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PERÚ SINDICAL

Escritos sindicales

INSTITUCIONALIZAR LA ESCUELA SINDICAL

Por: Oscar Alarcón Delgado

DNO CGTP

Escuela, en su concepto general es el establecimiento o institución donde se imparte la enseñanza o instrucción. La Escuela Sindical viene a ser una parte importante de la estructura sindical dedicada exclusivamente a la capacitación y formación de valores, conocimientos y la creación de una cultura clasista que contribuya al fortalecimiento institucional y a una eficaz gestión gremial para construir alternativas políticas, sociales y culturales en nuestra sociedad.

No olvidemos que los empresarios cuentan con escuelas, institutos y universidades  donde se capacitan y forman sus cuadros para perpetuar la explotación capitalista; en consecuencia la Escuela Sindical permite a los sindicatos  formar sus propios cuadros, conocer su propia historia, sus problemas y orientar el futuro de los trabajadores.

El Dpto. de Educación y Cultura Nacional/Regional Sindical siguiendo la tradición mariateguista de la “Universidad Popular”, donde se impartía enseñanza que ubicaba a los trabajadores en el conocimiento y educación básicamente científica, liberadora, clasista, negado en los colegios y en las universidades oficiales; debe institucionalizarse y procurar en consonancia con las necesidades de sus propios afiliados y de su propia realidad elaborar el plan curricular correspondiente, de tal modo que no resulte “una imposición” sino una decisión participativa y democrática.

ESTRUCTURA

La Escuela Sindical depende del Consejo Ejecutivo Nacional y/o Regional y su órgano ejecutor es el Departamento Nacional y/o Regional de Educación y Cultura.

Debe contar con un Director Académico,  responsable de la planificación y ejecución de los planes de capacitación y formación sindical de acuerdo a los objetivos estratégicos de la CGTP y políticas correspondientes. Cuenta con un equipo de formadores sindicales, debidamente capacitados en la didáctica, metodologías y en las técnicas andragogícas  o enseñanza de adultos. Asimismo cuenta con un equipo de facilitadores debidamente capacitados en el manejo de dinámicas aplicables al proceso de enseñanza-aprendizaje.

En ambos casos se requiere tener en cuenta un perfil del formador y facilitador a compañeros que tienen aptitudes de líderes en el conocimiento, de maestros, de expositores. En el movimiento sindical se debe comprometer igualmente a los profesionales docentes afiliados a los sindicatos del sector educación. En toda, región y/o provincia es posible encontrar docentes comprometidos con la causa de los trabajadores; en algunas regiones existen experiencias valiosas de convenios con las universidades locales, lo que demuestra la viabilidad del trabajo educativo.

El Director Administrativo, es responsable de la logística, el personal y la administración propiamente dicha de la Escuela Sindical.

El Proyecto Trabajo Digno ha contribuido a la formación de formadores en dos ocasiones, una con el apoyo de expertos de Programa Laboral de Desarrollo (Plades) y otra con los profesores de la Universidad Nacional de Educación de Educación “Enrique Guzmán y Valle” (La Cantuta).

NIVELES DE ENSEÑANZA

Como propuesta, se puede clasificar los cursos en tres niveles: Básico, Intermedio y Superior,

Nivel Básico: Sindicalismo I, Realidad Nacional/Regional, Negociación colectiva, Técnicas de Conducción de debates,

Nivel Intermedio: Sindicalismo II, Reestructuración Organizativa, Historia del Movimiento Obrero, Legislación Laboral. Técnicas de actividades grupales.

Nivel Superior: Sindicalismo III, Filosofía, Economía Política, Liderazgo y Oratoria, Planificación Estratégica, Comunicación Sindical, Derechos Humanos.

INSTITUCIONALIZAR LA ESCUELA SINDICAL

La Escuela Sindical no es una local con letrero visible, carpetas y pizarra, solamente. Tampoco es un grupo de voluntariado dispuesto a “enseñar”, sin jerarquía y niveles de responsabilidades y compromisos. Una escuela sindical se institucionaliza cuando existen, locales, maestros (formadores) y alumnos (participantes)  y responde a un plan de educación (metas).

Como es natural, toda actividad requiere de recursos económico financieros, pero estas actividades pueden ser coordinadas y apoyadas por las ONG laborales, de educación, programas de extensión de las universidades en los casos que sean posibles; pero debe basarse fundamentalmente en auto sostenimiento, es decir en el aporte de los afiliados y de los propios participantes en las escuelas. Además la política educativa siempre deberá ser señalada por la organización sindical y no por el cooperante.

El Proyecto Trabajo Digno brinda su apoyo para que las escuelas sindicales tanto de Lima (Escuela Nacional Sindical “José Carlos Mariátegui”), Arequipa, Cusco, Ica, Junín, La Libertad se institucionalicen y demuestren su plan de actividades para el año 2009. La respuesta corresponde a los órganos directivos correspondientes, en particular a los Responsables de los Departamentos de Educación y Cultura. 

Publicado en Revista "Trabajo Digno" Nº 15 -Enero 2009.

CONDECORACION ACERTADA

CONDECORACION ACERTADA

Por: Oscar Alarcón Delgado

DNEC CGTP

El 25 de Octubre de cada año se celebra el “Día de los Trabajadores en Construcción Civil”, que fue desde muchos décadas atrás como una anhelada reivindicación que apareció como un permiso de una hora por los empleadores para la “celebración”, hasta convertirse en Ley Nº  24324 del 31.10.1985 como día no laborable, con goce de salario sin que afecte el dominical, en reconocimiento y gratitud nacional a dichos abnegados trabajadores.

