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El movimiento obrero anarquista en el Perú (1890-1930)

El movimiento obrero anarquista en el Perú (1890-1930)
Joël Delhom
Université de Bretagne-Sud
CRELLIC-LIRA

Ponencia presentada en el Congreso anual de la Society for Latin American Studies, University of Birmingham, 6-8 avril 2001, sesiónLabour History and the History of Labour in Latin America

El auge económico, sin embargo, produjo un nuevo tipo de trabajador urbano-industrial o rural-industrial, sociológicamente diferente del artesano o del campesino tradicionales y sometido a nuevas formas de relaciones laborales. Guiado por la experiencia de sus primeros conflictos y por una prensa liberal radical que propugnaba la constitución de Sociedades de Resistencia, ese proletariado adoptó paulatinamente nuevas formas de lucha y organización, alejadas del clásico mutualismo. Este entró en una etapa de decadencia a partir de 1910, mientras las primeras organizaciones anarquistas orientaban los conflictos laborales del proletariado, oponiéndose a la estrategia de la Confederación de Artesanos “Unión Universal” (CAUU). Hegemónico hasta 1920, el anarco-sindicalismo empezó entonces a ser cuestionado por los marxistas, quienes conquistaron la dirección del movimiento obrero a partir de 1926.


Nacimiento del sindicalismo anarquista
Es probable que la inmigración de algunos militantes obreros ayudara a la organización del proletariado peruano; se ha mencionado por ejemplo a dos españoles, a un argentino y a un chileno. Más tarde, en 1912, año en que se organizó una huelga general, llegaron también dos italianos así como un argentino, los tres delegados de la Federación Obrera Regional Argentina. Pero el impulso organizador no vino del extranjero. Desde finales del siglo XIX, existían vínculos entre algunos dirigentes obreros y la masonería o, de forma más amplia, los grupos de propaganda liberal, los cuales se comprometieron a elevar la condición intelectual, moral y económica de los trabajadores. Es un aspecto que merece investigaciones complementarias, aunque son ya bastante significativas las relaciones entre el dentista, miembro de la Gran Logia Masónica del Perú, Christian Dam y el panadero Manuel Caracciolo Lévano, uno de los más destacados militantes anarco-sindicalistas; entre el periodista director de La Idea Libre, Glicerio Tassara, y el grupo que editó La Protesta; entre el músico José B. Ugarte y el Centro de Estudios Sociales 1° de Mayo. Las Ligas de Libre Pensadores, constituidas por C. Dam, se dedicaban a la educación y la asistencia de los trabajadores; por otra parte, Dam y Ugarte habían sido miembros fundadores del partido radical Unión Nacional, creado por el escritor Manuel González Prada en 1891 y cuyo programa ostentaba un claro compromiso social. Destacada labor de concientización y educación de clase tuvieron entonces algunas publicaciones liberales de crítica sociopolítica: La Luz Eléctrica (1886-1897), Integridad (1889-1891),Germinal (1889; 1901-1906), El Libre Pensamiento (1896-1904), La Idea Libre (1900-1920), antes de que aparecieran órganos de definida orientación anarquista: Los Parias (1904-1910), La Simiente Roja (¿1905-1907?), El Hambriento (¿1905-1910?), Humanidad (1906-1907), El Oprimido (¿1907-1909?) y La Protesta (1911-1926).


El primer caso de acción reivindicativa que utiliza la huelga como medio de presión lo constituye el paro de los tipógrafos por mejoras salariales en diciembre de 1883. Pero fue probablemente la huelga de los panaderos de Lima, en enero de 1887, la que tuvo mayores repercusiones al conducir a la creación, en abril del mismo año, de la Sociedad Obrera de Panaderos "Estrella del Perú", una organización que desempeñó un papel precursor en la formación de la conciencia de clase del proletariado. En 1896 ocurrió el primer gran conflicto industrial: la huelga los tejedores de Vitarte (agosto), seguida por los movimientos de los cigarreros (septiembre), los tipógrafos (septiembre) y los pasteleros de la capital. Los obreros de esas industrias ya empezaban a ser influenciados por algunos líderes anarquistas. Los tabaqueros, por ejemplo, no dudaron en destruir la nueva maquinaria que causaba desocupación. Ese tipo de acciones luddistas eran excepcionales y normalmente los trabajadores solían recurrir a la mediación de políticos (diputados, ministros e incluso presidente de la República) lo que no impedía una severa represión. El nuevo siglo se abrió en Lima con la huelga de cocheros en enero de 1900 y, sobre todo, la exitosa huelga de panaderos en abril-mayo de 1901. Aunque también recurrieron a comisiones de arbitraje, los últimos organizaron de forma ejemplar la solidaridad del gremio y trataron de impedir el funcionamiento de las empresas de panificación. 1904, año de fuerte alza de los precios de las subsistencias, fue determinante para la maduración ideológica: la Sociedad Obrera de Panaderos, dirigida por Manuel C. Lévano, se desadhirió de la CAUU y pasó a llamarse Federación de Obreros Panaderos "Estrella del Perú", dando el primer paso hacia un sindicalismo moderno que representara los intereses del proletariado. La separación se debía al rechazo de las prácticas colaboracionistas de la Confederación de Artesanos. Los panaderos adoptaron como objetivo la jornada de ocho horas y celebraron en 1905, por primera vez en el país, la fiesta del Primero de Mayo. En marzo de 1904 también empezó a ser publicado en Lima el mensual Los Parias, que fue la primera publicación ácrata importante del país. Principalmente animada por M. González Prada, era favorable al sindicalismo y aspiraba al “comunismo proletario”. En mayo, la huelga de los jornaleros del Callao, primera en costarle la vida a un trabajador, constituyó además una importante experiencia de lucha y de solidaridad de clase, aunque fue resuelta gracias a la intervención del presidente Andrés A. Cáceres.


Aporte conceptual de González Prada
Todos los historiadores mencionan el papel determinante de Manuel González Prada en la formación ideológica de los trabajadores del Perú, pero hasta ahora no ha sido analizado detenidamente el tenor de su contribución. Desde fines de los años 1880, González Prada se había ganado una fama de inconforme opuesto a las oligarquías, al caudillismo y al clero. Cuando regresó de Europa, en 1898, su popularidad fue creciendo a causa del tono muy radical de sus críticas a los poderes establecidos. En su discurso de agosto de 1898 en el local de la Unión Nacional, el ensayista había designado al obrero y al campesino como la parte sana del país. La semana siguiente, su amigo C. Dam le invitó a dar otra conferencia en la Liga de Librepensadores que fue impedida por el gobierno. Ideológicamente, los dos hombres evolucionaron de forma parecida, pasando del liberalismo radical al anarquismo, del cual fueron unos de los primeros propagandistas en Lima. La Liga desempeñaba un papel de educación popular y concientización política mediante reuniones públicas en las que participaban intelectuales y trabajadores. G. Prada escribió algunos artículos para el semanario El Libre Pensamiento, el órgano de la Liga, pero a partir de 1902, el escritor estrechó sus relaciones con los círculos obreros y parece que estuvo en contacto epistolar con varios líderes provincianos.


De octubre de 1904 a julio de 1909, ejerció una influencia directa en el incipiente movimiento anarquista, escribiendo asiduamente, bajo seudónimos o de forma anónima, en el mensual Los Parias. Es muy significativo que, el 1° de mayo de 1905, la Federación de Obreros Panaderos le invitara a pronunciar una conferencia que fue de suma importancia en la historia social del país. Se trata del discurso “El intelectual y el obrero”, en el cual afirmaba el autor la necesidad de la unión solidaria de todos los trabajadores sin distinción de clase social en la perspectiva de la futura revolución. También definía el papel que le corresponde al intelectual en su relación con las masas:


Cuando preconizamos la unión o alianza de la inteligencia con el trabajo no pretendemos que a título de una jerarquía ilusoria, el intelectual se erija en tutor o lazarillo del obrero. A la idea que el cerebro ejerce función más noble que el músculo, debemos el régimen de las castas [...].


Esa idea, que selló la solidaridad entre los jóvenes universitarios de la clase media y los proletarios, fue más tarde adoptada por Víctor Raúl Haya de la Torre en su Frente de trabajadores manuales e intelectuales. La propuesta de frente revolucionario multiclasista tomaba en cuenta la especificidad de un país como Perú, donde el proletariado urbano era escaso y el rural se encontraba totalmente marginado de la sociedad, mientras una creciente clase media aspiraba a consistentes transformaciones sociales. Esa primera celebración de la solidaridad internacional de los trabajadores constituyó un hito en la evolución del obrerismo peruano hacia el sindicalismo. Se fijó como meta común la obtención de la jornada de ocho horas “dando inicio así a un mayor y nuevo impulso tanto en el movimiento obrero capitalino como en ciertos sectores mineros y costeños agrícolas” (Yepes del Castillo).


El año siguiente, informado de lo que sucedía en Francia, G. Prada defendió en un artículo de Los Parias la campaña por la jornada de ocho horas, objetivo que ya había sido incluido en los estatutos de la Federación de Obreros Panaderos desde 1904. En esta ocasión, los panaderos habían convocado un paro general que fue parcialmente logrado. Es interesante subrayar la argumentación de G. Prada:
Según la iniciativa que parece emanada de los socialistas franceses, todas las manifestaciones que hagan hoy los obreros deben converger a crear una irresistible agitación para conseguir la jornada de ocho horas. Cierto, para la emancipación integral soñada por la anarquía, eso no vale mucho; pero en relación al estado económico de las naciones y al desarrollo mental de los obreros, significa muchísimo: es un gran salto hacia adelante en un terreno donde no se puede caminar ni a rastras. Si la revolución social ha de verificarse lentamente o palmo a palmo, la conquista de las ocho horas debe mirarse como un gran paso; si ha de realizarse violentamente y en bloque, la disminución del tiempo dedicado a las faenas materiales es una medida preparatoria: algunas de las horas que el proletariado dedica hoy al manejo de sus brazos podría consagrarlas a cultivar su inteligencia, haciéndose hombre consciente, conocedor de sus derechos y, por consiguiente revolucionario. Si el obrero cuenta con muchos enemigos, el mayor está en su ignorancia.


