resistencia de un pueblo contra el imperialismo.

Nosotros, comunistas brasileños, tenemos plena conciencia de nuestras inmensas responsabilidad en el proceso de transformación que se está desarrollando en Latinoamérica, no solamente por el peso económico que Brasil representa para la región, sino también teniendo en cuenta que vivimos en un país de dimensiones continentales, donde reside el más grande contingente de clases obreras latinoamericanas. Nos consideramos parte activa de ese proceso de transformación e integrantes valientes de la lucha por el socialismo en Latinoamérica y en todo el mundo.

En ese escenario, el Estado brasileño ha jugado un papel decisivo en el equilibrio de fuerzas continentales, pero en la perspectiva de la manutención del orden capitalista y no de los cambios en el camino del socialismo. Teniendo como objetivo central la inserción de Brasil entre las potencias capitalistas mundiales, el actual gobierno, en algunos episodios, contraría ciertos intereses del imperialismo estadounidense. Sin embargo, estas posturas puntualmente progresistas buscan crear un tercer polo de integración latinoamericano, de naturaleza capitalista. Es decir, ni ALCA, ni ALBA, pero sí el liderazgo de un bloque social-liberal, en alianza con  países del Cono Sur, dirigidos por fuerzas que se comportan también como una “izquierda responsable”, confiable a los ojos del imperialismo y de las clases dominantes locales, contribuyendo, en la práctica, a profundizar el aislamiento de aquellos países que eligieron el camino de la movilización popular y del enfrentamiento.

El respaldo institucional a algunos gobiernos más de izquierda en Latinoamérica ha sido funcional a la expansión del capitalismo brasileño, que se propaga por todo el continente, donde empresas de origen brasileño se comportan como cualquier multinacional. Como el objetivo central es la inserción de Brasil como potencia capitalista, el gobierno de Lula no duda en adoptar actitudes imperialistas, como comandar la ocupación de Haití para garantizar un golpe de derecha, castigar diplomáticamente a Ecuador para defender una empresa brasileña o promover ejercicios militares con tiro real en la frontera con Paraguay, para defender a los latifundistas brasileños de la soja delante del movimiento campesino del país vecino y mantener condiciones leoninas en el Tratado de Itaipú.

El capitalismo brasileño es parte del proceso de acumulación mundial e integrante del sistema de poder imperialista en el mundo, resaltándose que las clases dominantes brasileñas están umbilicalmente ligadas al capital internacional. La burguesía brasileña no disputa su hegemonía con ningún sector pre capitalista. Al contrario: su lucha se vuelve fundamentalmente en la disputa de espacios dentro del orden del capital imperialista, aunque se mantenga subordinada a esta, incluso en el sentido de evitar la posibilidad de un proceso revolucionario, en el cual el proletariado despunte como protagonista.

A pesar de que aún faltan condiciones subjetivas - sobre todo en lo que se refiere a la organización popular y a la contra hegemonía al capitalismo - entendemos que la sociedad brasileña está objetivamente madura para la construcción de un proyecto socialista: se trata de un país en el cual el capitalismo se tornó un sistema completo, monopolista, capaz de producir todos los bienes y servicios para la población. Una sociedad en que la estructura de clases está bien definida: la burguesía detiene la hegemonía económica y política, el control de los medios de comunicación y el aparato estatal, mientras las relaciones asalariadas ya son mayoritarias y determinantes en el sistema económico. Se formó, así, un proletariado que se constituye en la principal fuerza para las transformaciones sociales en el país.

Desde el punto de vista político e institucional, Brasil posee superestructuras típicamente burguesas, en pleno funcionamiento: existe un ordenamiento jurídico establecimiento, reconocido y legitimado, con instituciones igualmente consolidadas en los diferentes campos del Estado, o sea, en el Ejecutivo, en el Legislativo y en el Judiciario. Se formó también una sociedad civil burguesa, enraizada y legitimada, que consolidó la hegemonía liberal burguesa, mediante un proceso que se completa con poderosa hegemonía en la información, la organización de la enseñaza, de la cultura, elementos que mejoran  y  fortalecen la dominación ideológica del capital en el país.

Por tanto, bajo todos los aspectos, el ciclo burgués ya está consolidado en Brasil. Estamos frente a una formación social capitalista desarrollada, terreno propicio para la lucha de clases abierta entre la burguesía y el proletariado. De un lado, está el bloque conservador burgués, formado por la alianza entre la burguesía monopolista asociada al capital extranjero y aliada al imperialismo, la burguesía agraria con el monopolio de las finanzas, además de otras fracciones burguesas que permean el universo de la dominación del capital.