 

Este año se celebrará como “dios manda”, porque no todo es chamba ni todo es lucha; hay tiempo para todo y el 24 de Octubre en el Centro Recreacional CONAFOVICER de Ate será un desborde de energías y adrenalina en una fiesta espectacular.

 

Pero lo que más me parece apreciable en esta oportunidad es la condecoración con la “Orden Pedro Huilca”, (creado por Resolución Ministerial Nº 265-2004-TR del 12.10.04) en el acto central del 22 de octubre, por ser justa y merecedora a dos hombres que entregaron su juventud y madurez a la causa de los obreros del andamio, que iniciaron y le dieron continuidad a la gloriosa y poderosa (modestias aparte) Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú, base impulsora de la reconstitución de la CGTP.

 

Esos personajes son: Rolando Guevara Bendezú y Manuel Díaz Salazar, el primero supo dirigir la flamante FTCCP en 1959 en pleno deslinde y distanciamiento del sindicalismo amarillo de CTP para tomar el cauce mariateguista, de la acertada dirección clasista de la lucha sindical. El segundo le correspondió participar activamente en el CDUS y reconstitución de la CGTP sobre la fortaleza de la FTCCP y crear al mismo tiempo a la FLEMACON, la Federación Latinoamericana de los Trabajadores de la Construcción y dar nacimiento a CONAFOVICER.

 

Rolando Guevara a sus años de edad es hoy un recio y lúcido octogenario que inspira respeto y confianza para escuchar sus historias y experiencias, de los tiempos “vividos” en duras lides contra los patrones y los esquiroles del sindicalismo aprista.

 

Manuel Díaz, es un curtido luchador, forjado igualmente entre una pléyade de combativos y consecuentes dirigentes y activistas como  Isidoro Gamarra, Alberto Ramírez, Arsenio Jara, entre otros. Sub secretario general de la reconstituida CGTP.

 

Ambos ostentan la virtud de ser leales a la ideología del proletariado, ambos abrazaron las enseñanzas de Mariátegui y fueron al mismo tiempo disciplinados militantes del Partido Comunista Peruano, por cuyo motivo fueron perseguidos, enjuiciados y hasta huéspedes de las cárceles, como dice Manuel “por accidentes de trabajo”. Son dos vidas paralelas ejemplares, de una misma causa.

 

Por eso hago pública mi alegría por la acertada elección de los personajes.

SE CALIENTAN LOS SOCAVONES

Oscar Alarcón Delgado

DNEC  CGTP

Una huelga de 48 horas de duración (19-20.10.09) ha sido la alerta en campanas de bronce sobre lo que se viene en este importante sector laboral, que se ha convertido en  estratégico de la economía nacional que más puntos le dado al PBI.

Pero es en este sector donde se nota con más claridad no solo la lucha de clases, sino la alianza de los dueños de las minas y el gobierno. Alan García actúa como relacionista público de las empresas mineras, como “marketero” del capital transnacional que busca, el oro, la plata, el cobre, el zinc y todo mineral de las entrañas de nuestro territorio.

Y como es verdad, el capital no crece por arte de magia, sino por la participación de cerca de cien mil trabajadores en el sector que generan la riqueza, con cuya plusvalía aumentan sus arcas los empresarios transnacionales y los que se cobijan en la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía; en cambio los trabajadores no sólo están castigados por las carestías que alcanzan a todos los peruanos  sino que les niegan derechos a una vida digna.

No existen escalas salariales para el sector, lo que pone en desventaja a los trabajadores sujetos al libre mercado, en medio de una variedad de modalidades de contratación para burlar derechos laborales y  tributarios. El Gobierno aprista cuya doctrina auroral solía reivindicar a “los trabajadores manuales e intelectuales” es hoy consecuente con la profundización del modelo económico, político y social heredado de Fujimori. No le devuelve a los trabajadores mineros la negociación colectiva por rama de actividad así como tampoco la jubilación, de acuerdo a la particular naturaleza del trabajo así como tampoco atienden las mejoras laborales y la participación en las utilidades. La huelga ha sido declarada improcedente o ilegal. ¡Qué novedad!

 Recuerdo una canción de los años setenta  que se entonaba más o menos así: “los señores de la mina, / se han comprado una romana /para pesar el dinero que a los obreros /les roban todas las semanas…”. No ha cambiado nada, salvo en mayor explotación de nuestros minerales y  mayor explotación de los trabajadores, a pesar de supuestas bondades que se anuncian en los spots publicitarios como parte de la denominada responsabilidad social.

Desde que tengo uso de razón escucho sobre  la necesidad de la inversión del capital, pero conozco varios lugares como Cerro de Pasco, La Oroya, Moquegua y otros  enclaves mineros y la situación no es para alegrarse. Los pueblos protestan porque las mineras contaminan sus aguas y medio ambiente y algún día cuando estas se retiren quedarán en la extrema pobreza. Decía un campesino que es mejor que no hubieran empezado. ¿Dónde está el cuento de la felicidad? Lo sabe Alan García, el que pasa el sobrero limosneando para sus programas sociales. Los trabajadores tienen derecho al bienestar, y por eso es la protesta justa que empieza a calentar los socavones a  través de la gloriosa Federación Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos  y Siderúrgicos del Perú.