El autor asigna a la auto-educación un valor revolucionario, lo que convierte todas las medidas que pueden favorecerla en un objetivo válido de lucha, a condición de que no se pierda de vista la meta final. Desde esta perspectiva, más amplia que la puramente económica, romper la alienación individual es una condición sine qua non de la emancipación colectiva. Al revés de muchos anarco-sindicalistas predomina en G. Prada una concepción algo individualista que no hace del sindicato la prefiguración de la sociedad futura. Con todo, su pensamiento se mantiene cerca de la línea del anarquismo sindicalista preconizado por P. Kropotkine y F. Pelloutier, para los cuales las reformas parciales son ante todo la ocasión de fomentar la huelga general revolucionaria. De forma pragmática, el sindicato constituye una escuela de anarquismo, al proporcionar a los individuos una experiencia de lucha solidaria y anti-autoritaria. Por otra parte, la postura del escritor no puede ser sindicalista revolucionaria porque no acata la neutralidad ideológica del sindicato exigida por la Carta de Amiens de 1906. El artículo que escribió en ocasión del 1° de mayo de 1907, celebrado simultáneamente en El Callao y en Lima, muestra su recelo en cuanto a la lucha por reformas inmediatas, juzgadas bastantes ilusorias ya que no afectan los fundamentos de la explotación. Ese texto, escrito varios meses antes del congreso anarquista internacional de Amsterdam (agosto de 1907), anticipa las críticas dirigidas por Errico Malatesta al sindicalismo revolucionario defendido por Pierre Monatte. Como el anarquista italiano, G. Prada confía más en la solidaridad moral generada por un ideal común que en la solidaridad económica; no toma el sindicalismo sólo como un fin en sí mismo, sino como uno de los medios de acción para llegar a la revolución ácrata, la cual sobrepasa ampliamente los intereses de una sola clase y se propone la liberación integral de la humanidad oprimida económica, política y moralmente. El hecho de que G. Prada no haya contribuido a La Protesta podría ser interpretado como un desacuerdo con la orientación anarco-sindicalista del periódico.


En junio de 1906, publicó un artículo de aclaración ideológica en el cual explicaba las diferencias entre el socialismo, que califica de reformista y autoritario, y el anarquismo, a menudo confundidos por los actores del movimiento social peruano. Advertía entonces: Entre socialistas y libertarios pueden ocurrir marchas convergentes o acciones en común para un objeto inmediato, como sucede hoy con la jornada de ocho horas; pero nunca una alianza perdurable ni una fusión de principios [...]. 


Frente a interpretaciones conservadoras de “glorificación del trabajo”, insistía, pues, en el significado verdadero del Primero de mayo, como celebración universal del sacrificio de los Mártires de Chicago. En 1909, lo definía como un día privilegiado para demostrar la solidaridad proletaria en la lucha sangrienta por la revolución emancipadora. Rechazaba sin ninguna ambigüedad toda solución reformista y conciliadora, tal como la práctica muy frecuente del arbitraje político en los conflictos laborales: [...] no incurriremos en la ingenuidad o simpleza de imaginarnos que la Humanidad ha de redimirse por un acuerdo amigable entre los ricos y los pobres, entre el patrón y el obrero, entre la soga del verdugo y el cuello del ahorcado. Toda iniquidad se funda en la fuerza, y todo derecho ha sido reivindicado con el palo, el hierro o el plomo. Lo demás es teoría, simple teoría.


En noviembre de 1906, mientras habían cesado el trabajo los jornaleros del Callao, el escritor abogó por la huelga general armada. Meses más tarde, en mayo de 1908, después de la masacre en Iquique de 600 huelguistas por el ejército chileno (diciembre de 1907), preconizó también el sabotaje. No sólo los considera los únicos medios eficaces de lucha contra los capitalistas, sino que también piensa como Kropotkine que toda lucha armada constituye una forma de preparación del pueblo para la revolución final. G. Prada actúa también como censor y aguijón cuando lamenta el conservadurismo y la falta de solidaridad de los sindicatos peruanos, aún subyugados por la acción política, que según él divide las masas y debilita su acción.


En dos artículos publicados en enero y febrero de 1906 en Los Parias, G. Prada denunció la estrategia retrógrada y corruptora de la CAUU, calificada de “tenaza del político para coger al obrero” y celebró “la evolución regeneradora” emprendida por los panaderos bajo la dirección de M. C. Lévano. Sin desconocer la existencia de un sector intermedio, consideraba que las sociedades se dividen esencialmente en dos clases enemigas “la de los poseedores y la de los desposeídos” o, dicho con otras palabras, “los explotadores” y “los explotados”. En esa última, a la que atribuye una misión histórica de regeneración, distinguía entre “siervos” y “proletarios”, o sea entre campesinos, en situación neofeudal, y obreros. A los artesanos limeños, trabajadores propietarios de sus medios de producción y a menudo patronos de otros obreros, los identificaba como aliados objetivos de los explotadores. Pero lo que deseaba G. Prada era que se produjera una toma de conciencia de esa clase intermedia para que se uniera a los demás trabajadores y regenerase el Perú:


Desde finales de los 1890, G. Prada denunciaba el carácter inicuo del capitalismo que explota al trabajador y lo mantiene en la miseria: “Merced a las sociedades anónimas, todo ha sido monopolizado y es disfrutado por un diminuto círculo de traficantes egoístas y absorbentes.”. Ha enfatizado la desigualdad fundamental que caracteriza la relación de producción moderna y la vuelve moralmente inaceptable, según él:
Donde hay cambio de dinero por fuerza muscular, donde uno paga el salario y el otro le recibe en remuneración de trabajo forzoso, ahí existe un amo y un siervo, un explotador y un explotado. Toda industria legal se reduce a un robo legalmente organizado.


Mostrando la continuidad histórica de la explotación (esclavitud, vassallaje, proletarización) afirmaba que el productivismo capitalista transforma al trabajador en proletario, o sea en máquina de carne y huesos, la forma más acabada de la alienación. Distinguía así entre dos concepciones de la actividad productiva humana: por una parte, el digno trabajo libre “para transformar el Globo en una morada cómoda y salubre, concediéndose las horas necesarias al solaz, a la instrucción y al sueño” y, por otra, la vil explotación que consiste en “bregar y esquilmarse para que otros reporten los beneficios [...] no conociendo más placeres que el trago de aguardiente y la procreación”. Subrayaba la duplicidad del discurso ideológico dominante que tiende a enmascarar la realidad gracias a la alianza cómplice de intelectuales y capitalistas: “[...] en las sociedades modernas el letrado y el capitalista explotan al ignorante y al obrero, hipócritamente, predicando la evangélica máxima del amor al prójimo, hablando de libertad, igualdad y fraternidad.”. De ahí la importancia de su discurso “El intelectual y el obrero” que busca invertir la alianza de las clases medias instruidas con la oligarquía, en beneficio de los sectores populares.


En 1905 señalaba también la expoliación realizada por el imperialismo económico norteamericano al amparo del modelo agro-exportador promovido por la oligarquía nacional. Se anticipaba al discurso antiimperialista que prevaleció a partir de los años 1920. Por otra parte, opuso las políticas restrictivas de los países industrializados en materia de inmigración laboral a sus agresiones coloniales en nombre del liberalismo económico, subrayando el carácter mundial del proceso de proletarización.:


Para introducir sus telas, su opio, su alcohol y su Biblia, las grandes potencias abren a cañonazos Asia y África; pero quieren cerrar sus puertas no sólo al amarillo y al negro, sino también al blanco sin bolsa repleta de oro. 
De allí su prédica internacionalista, consecuencia lógica de la solidaridad de clase:
Las muchedumbres no acaban de ver que el negocio no tiene patria; que, a pesar de Alsacia y Lorena, el francés rico es hermano del capitalista alemán, lo mismo que, a despecho de Tacna y Arica, el azucarero peruano es amigo y compatriota del hacendado chileno. Todos los grandes ladrones constituyen una masonería internacional, forman una casta esparcida en el globo, pero estrechamente unida y juramentada para luchar con su enemigo común: el proletario.


El intelectual revolucionario aspiraba claramente al modelo político más igualitario que podía concebir, el del comunismo libertario teorizado por Kropotkine, Malatesta y Elisée Reclus, cuyo lema era “a cada uno según sus necesidades”. También influenció al movimiento obrero el discurso anarquista de G. Prada en cuanto al Estado y a la Iglesia, analizados como cómplices activos de la explotación capitalista.


Apogeo y crisis del movimiento obrero anarquista
Los gremios inicialmente más influenciados por el anarquismo fueron sobre todo los panaderos y los tipógrafos, pero también los sastres, zapateros y picapedreros; más tarde fueron muy activos los trabajadores del sector textil, que lograron influir en los jornaleros de los valles agrícolas cercanos a la capital. En 1907, ya existía en Lima el Centro de Estudios Sociales “Humanidad”, muy concurrido por los tejedores de Vitarte. También debe citarse el Centro Socialista 1° de Mayo con su órgano El Oprimido, en el que participó a menudo el dentista C. Dam y que fusionó en 1908 con el grupo “Humanidad”, dando origen al Centro de Estudios Sociales 1° de Mayo. En Lima desplegó también su actividad el Centro Racionalista Francisco Ferrer que editaba el mensual Páginas Libres, nombre que retoma el título del primer libro de González Prada (Paris, 1894). El grupo Luchadores por la Verdad, que reunía a los más destacados militantes obreros y a algunos intelectuales, publicó a partir de febrero de 1911 el periódico La Protesta. Tuvo una activa participación en la formación ideológica y organización de los trabajadores: es de notar que constituyó un Comité de Preparación Sindical en julio de 1911. El anarquismo arraigó también en las provincias, particularmente en las localidades de Huacho, Sayán, Barranca, Trujillo, Chiclayo, Ica... Esa influencia entre los obreros del campo es también un aspecto que debería ser estudiado más profundamente, así como el discurso indigenista de la prensa proletaria. En Arequipa fue constituido en 1905 el Centro Social Obrero. Varios periódicos fueron editados en Chiclayo, donde fue fundada la Confederación de Obreros 1° de Mayo en 1907. En Trujillo apareció La Antorcha y se fundaron Centros de Estudios Sociales como “Luz” e “Hijos del Pueblo”. En Huacho fue creado el Centro de Estudios Femeninos “Luz y Libertad” (1918). Hubo también un Centro de Estudios en Pomalca con escuela y biblioteca.