Esta hegemonía del bloque conservador adquirió mayor legitimidad para implantar las políticas de gobernabilidad necesarias a la consolidación de los intereses del gran capital monopolista, con la captura de un sector político, representante de la pequeña burguesía y con ascendencia sobre importante parte de los trabajadores, una vez que se tornaba esencial neutralizar la resistencia de estos y de las camadas populares, a través de la captación de parte de sus instituciones y organizaciones.

Del otro lado, está el bloque proletario, hoy sometido a la hegemonía pasiva conservadora. Aunque resistiendo, se encuentra robado de su autonomía e independencia política, y acaba por servir de base de masa que sostiene y legitima una política que no corresponde a sus reales intereses históricos. Constituido especialmente por la clase operaria, principal instrumento de la lucha por las transformaciones en el país, por el conjunto del proletariado de la ciudad y del campo, por los movimientos populares y culturales anticapitalistas y antiimperialistas, por sectores de la pequeña burguesía, de la juventud, de la intelectualidad y todos los que quieran formar parte de las filas del bloque revolucionario del proletariado, en busca de la construcción de un proceso para derrotar la burguesía y sus aliados y construir la sociedad socialista.

El escenario de la lucha de clases en el ámbito mundial y sus manifestaciones en nuestro continente latinoamericano, el carácter del capitalismo monopolista brasileño y su profunda articulación con el sistema imperialista mundial, las características de nuestra formación social como capitalista y monopolista, la hegemonía conservadora y su legitimidad por la alianza de clases de centro derecha, los resultados de este dominio sobre los trabajadores y las masas populares en el sentido de la precarización de la calidad de vida, desempleo, creciente concentración de la riqueza y flexibilización de derechos nos llevan a afirmar que el carácter de la lucha de clases en Brasil inscribe la necesidad de una ESTRATEGIA SOCIALISTA.

Son esas condiciones objetivas que nos permiten definir el carácter de la revolución brasileña como socialista. Afirmar el CARÁCTER SOCIALISTA de la revolución significa decir que las tareas colocadas para el conjunto de los trabajadores no pueden ser realizadas por la burguesía brasileña, ni en alianza con ella. Estas tareas solo podrán  ser cumplidas por un gobierno del Poder Popular, en la dirección del socialismo. El desarrollo de las fuerzas materiales del capitalismo en Brasil y en el mundo permite ya la satisfacción de las necesidades de la población mundial, pero está en plena contradicción con la forma de las relaciones sociales burguesas que acumulan privadamente la riqueza socialmente producida, cuyo proseguimiento amenaza la producción social de la vida, la naturaleza y la propia especie humana.

La forma capitalista se volvió antagónica a la vida humana. Para sobrevivir, el capital amenaza la vida; por tanto, para mantener la humanidad debemos superar al capital. Llegó la hora, por tanto, de crear las condiciones para la revolución socialista.

En las condiciones de aumento de la lucha de clases en nuestro país, las luchas específicas chocan con la lógica del capital. La lucha por la tierra no encuentra como adversario el latifundio tradicional, sino al monopolio capitalista de la tierra, expresado en el agro-negocio. La lucha de los trabajadores asalariados choca con los intereses de la burguesía, acostumbrada con las tasas de lucro exorbitantes y a la dictadura en el interior de las fábricas. La lucha ecológica choca con la depredación del medio ambiente, promovida por el capital. Las luchas de los jóvenes, de las mujeres, de los negros, de las comunidades quilombolas, indios, inmigrantes y migrantes chocan con la violencia del mercado, sea en la desigualdad de rendimientos, en el acceso a servicios elementales, a la cultura y a la enseñanza, porque el capital precisa transformar todas las necesidades materiales y simbólicas en mercadería para mantener la acumulación, amenazando la vida y destruyendo el medio ambiente.

La definición de la estrategia de la revolución como socialista no significa ausencia de mediaciones políticas en la lucha concreta, ni es incompatible con las demandas inmediatas de los trabajadores. Sin embargo, la estrategia socialista determina el carácter de la lucha inmediata y subordina la táctica a la estrategia y no el inverso, como formulan equivocadamente algunas organizaciones políticas y sociales. Por el contrario, los problemas que afligen a la población, como bajos salarios, vivienda precaria, pobreza, miseria y hambre, mercantilización de la enseñanza y del atendimiento a la salud, la violencia urbana, la discriminación de género y etnia, son manifestaciones funcionales al orden capitalista y a la sociedad basada en la explotación. La lógica de la inclusión subalterna y de la ciudadanía rebajada acaba por contribuir con la supervivencia del capital y la continuidad de la opresión.