A partir de 1911, la influencia anarquista en el movimiento obrero se volvió predominante. Afirma Pereda Torres: “La segunda década del presente siglo encontró a la dirigencia anarco-sindicalista en posesión de los principales gremios de la ciudad de Lima y del resto del país [...]”. La primera huelga general de solidaridad tuvo lugar en abril de 1911 en apoyo a los tejedores de Vitarte; su resultado fue la supresión del trabajo de noche. El gobierno aprobó también en enero de 1911 una ley de accidentes de trabajo frente a la presión obrera. Como consecuencia del conflicto, se fundaron la Unificación Obrera Textil de Vitarte en mayo de 1911 y la Unificación Proletaria Textil de Santa Catalina en noviembre del mismo año, “verdaderas organizaciones sindicales” y “núcleos de formación y acción del anarco-sindicalismo de la ciudad de Lima”, según Pereda Torres. Afirma el historiador que “estas organizaciones se constituyeron en modelos para los gremios de albañiles, sastres y ferrocarrileros quienes optaron definitivamente por la senda libertaria”. Las huelgas por las ocho horas y aumentos salariales se sucedieron e intensificaron en 1912 y 1913, años de crisis económica, dando lugar a la constitución de nuevos sindicatos. En el campo, que se iba organizando en reivindicativas Sociedades de Auxilios Mutuos por la influencia anarquista, también hubo conflictos violentos: en abril, las fuerzas represivas mataron a decenas de jornaleros de los valles agro-industriales de Chicama y Santa Catalina (Dpto. de La Libertad). Finalmente, la Unión General de Jornaleros del Callao conquistó las ocho horas en enero de 1913 gracias a un nuevo paro general. Se creó entonces una nueva federación, la de Obreros Marítimos del Callao. Frente a la multiplicación de las huelgas y cediendo a la presión patronal, el gobierno del populista Guillermo Billinghurst promulgó en enero de 1913 un Reglamento de Huelgas destinado a luchar contra los métodos anarquistas de acción directa, aunque pretendía garantizar el derecho de huelga. No obstante, los conflictos se extendieron a los obreros del petróleo de Talara, Negritos, Lobitos y Lagunitas, en el norte del país. A iniciativa de la recién creada Sociedad de Galleteros y Anexos, se constituyó en marzo de 1913 una primera Federación Obrera Regional Peruana (FORP), que no logró perdurar. A finales del año, los trabajadores pudieron constituir una imprenta proletaria que funcionó hasta los años 1930 y editó numerosos periódicos. La propaganda sindical se intensificó a partir de 1914, a causa de la degradación de las condiciones de vida y trabajo. Como las clases populares no beneficiaban de la bonanza exportadora debida a la Guerra Mundial y tenían que sufrir el alza exhorbitante de los artículos alimenticios, se organizaron nuevos sindicatos de oficios (zapateros, albañiles, sastres, ferrocarrileros...). También la represión se hizo más violenta, muriendo numerosos trabajadores en provincias en 1916 y años siguientes. Según algunos historiadores, la FORP fue disuelta y sustituida en diciembre de 1918 por la primera Federación Obrera Local de Lima (FOLL).


1919 fue el año de la culminación del anarco-sindicalismo en el Perú. Un nuevo paro general paralizó Lima y El Callao del 13 al 15 de enero de 1919 hasta conquistar la jornada de ocho horas. La Federación de Trabajadores en Tejidos del Perú, constituida en enero, fue también fruto del movimiento, así como la Federación Gráfica y la de Choferes. La huelga había sido iniciada por los tejedores y fue rápidamente apoyada por los demás sindicatos, así como los estudiantes de San Marcos. Víctor Raúl Haya de la Torre, el principal líder de los universitarios, fue adquiriendo después una gran influencia entre los trabajadores textiles gracias a la creación en 1921 de las Universidades Populares González Prada. Un frente único de sindicatos, gremios y organizaciones populares, llamado Comité Pro-Abaratamiento de las Subsistencias, fue constituido por la Federación de Trabajadores en Tejidos en abril de 1919 para luchar contra la elevación del costo de la vida. Ese Comité dirigido por los anarquistas Carlos Barba (zapatero), Nicolás Gutarra (ebanista) y Adalberto Fonkén (tejedor), organizó un paro general en mayo-junio que fue severamente reprimido por las autoridades, muriendo varios manifestantes (ley marcial). El 4 de julio, Augusto B. Leguía aprovechó la situación para hacerse con el poder en medio del entusiasmo popular. Ese mismo día, el Comité Pro-Abaratamiento ocupó el local de la CAUU para transformarlo en la sede de la segunda Federación Obrera Regional Peruana, constituida el 8 de julio de 1919 en base a los principios de 1913. En agosto fue constituida la Federación Obrera Marítima y Terrestre del Callao. A partir de los años 1920, los huelguistas se dividían entre aplicación de la acción directa o del arbitraje previsto por la nueva Constitución para resolver los conflictos laborales. En el Primer Congeso Local Obrero de Lima y El Callao, organizado en abril de 1921 por la FORP, fue planteada la cuestión de la acción política de los trabajadores. Parece ser que los anarquistas lograron declararla incompatible con el sindicalismo pero que no pudieron obtener del Congreso que se pronunciara en favor del comunismo libertario como objetivo de los trabajadores organizados. Las ideas socialistas, divulgadas desde 1918, empezaban ya a cundir en el proletariado: los sindicatos del textil fueron los que abogaron por la “política obrera”. Para reforzar la organización anarquista, fue inmediatamente constituida la Federación de Grupos Libertarios, que se hizo cargo de La Protesta. En 1922, la exitosa huelga de la Federación de Motoristas y Conductores (septiembre) dio lugar a la creación, en noviembre, de una segunda Federación Obrera Local de Lima (FOLL) en la que “se agudizó la polémica entre anarquistas y socialistas”. En mayo de 1923 salió el primer número de Claridad, el órgano de la FOLL y de la Juventud Libre del Perú, fundado por Haya de la Torre y dirigido por José Carlos Mariátegui a partir de 1924, después de la deportación de Haya (octubre de 1923). En octubre de 1923, los sindicatos y los estudiantes unidos lograron impedir la consagración del Perú al corazón de Jesús.


A partir de 1924, con la reelección de Leguía, la represión se hizo más feroz y la influencia socialista arraigó en la FOLL. Los textiles, seguidos por los choferes, electricistas, gráficos y otros más, abandonaron el anarco-sindicalismo. Habían contribuido a propagar el marxismo-leninismo las Universidades Populares, en las que los anarquistas vieron pronto escuelas para ambiciosos y medios de infiltrar ideas reformistas en el proletariado. Síntoma de la gravedad de la fractura ideológica, fue que la FOLL no invitara a los grupos libertarios a la conmemoración del 1° de Mayo de 1925 (Pareja 1978:63). Los anarquistas, particularmente los albañiles y carpinteros, intentaron en vano crear una nueva organización obrera libertaria. Finalmente, a principios de 1926 ya dejó de publicarse La Protesta y en septiembre salió el primer número de la famosa revistaAmauta. A mediados de 1926 empezaron los preparativos para el Segundo Congreso Local Obrero de Lima a iniciativa de los Trabajadores en Tejidos. Tuvo lugar bajo la dirección de Arturo Sabroso a partir de enero de 1927, pero sin la participación de los anarquistas. El Congreso se pronunció en favor del sindicalismo revolucionario sin orientación ideológica definida. En junio de 1927, la represión gubernamental desestructuró las organizaciones obreras encarcelando o desterrando a sus principales líderes. En octubre de 1928 fue finalmente constituido el Partido Socialista del Perú y, en mayo de 1929, la Confederación General de Trabajadores del Perú, cuyo primer Secretario General fue Julio Portocarrero, obrero textil de Vitarte, ex-anarco-sindicalista y miembro fundador del Partido Socialista.


Algunos comentarios historiográficos
Los historiadores han intentado explicar la pérdida de influencia del anarco-sindicalismo a partir de 1920. Según Denis Sulmont, que estudia poco el periodo anterior en sus libros, la ideología anarquista prosperó “cuando los trabajadores no disponían para sus reivindicaciones de otra alternativa”, permitiendo la organización y la toma de conciencia de clase. Pero representó luego: [...] más bien un freno al desarrollo de la clase trabajadora hacia niveles superiores de organización y conciencia. La estrategia de acción directa de los anarquistas demostró sus límites al chocar contra el aparato represivo del Estado y las maniobras políticas de la burguesía, sin ofrecer alternativas para el proletariado.


Esa explicación de 1977 es poco convincente. Sulmont incurre en el mismo prejuicio ideológico un par de años más tarde cuando escribe:
Si bien la conquista de la jornada de ocho horas representó una victoria para el anarco-sindicalismo, significó también su entrampamiento posterior. En efecto, la propaganda anarquista había señalado que la huelga general era el preludio de la revolución social y de la liberación de los trabajadores. Sin embargo, una vez obtenida una importante conquista inmediata, continuaba el poder de la burguesía y la explotación capitalista. La insuficiencia del planteamiento anarquista y del “sindicalismo revolucionario” (que pretende hacer la revolución directamente mediante los sindicatos) se manifestará más nítidamente luego del fracaso de la lucha por el abaratamiento de las subsistencias.