Lo que impide hoy la satisfacción de las necesidades más elementales de la vida en nuestro país no es la falta de desarrollo del capitalismo. Al contrario, nuestras carencias son producto directo de la lógica de desarrollo capitalista adoptado hace décadas bajo el mismo pretexto, de que nuestros problemas serían resueltos por el desarrollo de la economía capitalista. Hoy, la perpetuidad y el agravamiento de los problemas que nos afligen, después de generaciones de desarrollo capitalista, son la prueba que este argumento es falso.

Por lo tanto, nuestra estrategia socialista ilumina nuestra táctica, torna más claro quiénes son nuestros enemigos y nuestros aliados, permite identificar a cada momento los intereses de los trabajadores y los de la burguesía y entender cómo las diferentes fuerzas políticas concretas actúan en el escenario inmediato de las luchas políticas y sociales. Ese posicionamiento también busca sepultar las ilusiones reformistas, que normalmente llevan desorientación al proletariado, y educarlo en el sentido de que solo las transformaciones socialistas serán capaces de resolver sus problemas.

En Brasil, nuestro partido trabaja en la perspectiva de constituir el Bloque Revolucionario del Proletariado, como instrumento de aglutinación de fuerzas políticas y sociales antiimperialistas y anticapitalistas para realizar las transformaciones necesarias a la emancipación de los trabajadores. Nuestro objetivo es derrotar el bloque de clase burgués y sus aliados que, incluso con disputas y diferencias internas, imponen la hegemonía conservadora y buscan a todo costo desarrollar la economía de mercado, mantenida la subordinación al capital internacional, al mismo tiempo en que alejan los trabajadores de la disputa política, imponiendo un modelo económico concentrador de renta y ampliador de la miseria, que busca de forma permanente criminalizar los movimientos populares, la pobreza y a todos aquellos que osan levantarse contra la hegemonía del capital. Para consolidad el poder burgués y legitimarlo, colocan toda la máquina del Estado al servicio del capital.

Por eso mismo, no hay ninguna posibilidad de que la burguesía monopolista, en todos sus sectores y fracciones, participe de una alianza que va más allá del horizonte burgués y capitalista. Eso significa que nuestra política de alianza debe materializarse en el campo proletario y popular. La alianza  de clases capaz de constituir el Bloque revolucionario del Proletariado debe fundamentalmente estar estructurada entre los trabajadores urbanos y rurales, los sectores medios proletarizados, sectores de la pequeña burguesía, las masas trabajadoras precarizadas en sus condiciones de vida y trabajo que componen la superpoblación relativa. Eso significa que nuestra táctica debe ser firma y amplia. Al mismo tiempo en que no hay alianzas estratégicas con la burguesía, todo aquel que se coloque en la lucha concreta contra el orden del capital será un aliado en nuestra lucha, de la misma forma que aquellos sectores que se presten al papel de serviciales subalternos del orden, se colocarán en el campo adversario y serán tratados como tal.

La principal mediación táctica de nuestra estrategia socialista es, por tanto, la creación de las condiciones que coloquen a los trabajadores en la lucha, a partir de sus demandas inmediatas, en la dirección del enfrentamiento con las raíces que determinan las diferentes manifestaciones de la explotación, de la opresión y de la injusticia, o sea, el orden capitalista.

Así, estamos proponiendo y militando en el sentido de la formación de un frente de carácter antiimperialista y anticapitalista, que no se confunda con mera alianza electoral. Un frente que tenga como perspectiva la constitución del Bloque Revolucionario del Proletariado como un movimiento rumbo al socialismo.

La constitución del proletariado como clase que desea el poder político y procura ser dirigente de toda la sociedad es un proyecto en construcción y no existen fórmulas listas para hacerlo efectivo políticamente. Como todo en proceso de formación, la constitución de ese bloque exige que el PCB y sus aliados realicen un intenso proceso de unidad de acción en la lucha social y política, de forma que cada organización establezca lazos de confianza en el proyecto político y entre las propias organizaciones.