La misma argumentación había sido avanzada en 1972 por Ernesto Yepes del Castillo, quien añade el retroceso del anarquismo al nivel internacional: Bajo el impulso de las nuevas orientaciones ideológicas la clase obrera se fue desprendiendo de sus resabios anarquistas. Y es que la misma crisis que en los años de post-guerra ofreciera el anarco-sindicalismo a nivel mundial, no tardó en presentarse en el anarquismo local que, de otro lado, conseguida la jornada de 8 horas, halló vacío su arsenal reivindicativo.


También Hugo García Salvatecci, buen conocedor del anarquismo, se limitaba el mismo año a afirmaciones perentorias: Dando una visión de conjunto, podemos decir que el Anarquismo peruano tomó las ideas centrales del Anarquismo europeo. También heredó sus defectos: abuso de retórica y falta de cohesión. Sucumbió, sobre todo, por sus querellas internas. No logró amalgamarse. Combatió el caudillismo y el dogmatismo, pero terminó cayendo en ellos. Además, a diferencia de otros países, en el Perú nunca tuvo mucho arraigo popular.


Sin embargo, reconoce que “La tiranía de Leguía impidió luego el radio de su acción”. Otro comentario de Sulmont, en 1980, coincide con ese último y aporta elementos económicos interesantes:
A partir de 1926, se multiplicaron los despidos y cierres de fábricas y la burguesía se mostró más intransigente frente a los reclamos. En 1927, los conflictos adquirieron proporciones alarmantes. Al mismo tiempo, muchas luchas sindicales fracasaron y los obreros perdieron varias de sus conquistas anteriores. La represión contra los dirigentes del movimiento obrero acabó con el apoliticismo anarco-sindical.


La represión es una explicación también propuesta por Yepes del Castillo:
Más tarde, con el arribo de Leguía al poder, los aún recientes y no muy profundos logros organizativos serían definitivamente liquidados. Utilizando una astuta demagogia, el Presidente de la ‘Patria Nueva’ se recubrió inicialmente de un ropaje popular a fin de afianzar -ampliando- las bases de un sustento político que le permitiera enfrentarse con éxito a la hegemonía civilista. Pero más tarde, pasada la crisis política y consolidado en el poder, sistemática e implacablemente logró quebrar los soportes del movimiento laboral destruyendo sus cuadros dirigentes.


[...] Así, respecto a los líderes anarquistas, varios de los más destacados fueron deportados a Europa. En otros casos, Leguía logró cooptar a algunas de las figuras de este movimiento [...]. El resto, con distinta suerte terminó en general orientándose hacia alguna de las dos grandes corrientes que empezaron a diferenciar la escena política peruana: el nacionalismo de corte populista [aprismo] y el socialismo.


Sulmont señala también la “confusión y división” que produjo el discurso populista de Augusto Leguía a partir de julio de 1919 en los sectores populares, aunque apunta que “los obreros que apoyaron a Leguía fueron rápidamente desilusionados” ya que en 1920 “se desencadenó una brutal represión contra las organizaciones sindicales”, quedando la recién nacida FORP “casi paralizada”.


Por su parte, Piedad Pareja ha mostrado en 1978 que no se puede explicar la pérdida de hegemonía del anarco-sindicalismo por la categoría socioprofesional de los trabajadores (transformación de los medios de producción y consiguiente proletarización) ya que ésta no ha influido en la elección de las ideologías:
“[...] si observamos la distribución de las organizaciones por oficio y por industria, según su tendencia política, [...] podemos constatar que indistintamente, artesanos y obreros manufactureros se inclinan mayoritariamente primero por una y luego por otra alternativa política.”


Algunos marxistas adoptan efectivamente una explicación muy subjetiva según la cual “el anarquismo está más en concordancia con la mentalidad de los artesanos y obreros de la pequeña industria que con la mentalidad de los obreros de la gran industria capitalista” o, dicho más claramente, el anarco-sindicalismo es una “doctrina pequeño-burguesa”. Pareja señala también que, hasta los años 1920, las élites sindicales fueron muy representativas de su base social. Parece entonces que el cambio ideológico fue el resultado de la creciente influencia entre los obreros de Haya de la Torre y de Mariátegui, especialmente por medio de las Universidades Populares. En su prólogo al estudio de Pareja, César Lévano también ha manifestado que Mariátegui logró “decantar a algunos de los mejores cuadros hacia el marxismo”.


Bien se ve que no se ha explicado aún cómo, sólo en cuatro o cinco años, la mayoría del movimiento obrero cambió de orientación ideológica. Sólo sabemos que influyeron la represión gubernamental y la propaganda marxista a la que fueron sometidos los líderes sindicales. Por consiguiente, es probable que los trabajadores organizados no integrasen los fundamentos ideológicos del anarco-sindicalismo y siguiesen dócilmente una reducida élite. Sería interesante, entonces, estudiar el funcionamiento orgánico de los sindicatos y analizar las relaciones entre la Federación de Grupos Libertarios, constituida en 1921, y los dirigentes obreros de los sindicatos. Es necesario, pues, afinar las investigaciones y orientarlas hacia las modalidades de articulación de una serie de elementos explicativos, entre los cuales cabe citar: la competencia ideológica de la corriente marxista y sus medios de influencia; la importancia de la desorganización de los anarquistas causada por la represión gubernamental; el grado de conciencia ideológica de los delegados obreros de segundo plano, es decir de los que se encuentran en situación de sustituir a los líderes encarcelados o deportados, y también el de las masas; la importancia de la transformación de las condiciones económicas y políticas en los años 1920 (leguiísmo) que pueden haber acarreado un cambio de estrategia de los sectores medios y también parte de los populares, o sea una búsqueda de nuevas alianzas políticas. Eso implica que se realicen estudios comparativos de los archivos de los principales sindicatos para entender los cambios ideológicos dentro del movimiento obrero. Ha seguido esa perspectiva general un estudio reciente de Paulo Drinot a propósito de la Federación de Panaderos a inicios de los años 1930, en el que el autor ha comprobado que: [...] las crisis económicas y políticas de los inicios de la década del treinta, al reducir la capacidad de la Federación a actuar como una entidad mutualista y sindical, llevaron a los obreros panaderos a abandonar el apoliticismo tradicional para establecer alianzas con grupos políticos, alianzas que podrían calificarse de micro-populistas.” 


También sería útil analizar el contenido de la “cultura obrera” transmitida por los órganos de prensa proletaria, realizar estudios comparativos con los casos argentino y español, etc. Casi todo el trabajo de análisis queda por hacer, ya que hasta ahora fue sólo esbozado y, desgraciadamente, distorsionado por apriorismos ideológicos. Sólo se ha hecho una historia cronológica del movimiento obrero y es probablemente parcial.

Referencias bibliográficas
BARBA CABALLERO, José (1981) Historia del movimiento obrero peruano, Lima, Signo, 298 p.
BARCELLI S., Agustín (1979) Crónicas de las luchas obreras en el Perú[1864-1913] (Historia del sindicalismo peruano), tomo 1, Lima, Cuadernos Sindicales, 87 p.
DELHOM, Joël (1996) “Manuel González Prada : un enjeu symbolique dans le Pérou des années vingt”, in Hommage des hispanistes français à Henry Bonneville, Tours, Société des Hispanistes Français de l’Enseignement Supérieur, p. 173-190.
DRINOT DE ECHAVE, Paulo (1996) The 1931 General Strike in Lima: Organized Labour, Mass Politics and The Great Depression, Master’s Thesis, Oxford University.
DRINOT DE ECHAVE, Paulo (1997) “Obreros e historiadores: problemas y posibilidades en la investigación histórica del mundo obrero en el Perú”, Revista electrónica Ciberayllu, 1° de septiembre de 1997, 
http://www.andes.missouri.edu/andes/especiales/pd_obreros.html
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GARCÍA SALVATECCI, Hugo (1972) El Anarquismo frente al Marxismo y el Perú, Lima, Mosca Azul, 126 p.
GONZÁLEZ PRADA, Manuel (1939) Propaganda y ataque, Buenos Aires, Imán, 252 p.
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GONZÁLEZ PRADA, Manuel (1941) Prosa Menuda, Buenos Aires, Imán, 252 p.
GONZÁLEZ PRADA, Manuel (1976) Páginas libres. Horas de lucha,[Caracas], Biblioteca Ayacucho, 399 p.
MAITRON, Jean (1992) Le Mouvement anarchiste en France, t. 1: Des origines à 1914, Paris, Gallimard, 486 p.
PAREJA [PFLÜCKER], Piedad (1978) Anarquismo y sindicalismo en el Perú (1904-1929), pról. de César Lévano, Lima, Rickchay Perú, 120 p.
PEREDA TORRES, Rolando (1982) Historia de las luchas sociales del movimiento obrero en el Perú republicano: 1858-1917, Lima, Edimssa, 220 p.
PORTOCARRERO, Julio (1987) Sindicalismo peruano. Primera etapa (1911-1930), Lima, Ed. Gáfica Labor, 287 p.
SÁNCHEZ, Luis Alberto (1977) Nuestras vidas son los ríos... Historia y leyenda de los González Prada, Lima, UNMSM, 405 p.
SULMONT SAMAIN, Denis (1977) Historia del movimiento obrero en el Perú, Lima, Tarea, 358 p.
SULMONT SAMAIN, Denis (1980) El movimiento obrero peruano: 1890-1980, reseña histórica, 2ª ed. corr. y aum., Lima, Tarea, 238 p.
YEPES DEL CASTILLO, Ernesto (1972) Perú, 1820-1920: un siglo de desarrollo capitalista, Lima, Instituto de Estudios Peruanos-Campodonico Ediciones, 367 p.
J. Delhom - Movimiento anarquista Perú - 