Reafirmamos la necesidad de conformación de la clase trabajadora como clase y, por tanto, como partido político, no por la afirmación dogmática, arrogante y pretenciosa de conformación de vanguardias autoproclamadas, sino por la inaplazable necesidad de contraponer al orden del capital –unitario y organizado por su estado y cimentado en la sociedad por su hegemonía- una alternativa de poder que sea capaz de emancipar toda la sociedad bajo la dirección de los trabajadores.

Sabemos que este es un momento marcado por una enorme fragmentación y dispersión de las fuerzas revolucionarias, que corresponde objetivamente al momento de defensiva que se abatió sobre los trabajadores, pero también creemos que, en cuanto el proletariado se coloque en movimiento, romperá con la pasividad propia de los tiempo de reflujo e inicie una acción independiente como clase portadora de un proyecto histórico, que es el socialismo, las condiciones para la unidad de los revolucionarios serán nuevamente posibles.

 

Desde el XIII Congreso, el PCB viene manteniéndose en la oposición independiente al gobierno de Lula, por entender que este gobierno trabaja esencialmente para mantener y fortalecer el capital, restando a la población solo algunas migajas como compensación social, por medio de programas que canalizan votos, institucionalizando la pobreza y subordinando la satisfacción de las necesidades sociales al crecimiento de la economía capitalista, verdadera prioridad del gobierno.

El gobierno actual se ha ajustado por la asociación de partidos políticos y movimientos sociales, buscando amortecer e institucionalizar la lucha de clases, desmovilizando y debilitando a los trabajadores en su lucha contra el capital. Las antiguas organizaciones políticas y sociales, que nacieron en el seno de las luchas de fines de los años 70, se transformaron en partidos y organizaciones del orden, aunque guarden referencia sobre la clase y abriguen militantes que equivocadamente, algunos de manera sincera, todavía buscan mantener o rescatar lo que resta de postura de izquierda. De esta forma, estas organizaciones acabaron por perder la posibilidad histórica de realizar el proceso de cambios sociales en el país. Se transformaron en organizaciones ficticias, base de sustento de un gobierno que, viniendo del campo de izquierda, disputó las elecciones con una propuesta de centro izquierda, disputó las elecciones con una propuesta de centro izquierda, construye una gobernabilidad de centro derecha y acabó por implementar un proyecto que corresponde, en esencia, a los intereses del gran capital monopolista, aproximándose mucho más a un social liberalismo que a una social democracia.

Es necesaria, por eso, una reorganización de los movimientos populares, especialmente del movimiento sindical. El PCB trabajará por la reorganización del sindicalismo clasista y por la unidad de los trabajadores, a través del fortalecimiento de su corriente Unidad Clasista y de la Intersindical (Instrumento de Lucha y Organización de la Clase Trabajadora), actuando en esta para recomponer el campo político que la originó y ampliarlo con otras fuerzas clasistas. La función principal de la Intersindical es la de ser, a partir de la organización y de las luchas en los locales de trabajo, un espacio de articulación y unidad de acción del sindicalismo que se contrapone al capital, apuntando a la construcción, sin acomodamiento ni acuerdos de cúpula, de una amplia y poderosa organización intersindical unitaria, que esté a la altura de las necesidades de la lucha de clases. En ese sentido, el PCB reitera la propuesta de convocación, en el momento oportuno, del Encuentro Nacional de la clase Trabajadora (ENCLAT), como consolidación de este proceso de reorganización del movimiento sindical clasista.

También trabajaremos con ahínco para la organización del movimiento juvenil, especialmente por el rescate de la Unión Nacional de los Estudiantes como instrumento de lucha y de acción política de la juventud, como fue a lo largo de su historia. Pero la reconstrucción del movimiento estudiantil brasileño no se dará a través de la mera disputa por los aparatos y cargos en las organizaciones estudiantiles, tales como la UNE, la UBES y demás. Será necesaria la incisiva actuación de los comunistas en las entidades de base, en las escuelas y universidades, para que el movimiento estudiantil retome su actuación protagonista en las luchas por la educación pública emancipadora y por la formación de una universidad popular, capaz de producir conocimiento al servicio de la clase trabajadora y contribuir con la consolidación de la contra hegemonía proletaria. O sea, el movimiento estudiantil brasileño precisa ser rescatado de su letargo para asumir el papel de organizador de la juventud que quiere luchar y construir el socialismo en Brasil.

Procuraremos desarrollar también lazos entre todos los movimientos populares, en la resistencia cotidiana de los trabajadores en sus barrios y locales de trabajo, de forma que se establezca una relación más estrecha con la población pobre y los trabajadores en general, ayudándolos a organizarse para la lucha.