J. Delhom - Movimiento anarquista Perú - 

Antes de que termine el siglo, se establecen nuevas fábricas de tejidos de algodón y lana (Lima, Arequipa, Cuzco), de harina, fideos, chocolate, azúcar, bebidas, hielo, fósforos, velas, jabón, sombreros, cigarros, curtiembres, etc. En 1893 se termina de construir el Ferrocarril Central y en 1896 fusionan varias compañías eléctricas para constituir las Empresas Eléctricas Asociadas que permiten el desarrollo del transporte urbano y de la producción industrial (Pereda Torres, 1982:75-82 y Yepes del Castillo, 1972:207-219).
Piedad Pareja (1978:53) señala que algunos militantes extranjeros fueron expulsados en octubre de 1914 y julio-agosto de 1916 (Daniel Antuniano, Antonio Panades, José Pica y José Chamorro).
En 1896, cuatro dirigentes obreros de la empresa textil de Vitarte fueron encarcelados por seis años por un incendio que no cometieron (Pereda Torres, 1982:88).
Este poeta, ensayista y brillante polemista nació en una familia aristocrática de Lima en 1844. Después de un primer periodo de vinculación con el sector progresista del Partido Civil (1870-1885), rompió con la oligarquía dirigente a la cual culpó por la derrota de la Guerra del Pacífico (1879-1883) y fundó un partido político renovador, la Unión Nacional (1891), de tipo liberal federalista, cuyo proyecto democrático se apoyaba en las clases medias urbanas y aspiraba a mejorar las condiciones sociales de los sectores populares, obreros y campesinos. Por razones algo oscuras, González Prada se marchó a Francia a los pocos días de la creación de su partido. En París, donde permaneció seis años, y luego en Barcelona y Madrid, enriqueció su formación intelectual y su ideología se radicalizó. De nuevo en el Perú, se fue apartando de la Unión Nacional, cuyo electoralismo le disgustaba, hasta su separación oficial en 1902. A partir de 1912 desempeñó el cargo de director de la Biblioteca Nacional, al que renunció en 1914 para manifestar su oposición al golpe de Estado del coronel Óscar Benavides. Fue reintegrado en sus funciones por un nuevo gobierno constitucional en 1916. Falleció en Lima el 22 de julio de 1918.
Escriben, por ejemplo, Denis Sulmont que González Prada fue el “propulsor del pensamiento revolucionario a principios del siglo en el país, y uno de los primeros intelectuales en trabar relaciones con los obreros” (1980:19) y Hugo García Salvatecci que “La importancia del Anarquismo en el Perú se manifiesta en la enorme influencia que ejerció González Prada, durante tantos años, en nuestra juventud, y por su enorme repercusión en el origen del movimiento sindical” (1972:117). Véase también Pereda Torres (1982:113 sq.), Barba Caballero (1981:72), Pareja (1978:87).
Lo hace parcialmente Pereda Torres (1982:130-140).
Dichos artículos antirreligiosos fueron reunidos en la primera parte del libro Propaganda y Ataque (G. Prada 1939).
Sobre la influencia de G. Prada en Haya de la Torre y Mariátegui, véase nuestro artículo “Manuel González Prada : un enjeu symbolique dans le Pérou des années vingt” (Delhom 1996).
El 1° de mayo de 1906 era el término de la campaña de agitación por las ocho horas decidida en el XIV Congreso Nacional Corporativo (VIII de la Confederación General del Trabajo) y Conferencia de las Bolsas del Trabajo de 1904 en Bourges.
Sobre las relaciones entre anarquismo y sindicalismo, véase Maitron (1992:265-330).
Según E. Yepes del Castillo, “Los primeros brotes de anarco-sindicalismo quizá habían empezado a explicitarse hacia 1911, con la formación del grupo ‘La Protesta’ y le llamado ‘Comité de Propaganda Sindical’” (1972:271).
Véase igualmente el artículo “Primero de Mayo” de 1907 (G. Prada 1940:101-104).
Posteriormente fueron refundidos para constituir uno sólo.
Escribe a finales de los ochenta: “Aquí no conocemos la burguesía europea; hay, sí, una especie de clase media, inteligente, de buen sentido, trabajadora, católica pero indiferente a luchas religiosas, amante de su país, pero hastiada con la política de que sólo recibe perjuicios, desengaños y deshonra.” (G. Prada 1976:29).
Sulmont (1977:29) escribe que “la coordinación política entre el movimiento obrero y los movimientos campesinos fue iniciada por los grupos anarquistas”. Pereda Torres estudia un poco ese proceso en Huacho (1982:207-214).
Escribe J. Portocarrero: “Nombramos presidente a Emilio Ugarte; a Juan Híjar, vicepresidente; a Enrique Chuti, tesorero; a Antonio Guillinta, protesorero, y otros compañeros más completaron la directiva.” (1987:33-34).
Según J. Portocarrero, el intento de organizar la FORP no pudo concretarse (1987:67).
Pereda Torres (1982:199) menciona los siguientes: La Protesta, El Obrero panadero, El Libertario, Plumadas de Rebeldía, El Obrero Textil, La Rueda, El Tranviario, La Voz del Chofer, El Obrero Gráfico, El Pututo, La Reforma.
El índice general de precios con base 100 en 1913 alcanza 104 el año siguiente, 112 en 1915, 123 en 1916; se dispara en los años siguientes hasta 142 en 1917, 164 en 1918, 188 en 1919 y 210 en 1920. Disminuyó en 1921 (199) y 1922 (190) (Yepes del Castillo, 1972:268).
La FOLL “contó entre sus más importantes bases, con la Federación de Panaderos Estrella del Perú, la Federación Gráfica, la Confederación Ferrocarrilera, la Federación de Zapateros, la Unión de Obreros y Jornaleros del Callao, la Unión Obrera de Construcción Civil, la Federación de Sastres y distintas Federaciones mineras y obreras del Norte, Centro y Sur, etc.” (Barba Caballero, 1981:101-102). Hay que añadir las organizaciones del sector textil.
En los años siguientes, se volvieron ambos socialistas.
Desde 1918 existía un Comité de Propaganda Socialista integrado por Félix del Valle, César Falcón, J. C. Mariátegui, Luis Ulloa, Carlos del Barzo, Pedro Bustamante y otros más. “En diciembre de ese mismo año, Del Valle, Falcón y Marátegui se retiraron del Comité ante la decisión, considerada por ellos prematura, de Del Barzo y Ulloa de transformar el grupo de propaganda en Partido Socialista.” (Portocarrero, 1987:70-71).
Ignoramos lo que sucedió con la primera, sólo mencionada por Barba Caballero.
Claridad fue sustituido por Solidaridad en septiembre de 1925.
Sobre la represión, véase Portocarrero (1987:122-123; 133-135).

Fuente: http://dwardmac.pitzer.edu/Anarchist_Archives/worldwidemovements/peru/Movimiento.html

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Carlos Tovar: Por cuatro horas de jornada laboral universal

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Carlos Tovar Samanez (Carlín) es arquitecto de profesión, a la vez periodista gráfico con premios internacionales, que ha hecho de "Carlincaturas" un espacio de atención obligada para la crítica mas divertida frente a los personajes del gran teatro político nacional.

Es además, un escritor marxista, autor de varios libros. Sobre su planteamiento del trabajo universal de 4 horas diarias tiene el sustento científico correspondiente. Si la tecnología es tan avanzada que permite mayor producción y productividad, los trabajadores deben laborar menos con los mismos salarios e incorporar nuevos trabajadores para combatir la desocupación. Planteamiento posible, realizable que ya es voceado por otros estudiosos; que navegan en contra de la corriente del capitalismo salvaje. De eso se trata, de atreverse a cambiar esta realidad en una nueva realidad.

Carlos Tovar es también afiliado al Sindicato Unitario de Trabajadores del Periodismo y la Comunicación Social del Perú (SUTPECOS) y presentará su libro denominado "El socialismo de cuatro horas" en la Feria del Libro Ricardo Palma, (Sala Antonio Cisneros), el jueves 20 de noviembre a horas 9:00 p.m. en Parque Salazar-Miraflores.

Vamos, compañeros sindicalistas a la presentación de su libro "El Socialismo en cuatro horas".

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Sindicalismo clasista: De claro y sencillo.

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El 3 de Octubre se cumplieron 69 años de vital existencia de la Federación Sindical Mundial (FSM), la mas antigua centra internacional del sindicalismo de inspiración clasista, anticapitalista. En la Confederacion General de Trabajadores del Perú (CGTP) se realizó un conversatorio sobre Sindicalismo Clasista. Los panelistas fueron Luis Villanueva (FTCCP), Olmedo Auris (Sutep), Carlos Jiménez (CTE) y la Presidenta de la CGTP Ing. Carmela Sifuentes (Sidesp) como moderadora.

Por: Oscar Alarcón Delgado

El sindicalismo clasista no sólo es un discurso, es fundamentalmente una conducta, un comportamiento, basado en el reconocimiento que entre obreros y capitalistas no hay intereses comunes, en el fondo son relaciones irreconciliables; además del reconocimiento de la contradicción fundamental del sistema capitalista que se expresa en el conflicto entre producción social en tanto la propiedad es privada. Esos intereses en pugna, se denomina lucha de clases.

Inicialmente las sociedades humanas tenían relaciones de cooperación, todo en común (comunismo primitivo) y la lucha de clases aparece cuando nacen relaciones de explotacion como en el sistema esclavista que fue sustituído por la rebelión de los esclavos para dar paso a un nuevo sistema, el feudal, abolido por los siervos o campesinos y las revoluciones burguesas.

Marx al analizar el fenomeno de la revolución industrial y el nacimiento del capitalismo concibió a la clase obrera como sepulturera del capitalismo. Por ello no hay que ceder nada cuando nos indilgan que somos anti sistema.

Los sindicalistas clasistas se distinguen de otras corrientes sindicales, no solo por sus valores (unidad, consecuencia, independencia, democracia, solidaridad), no solo porque luchan por reivindicaciones  económicas (mejor distribución de la riqueza), también en el plano político (poder para la clase trabajadora y el pueblo) y en plano ideológico (no somos colaboradores, somos trabajadores, por ejemplo); sino porque finalmente, luchan por la abolición del sistema de explotación capitalista.