La lucha por la tierra en Brasil choca directamente con el orden capitalista que debe ser enfrentada, no solo para garantizar el acceso a la tierra sino para el cambio profundo del modelo de desarrollo agrícola contra la lógica mercantil, monopolista e imperialista del agronegocio. La alianza de clases necesaria a la construcción de una estrategia socialista para Brasil pasa por la unión entre los trabajadores del campo y de la ciudad, de los pequeños agricultores y asentados en la lucha por un Poder popular comprometido con la desmercantilización de la vida y el fin de la propiedad, empeñados en la construcción de una sociedad socialista. El Movimiento de los Trabajadores sin Tierra (MST) cuenta con nuestra irrestricta solidaridad y nuestra sociedad, en su necesaria articulación con el movimiento sindical, juvenil y popular.

El PCB se empeñará también en la creación de un amplio y vigoroso movimiento que vaya a las calles a exigir, a través de un plebiscito y de otras formas de lucha, una nueva Ley del Petróleo, que contemple la extinción de la ANP, el fin de las subastas de las cuencas de petróleo, la retomada del monopolio estatal del petróleo y la REESTATALIZACIÓN DE LA PETROBRAS (como empresa pública y bajo control de los trabajadores), de forma que se preserve la soberanía nacional y asegurar que los extraordinarios recursos financieros sean usados para la solución de los graves problemas sociales brasileños y no para fortalecer el imperialismo y dar más lucros al gran capital.

De la misma forma, daremos importancia especial al frente cultural, estrechando los lazos con artistas e intelectuales. Desde siempre el arte que se identifica con el ser humano es también la que denuncia la deshumanización del capital y del orden burgués. Desarrollando un trabajo contra la mercantilización del arte y del conocimiento, en la resistencia a la masacre impuesta por la industria cultural capitalista, el PCB apoyará la lucha en defensa de la plena libertad de producción artística, intelectual y cultural y por la creación de amplios espacios para las manifestaciones artísticas y culturales populares, como parte inseparable de nuestra lucha por la emancipación humana.

Debido al carácter fundamental de la participación de intelectuales comprometidos con la lucha por la emancipación del proletariado y por la hegemonía ideológica, política y cultural, el PCB jugará un gran peso en la tarea permanente de formación, perfeccionamiento y actualización teórica y política de sus militantes y en relación con intelectuales que detienen la misma perspectiva revolucionaria.

Nuestro Partido ha realizado un intenso esfuerzo en el sentido de transformarse en una organización leninista, capaz de estar a la altura de las tareas de la Revolución Brasileña. Realizamos, el año pasado, la Conferencia Nacional de Organización, en la cual reformulamos el estatuto, cambiamos el concepto de afiliado por el de militante, reforzamos la dirección colectiva y el centralismo democrático. Estamos desarrollando un trabajo de construcción partidaria a partir de las células, en los locales de trabajo, vivienda, enseñanza, cultura y ocio, con el criterio fundamental del espacio común de actuación y lucha, preferencialmente en los locales donde la población ya desarrolla su actuación cotidiana. El XIV Congreso Nacional coloca en un escalón superior la reconstrucción revolucionaria del PCB.

El PCB, como uno de los instrumentos revolucionarios del proletariado, quiere estar a la altura de los desafíos para participar de la historia de nuestra clase en la construcción de los medios de su emancipación revolucionaria. Más que desear ser una alternativa de organización para los comunistas revolucionarios, para los cuales las puertas del PCB están abiertas, queremos ser merecedores de esta posibilidad, por buscar trazar estrategias y caminos que tornen posible la revolución brasileña.

En PCB trabajará de todas las forma y empleará todos los medios posibles para contribuir con la derrota de la hegemonía burguesa en Brasil, visando socializar los medios de producción capitalistas y transferirlos para el Poder Popular, así como construir una nueva hegemonía política, social, económica, cultural y moral de la sociedad, de forma que la población brasileña pueda disfrutar plenamente de una nueva sociabilidad, basada en la solidaridad, en la cooperación entre los trabajadores libres y emancipados del yugo del capital. Por criar toda la riqueza los trabajadores tienen el derecho de usarla de acuerdo con sus necesidades, única forma de construir un nuevo ser humano y llegar a una sociedad sin clases y sin Estado: una sociedad comunista.

¡Viva el Internacionalismo Proletario!

¡Viva la Revolución Socialista!

¡Viva el Partido Comunista Brasileño!

XIV Congreso Nacional del PCB, Rio de Janeiro, octubre de 2009