Es cierto que los capitalistas explotadores tienen el poder económico, con el que someten al poder político (Confiep controla al gobierno); pero los trabajadores cuentan con un gran poder, ese poder está en el volumen (cantidad), millones de trabajadores pero a condición de construir su unidad (calidad). Y para ello se necesita la maduración de la conciencia de clase, para convertir a la clase trabajadora en sí en clase trabajadora para sí mediante la formación y la acción sindical, politica e ideológica.

Los capitalistas ejercen su dominio mediante 1) la educación oficial (no enseñan derechos sino a obedecer, no quieren ciudadanos sino consumidores), 2) los medios de comunicación masiva (para torcer la verdad, manipular las conciencias y hacer creer que lo bueno para los explotadores es bueno para todos), 3) la religión, como siempre que llama a la resignación frente a la explotación a cambio de ser premiados o condenados después de muertos (si te rebelas contra el sistema vas al infierno y si eres servil, patronal vas a la gloria) y 4) los aparatos represivos y las leyes.

Así es mis queridos compañeros, y los sindicalistas clasistas luchan por mejores condiciones de salario de vida y de trabajo para los trabajadores urbanos, rurales, del sector privado y público, asalariados y por cuenta propia, es decir por todo el pueblo; pero sus mejores cuadros, los que más destacan en la lucha se incorporan voluntariamente al partido de los trabajadores para luchar por cambio del sistema de explotación capitalista en un nuevo sistema sin explotación del hombre por el hombre.

José Carlos Mariátegui creó los dos instrumentos de lucha para la clase obrera y para todos los explotados en general: la CGTP y el Partido de los trabajadores, inicialmente denominado socialista y después comunista.

Así, de claro y sencillo.

Intervención de Olmedo Auris: https://www.youtube.com/watch?v=t7etw9c-MDQ&index=2&list=UU1jgmxpGVeggT0GeL-FQClg


SE CONSTITUYE FUERZA CIUDADANA

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Integrado por las organizaciones siguientes: Ciudadanos por el Cambio (CxC) Fuerza Social (FS), Partido Comunista Peruano (PCP) y el Partido Socialista (PS) hizo su presentación pública, el 22 de setiembre,  en la sede del Sindicato Unitario de Trabajadores de Telefónica del Perú, ubicado en Uruguay 335, el frente político social bajo la denominación de Fuerza Ciudadana (FC). Gran espectativa se creó ante los medios de comunicación y los participantes, hombres y mujeres de todas las edades en la esperanza de construir una auténtica alternativa que haga posible las transformaciones antineoliberales y abra el camino afirmando la democracia popular, al socialismo.

Manifiesto a la Nación 

Somos un agrupamiento de ciudadanas y ciudadanos que hacemos nuestra la voluntad de cambio expresada reiteradamente en las sucesivas elecciones presidenciales por un amplio sector de la población. Mujeres y hombres del pueblo que llenaron plazas y calles apoyando a candidatos que prometían una transformación del país, pero cuyas expectativas se han visto frustradas reiteradamente. De ahí que transcurrido el primer año del actual gobierno constatamos que el camino seguido no es el nuestro. Por eso, ratificamos nuestro compromiso de hacer valer la voluntad ciudadana de cambio en democracia, sin temor a defender los intereses de las grandes mayorías frente a los grupos de poder.

 Por eso:

 - Indignados al contemplar cómo se defrauda repetidamente la voluntad popular cuando los presidentes elegidos gobiernan con los programas de los candidatos que fueron derrotados;

 - Conscientes de que el crecimiento inclusivo y sostenido de la economía del Perú requiere desarrollar servicios e industrias con valor agregado y no sólo industrias extractivas y primarias, que además deterioran el medio ambiente. Reiteramos que el modelo actual de desarrollo concentra la propiedad y el capital y atenta contra la soberanía nacional;

 - Convencidos de que el camino de la represión a los movimientos sociales debilita la autoridad cuando se quiere imponer por la fuerza, con un inaceptable costo de vidas y con la ampliación de las brechas que nos dividen entre peruanos;

 - Expresando una nueva voluntad política colectiva para transformar el país, para que imperen la justicia y la libertad, impulsando la descentralización, y la lucha contra la corrupción, que algunos quisieran que fuera una forma consentida de gobernar el país;

 - Apostando por rescatar la esperanza y la ilusión popular de que es posible construir una sociedad que afirme la nación como comunidad de ciudadanos, donde todas y todos tengamos igualdad de oportunidades políticas, económicas, sociales y culturales, para desarrollar nuestras potencialidades como personas, sin discriminaciones por género, cultura, lengua, etnia, religión u orientación sexual;

 - Convocando a todas y todos los peruanos para afirmar la vida y defender los derechos y la institucionalidad democrática conquistada por el pueblo y amenazada hoy por el narcotráfico, el crimen organizado, rezagos del terrorismo, el MOVADEF, y el fujimontesinismo;

 - Seguros de que nuestro país debe jugar un papel en la integración de los pueblos latinoamericanos en un proyecto regional democrático, con justicia y equidad;

- Resueltos a unir en un solo torrente político y social a las fuerzas democráticas, patrióticas, descentralistas, ambientalistas, movimientos sociales y populares, pueblos indígenas de la amazonia y del ande, peruanos residentes en el exterior, así como a los millones de ciudadanos y ciudadanas, cuya voluntad debe ser la fuente para el curso de la política nacional.

 Hemos decidido dar nacimiento a una nueva formación política amplia y abierta por el cambio social en nuestro país; basada en la libre afiliación de ciudadanas y ciudadanos,

 Lima, 15 de setiembre de 2012

 

Abraham Valencia, Adelinda Díaz, Alberto Adrianzén, Alberto Quintanilla, Alfredo Palaco, Ángel López, Armando Arévalo, Arturo Corchera, Benedicta Serrano, Benjamín Marticorena, Blanca Cayo, Carlos Bedoya B., Carlos Tapia, Carlos Tovar, Carmela Sifuentes, Carmen Checa, Cecilia Israel, Cecilia Tovar, Cesar Soberón, Cesar Valega, Daniel Alcides Carrión, Diana Ávila, Diana Miloslavich, Domingo Cabrera, Doris Caqui, Edgar Romero, Eduardo Cáceres, Eduardo Zegarra, Edwin Condori, Efrain Yepes, Federico Garcia, Félix Jiménez, Félix Tejada, Francisco Durand, Francisco Vizconde, Frida Morarte, Germán Alarco, Gustavo Guerra-García, Heberth Távara, Hugo Cabieses, Humberto Unieres, Imelda Vega Centeno, Isabel Coral, Ismael Muñoz, Jaime Joseph, Javier Diez Canseco, Jennie Dador, Jorge Rimarachín, José F. Cornejo, José Oscátegui, José Zúñiga, Josseline Unchupaico, Juan José Gorriti, Juan Manuel Delgado, Juan Casazola, Julio Castro, Leddy Mozombitte, Lorenzo Ccappa, Luis Pastor, Luis Tafur, Luis Miranda, Manuel Castillo, Manuel Cortéz, Manuel Dammert, Marco Aurelio Lozano, Marco Briones, María Ysabel Cedano, Mariano Aliaga, Mario Huamán, Mariella Batán, Marcos Oriundo, Martha Quispe, Michel Azcueta, Moisés Vega, Nazano Arellano, Oscar Ugarteche, Pablo Checa, Pilar Roca, Rafael Drinot, Raúl Núñez, Remigio Hernani, Renán Raffo, Ricardo Giesecke, Ricardo Noblecilla, Ricardo Soberón, Richard Arce, Roberto de la Cruz, Roger Rumrrill, Rosa Guillén, Rosa Mavila, Rosa Vidal, Rocalla Storck, Signd Bazán, Sinesio López, Susana Chávez, Vicente Sánchez V., Wiston Díaz, Xavier Nieto O., Zoila Reátegui.


BANDERA ROJA CON HOZ Y MARTILLO

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Por: Oscar Alarcón Delgado

Que flameen en alto las banderas rojas del proletariado internacional y que brille el símbolo de la alianza obrero y campesina (hoz y martillo). No confundir al comunismo con terrorismo y deslindar con la banda criminal de SL que en nombre de la "revolución" asesinaron a miles de compatriotas y arrebataron la simbología que la derecha demoniza para descalificar las justas luchas de los trabajadores y de los pueblos.

Los comunistas  luchan por la justicia, la libertad y  la felicidad; es decir por el socialismo. Luchan entonces, por la vida y no por la muerte.

Los comunistas peruanos son herederos del legado de su fundador José Carlos Mariátegui y rechazan los métodos terroristas. En el Partido Comunista Peruano (PCP) militaron: César Vallejo, Javier Heraud, Elmo Gómez Lucich, Hugo Pecse, Adela Montesinos, Blanca y Alicia del Prado, Gustavo y Violeta Valcárcel, Fermín Azparrent, Crista Rubila, Isidoro Gamarra, Pedro Huilca y Jorge del Prado,  entre otros, algunos asesinados por el terrorismo senderista.

La bandera roja y su símbolo, la hoz y el martillo, qué ondee en los puños alzados de los trabajadores y los pueblos en la lucha contra la explotación capitalista y se establezca la nueva sociedad sin explotados ni explotadores.

Chaskimarka, 11.02.12.

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PCP: 83 AÑOS CON LOS TRABAJADORES Y EL PUEBLO POR EL SOCIALISMO

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VIERNES 7 DE OCTUBRE – 11 AM

MILES DE MILITANTES DEL PARTIDO COMUNISTA PERUANO EXPRESARÁN EN TODO EL PAÍS SU RESPALDO A LA POLÍTICA DE CAMBIO E INCLUSIÓN SOCIAL PROMOVIDA POR EL ACTUAL GOBIERNO

ACTO CENTRAL:  SEDE DE LA FEDERACIÓN DE TRABAJADORES EN CONSTRUCIÓN CIVIL (FTCCP) SITO EN PROLONGACIÓN CANGALLO Nº 670, LA VICTORIA 

ACTIVIDAD POLÍTICA SE EFECTUARÁ TENIENDO COMO MARCO LA CONMEMORACIÓN DEL 83 ANIVERSARIO DE FUNDACIÓN DEL PCP POR EL AMAUTA JOSÉ CARLOS MARIÁTEGUI.

 ACTO PROTOCOLAR COMENZARÁ CON UN HOMENAJE A JOSÉ CARLOS MARIÁTEGUI FRENTE A SU MONUMENTO UBICADO EN LA AV. 28 DE JULIO

El cumplimiento de los diversos ofrecimientos electorales por parte del actual gobierno demuestra la voluntad política de resolver los problemas estructurales que afectan a nuestra sociedad y que siempre fueron denunciados por el Partido Comunista Peruano (PCP).

En ese sentido, teniendo como marco la conmemoración del 83 aniversario de fundación del PCP por el Amauta José Caros Mariátegui, miles de militantes se movilizarán en todo el país para celebrarlo y expresar su respaldo a la política de cambio e inclusión social emprendida por el actual gobierno, siendo el acto central la ceremonia que se efectuará en la sede de la Federación de Construcción Civil el viernes 7 a las 11 am.

Cabe mencionar, que a pesar de las campañas de satanización contra el PCP emprendida por los diversos gobiernos, la organización partidaria y sus militantes siempre han estado presente en las diversas luchas emprendidas en defensa de los derechos humanos y sociales de la ciudadanía.

Hoy en el nuevo gobierno siguen cumpliendo con sus principios partidarios de promover la equidad y la justicia social continuando el legado de renombrados comunistas que han hecho historia en el Perú como José Carlos Mariátegui, César Vallejo, Javier Heraud, Pedro Huilca, Isidoro Gamarra etc, cuyos testimonios y ejemplos también serán resaltados con este justo homenaje.

Comisión Nacional de Prensa y Comunicaciones PCP

http://www.pcperuano.com/

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VOTEMOS POR EL CAMBIO, CONTRA EL CONTINUISMO NEOLIBERAL

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Por: Oscar Alarcón Delgado

Compañeros/as:
Con GANA PERU, Comandante Ollanta Humala a la Presidencia de la República
Carmela Sifuentes al Congreso de la República con el No. 10.
Fidel Ríos, al Congreso de la República con el No. 25.
Roberto de la Cruz, al Parlamento Andino.
Votemos por el cambio contra el continuismo neoliberal!!!!!!
Votemos por los trabajadores y el pueblo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Votemos por los nuestros, impidamos a la derecha!!!!!!!!!!!!!!!

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UNIDAD, VOCERO DEL PCP, SIEMPRE PRESENTE.

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Por: Oscar Alarcón Delgado

Nuevamente en sus manos, “Unidad”, vocero del glorioso e histórico Partido Comunista Peruano, fundado por el Amauta José Carlos Mariátegui, el 7 de Octubre 1928.

Es imperativa la regularidad con el que debe aparecer este vocero y para ello se requiere en primer lugar, el concurso de todos los dirigentes y militantes del partido, involucrados en la investigación de la realidad nacional y sus complejos problemas, escribiendo y difundiendo “Unidad”.

El rol de la prensa y las comunicaciones se hace indispensable en este momento en que se vive la era de la informática, de la sorprendente revolución de las comunicaciones. Y ese es el propósito para que en este año nuevo 2011 tengamos circulando a “Unidad” en todas las instancias partidarias a lo largo y ancho del país, llegando a los centros de trabajo, a las fábricas, a las comunidades campesinas y amazónicas, a las minas, a las universidades, a los jóvenes y mujeres del país. Ese es el reto para este año que iniciamos con la presente edición.

Los comunistas nunca debemos olvidar el carácter orientador, de organizador colectivo que debe cumplir “Unidad”, procurando en cada instante la amplitud de sus lectores; así como el cumplimiento del pago de sus compromisos que permita su edición regular.

Vea "Unidad" en www.pcperuano.com

Leer "Unidad"


OLLANTA HUMALA GOBERNARÁ CON LAS ORGANIZACIONES SOCIALES

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Ollanta Humala, candidato presidencial de GANA PERU, señaló que gobernará el país con las organizaciones sociales. “El palacio será un museo porque vamos a gobernar desde la calle, desde el seno de las comunidades andinas y amazónicas, desde las organizaciones del pueblo”.


En igual forma aseveró que para la solución de los problemas que agobian al país se pondrá fin a la relación Estado-Capital impuesta por los gobernantes y que deja de lado a la mayoría de la población directamente afectada.


Un gobierno de GANA PERU hará que el Estado llegue a los lugares más alejados de la costa, sierra y selva, haciendo de cada lugar un centro de desarrollo que brinde oportunidad de progreso y bienestar económico a sus pobladores, jóvenes, hombres y mujeres. La propuesta es terminar con la exclusión social y la marginación de los pueblos del interior del país. Que los peruanos tengan capacidad adquisitiva, un crecimiento al alcance de todos en una sociedad donde la economía tiene que subordinarse a la política y no al contrario como hoy ocurre.


Afirmó que en este país se falta en forma permanente el respeto al pueblo. Eso ocurre cuando no se atienden los problemas laborales, de los niños, la mujer y los jubilados, cuando se pospone la soluci ón de los problemas de contaminación del medio ambiente, agua, luz, salud y educación.


“Vamos a combatir la corrupción y el que es corrupto se va a la cárcel”, señaló Ollanta Humala. Para hacer efectiva esta lucha, la primera medida será el juicio de residencia para que los presidentes, congresistas y funcionarios que cometen actos de corrupción no se vayan del Perú; se establecerá la inhabilitación de por vida para los que roban la plata del pueblo; la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción y el derecho de revocatoria bajo el principio de “lo que el pueblo pone el pueblo también lo puede sacar”.

Destacó la unidad en torno a los 10 puntos de la propuesta nacionalista Afirmar la Nación, transformar el Estado, señalando que éstos pueden ser debatidos y mejorados, pero sobre todo debe prevalecer la unidad programática, de corazón, sin condiciones de cupos ni acomodos.

Fue parte de su intervención durante el Encuentro de Unidad de las Izquierdas y el movimiento social realizado en la Casa del Maestro de la ciudad de Lima, recinto al que concurrieron más de un millar de asistentes para afirmar su pleno respaldo a su candidatura a la presidencia de la República.


En el evento destacó la presencia activa de dirigentes de la CGTP, la CUT, la CNA, la CCP, la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep) con su líder Alberto Pizango, telefónicos, la Federación Nacional de Trabajadores Mineros y Metalúrgicos con Luis Castillo y la Coordinadora Nacional de Frentes Regionales del Perú (CONAFREP) con Efraín Yépez, entre otros.Ollanta Humala se estrechó en un abrazo con Alberto Pizango, luego del emotivo y unitario discurso del dirigente amazónico.


Los partidos integrantes de Unidad de Izquierda ratificaron el Acuerdo Político electoral y de gobierno Luchemos por la victoria de un gobierno democrático y patriótico, suscrito con representantes del Partido Nacionalista Peruano el pasado 15 de diciembre alrededor de GANA PERU, proyecto unitario para aglutinar esfuerzos en las elecciones generales del 2011 con el objetivo de ser gobierno y poder popular. En igual forma se dio lectura al manifiesto UI Por la victoria de GANA PERU y Ollanta Humala, conquistemos un Gobierno Democrático y Patriótico, documento que publicamos en esta edición.


Roberto de la Cruz, Secretario General del PCP, Aída García Naranjo y Javier Diez Canseco del PS, Víctor Oliva del PSR, David Aguinaga de Voz Socialista, Fidel Ríos de Lima Para Todos, dirigentes sindicales, campesinos y regionales coincidieron en señalar la necesidad de construir a lo largo y ancho del país la gran alianza política GANA PERU que permita la concurrencia y unidad de todos los sectores que apuestan por una victoria popular en el mes de abril para ser gobierno e iniciar los cambios que la sociedad peruana demanda.


En el desarrollo del encuentro se vocearon consignas de unidad, resaltando la presencia de una numerosa delegación de dirigentes y militantes del Partido y la Juventud Comunista Peruana de Lima y Callao.


Comisión Nacional de Prensa y Comunicaciones
del Partido Comunista Peruano
www.pcperuano.com


UNIDAD DE IZQUIERDAS

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Partido Comunista Peruano, Partido Socialista, Partido Socialista Revolucionario, Movimiento Político Voz Socialista, Lima Para Todos

Reafirmándonos en la lucha por el socialismo, luchemos por la Victoria electoral y la conquista de un Gobierno Democrático y Patriótico

La Unidad de Izquierdas (UI), convencida de renovar nuestro compromiso con la lucha histórica por el socialismo, la justicia social y la democracia participativa en el marco de una confrontación electoral trascendental para decidir si continua o no la política neoliberal, nos agrupamos en un bloque de izquierda, para hacer los esfuerzos y contribuir a forjar una alternativa política y de gobierno que permita un cambio de rumbo para el país, para hacer posible que el crecimiento económico genere progreso y bienestar para las grandes mayorías, para terminar con la injusta concentración de la riqueza y de la propiedad en manos de unos pocos, para recuperar el manejo soberano de los destinos de la Nación, para aprovechar racionalmente nuestras riquezas naturales poniéndolo al servicio del interés nacional y del pueblo, preservando el medio ambiente y el respeto al derecho de consulta de los pueblos.Creemos que es imprescindible aplicar mayores impuestos a las transnacionales y al gran capital peruano, a efectos de que sus actividades sirvan al desarrollo económico del conjunto del país, para que permitan el crecimiento del mercando interno, pero desarrollando al mismo tiempo las exportaciones.

Estamos por Impulsar la industrialización del país, para pasar de una economía extractiva a una transformadora, de mayor valor agregado, que posibilite industrialización, empleo y un desarrollo más integrado de todos los sectores de la economía. Apostamos por modernizar el agro y continuar con el desarrollo de la agroindustria, pero estableciendo una política clara que defienda los intereses de los pequeños y medianos productores. Asimismo, creemos que es necesario extender en todo el país las modernas vías de comunicación y la diversificación de las fuentes energéticas, pero respetando el equilibrio ecológico. La Unidad de Izquierdas, asume el compromiso de luchar para que termine el abandono de la educación y la salud pública recuperando su gratuidad, universalidad y calidad. Asume el compromiso de luchar por la abolición de todas las leyes laborales antihumanas que atentan contra los trabajadores, con la finalidad de permitir un trabajo digno, adecuadamente remunerado y con derechos de organización y negociación sindical.

Creemos que es indispensable enfrentar la corrupción generalizada en el aparato del Estado y en la sociedad devolviendo ética a la política y a las relaciones sociales, para terminar con el abuso de poder y la falta de rendición de cuentas de las autoridades elegidas y la ausencia de control ciudadano sobre ellas.

Estamos por una democratización del conjunto de la sociedad, viabilizando una efectiva descentralización democrática del Estado, que permita la consolidación de la nación peruana y la representación efectiva de las minorías étnicas nacionales existentes en el país.

La Unidad de Izquierdas, considera que nuestra patria no puede vivir de espaldas a los procesos de cambio que se dan en los países latinoamericanos, que con sus propios caminos e historias, avanzan en su proceso de emancipación, y que van emprendiendo una plataforma común que nos dote de una voz propia y fuerte en el difícil contexto de crisis mundial. Estamos firmes en la lucha por una nueva Constitución, que debe ser elaborada por una Asamblea Constituyente, cuya convocatoria debe estar acompañada por un gran debate nacional con la participación activa de toda la población, en todos los espacios de la sociedad y mediante todas las consultas democráticas necesarias.

El Perú requiere apremiantemente una nueva Constitución, un nuevo contrato social que permita la convivencia pacífica y estable entre todos los peruanos, que dé el marco jurídico fundamental para alcanzar el desarrollo permanente de la sociedad y nuestra patria. En el proceso electoral abierto hacia el 2011, la derecha trabaja por asegurar el continuismo neoliberal, intentando recuperarse de sus derrotas electorales de Octubre último. Alan García Pérez en un esfuerzo desesperado ha lanzado la candidatura de Mercedes Araoz, pero trabaja un entendimiento con Castañeda y Keikio Fujimori, e incluso, si las circunstancias lo obligan, para evitar el triunfo de Ollanta Humala, podría entenderse con Alejandro Toledo. Alan García pretende ser el gran elector, pero su creciente desprestigio lo condena a una segura derrota electoral. A su vez, para evitar su catástrofe, AP y el PPC, se han refugiado en alianzas electorales en las cuales los protagonistas principales son los nuevos partidos de la derecha, como SN, Perú Posible, APP, RN. Las grandes empresas y transnacionales, utilizando todo su poder económico, político e ideológico, están intentando imponer sus nuevas alternativas. No dejan de apoyar a Keiko Fujimori, aunque sus preferencias están por Castañeda Lossio y Alejandro Toledo, naturalmente sin olvidar a PPK. Hoy la mayoría de los partidos de la derecha tradicional están atrapados por un sentimiento de derrota. Los nuevos partidos de la derecha pugnan por posesionarse en el escenario político con la ayuda de los medios de comunicación, pero su situación es precaria.

Todos ellos representan el continuismo neoliberal. La oposición progresista, democrática y patriótica, a pesar que ha venido desarrollándose a nivel nacional, no ha logrado completar su proceso de unidad, aún está sumergida en la dispersión, como lo han evidenciado las elecciones del 2010 y la formación de las últimas alianzas políticas y electorales con miras a participar en los comicios del 2011. Impactados por los resultados de las elecciones del 3 de Octubre último, confundiendo la realidad con la ficción y sobrestimando su papel, un sector de la Izquierda ha perdido la perspectiva histórica y las necesidades apremiantes de la actual confrontación electoral en marcha, atentando contra el proceso de unificación de las fuerzas progresistas democráticas y patrióticas. Se han dejado arrastrar por las tendencias más moderadas de FS que hoy levantan la candidatura de Manuel Rodríguez Cuadros, que representan el toledismo sin Toledo, mas neoliberalismo, y como lo dicen sus propios dirigentes, emerge esta candidatura para aislar al PNP y a Ollanta Humala.

Frente a esta situación, la Unidad de Izquierdas, llama a la unidad más amplia de todas las fuerzas democráticas y patrióticas, nacionalistas y socialistas, a formar una gran alianza política que enfrente con éxito a la derecha neoliberal en el 2011, reconociendo a GANA PERU como el movimiento político progresista y la alianza política mas organizada a nivel nacional, asentado en importantes sectores del pueblo y de las capas medias emergentes, encabezado por Ollanta Humala, que es el candidato antineoliberal y progresista mejor posesionado en el escenario electoral.

En estas circunstancias políticas, el Partido Comunista Peruano, el Partido Socialista, el Partido Socialista Revolucionario, el Movimiento Político Voz Socialista y Lima Para Todos, reafirmándonos en la lucha histórica por el socialismo y con el firme compromiso de desplegar toda nuestra fuerza política organizada, asumimos el reto de luchar con toda nuestra energía por la conquista de un nuevo gobierno que permita un cambio de rumbo para el país. Llamamos a todo el pueblo, a todas las fuerzas progresistas democráticas y patrióticas, a redoblar esfuerzos para impulsar una enérgica campaña electoral por la gran victoria en las elecciones generales del 2011.

Lima 16 de Diciembre 2010

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ACUERDO POLITICO GANA PERU (PNP-UNIDAD DE IZQUIERDA)

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Reunidos en la ciudad de Lima, a los 15 días del mes de diciembre del ario 2010, el Partido Nacionalista Peruano representado por su Personero Legal Nacional, Sr. Edgardo Olórtegui Huamán identificados con DNI N° 07375744, y las organizaciones articuladas en la Unidad de Izquierdas - representadas por Manuel Castillo Cabrera del Partido Comunista Peruano, con DNI N° 06750536, Javier Diez Canseco Cisneros del Partido Socialista, con DNI N° 06256182, Víctor Oliva Miguel del Partido Socialista Revolucionario, con DNI N° 06279527, Inés Rodríguez Velásquez del Movimiento Político Voz Socialista, con DNI N° 08717578, y Fidel Ríos Alarcón de Lima Para Todos, con DNI N° 08648855, suscriben el siguiente ACUERDO POLITICO:

I. DE LAS CONDICIONES QUE SUSTENTAN Y HACEN NECESARIO ESTE ACUERDO.

Las organizaciones que suscribimos consideramos fundamental asumir la responsabilidad de contribuir a forjar una alternativa política y de gobierno que permita un cambio de rumbo para el país, de forma tal de que el crecimiento económico genere progreso y bienestar para la población, se termine con una injusta concentración de la riqueza y la propiedad en manos de unos pocos, se recupere plenamente el manejo soberano de los destinos de la Nación y de un uso de nuestras riquezas naturales que responda al interés nacional, a la preservación del medio ambiente y respete el derecho a la consulta de los pueblos.

Creemos indispensable terminar con el abandono de la educación y la salud pública recuperando su gratuidad, universalidad y calidad, así como recuperar la noción de trabajo digno, adecuadamente remunerado y con derechos de organización y negociación sindical para todos los trabajadores.

Pensamos que es indispensable enfrentar la corrupción generalizada en el aparato del Estado y en la sociedad devolviendo ética a la política y a las relaciones sociales, y terminar con el abuso de poder y la falta de rendición de cuenta de las autoridades elegidas y la ausencia de control ciudadano sobre ella.

Sostenemos que el Perú no puede vivir de espaldas a los procesos de cambió que diferentes países latinoamericanos, con sus propios caminos e historias, han emprendido para generar una plataforma común que nos dote de una voz propia y fuerte en el difícil contexto de crisis mundial que atravesamos. En este marco consideramos imprescindible formar una Gran Alianza de Todas las Fuerzas Políticas, Nacionales y Regionales, democráticas y patrióticas, así como de todos los contingentes sociales dispuestos a forjar una alternativa de cambio. Es en razón de ello que suscribimos este ACUERDO POLITICO sobre la base de coincidencias programáticas y de principio.

 II. DEL PROGRAMA Y LOS PRINCIPIOS

Las fuerzas que suscribimos asumimos como base de unidad la declaración de 10 Puntos formulada por el PNP con fecha 17 de octubre del 2010, dejando constancia que las fuerzas de la Unidad de Izquierdas concebimos que la nueva Constitución que requerimos debe ser elaborada por una Asamblea Constituyente, incorporar la concepción de la democracia participativa y comunitaria y el carácter descentraliza y plurinacional de la Nueva República. Así mismo, que es indispensable afirmar una nueva concepción de las políticas sociales del Estado para vincular los servicios y la atención con la producción y la generación de capacidades en las poblaciones beneficiarias, propiciando su participación en la orientación y ejecución de los programas del Estado. Así mismo, consideramos fundamental impulsar la industrialización integral del País e inversiones, para superar el modelo primario exportador, aplicar una política de desarrollo agrario y se seguridad alimentaria nacional, así coma la recuperación de una plena soberanía nacional en lo que refiere at uso de nuestros recursos naturales y al adecuado aprovechamiento de la renta que ellos generan, respetando el derecho a la consulta previa a los pueblos cuando se trate de su explotación y aprovechamiento.

Las partes firmantes asumen que será enriquecido el Plan de Gobierno propuesto por el Partido Nacionalista Peruano con los aportes señalados y otros que se acuerden en común y que se respetaran los matices que marquen las posiciones específicas de los firmantes sobre temas que así lo exijan.

III.  OBJETO DEL ACUERDO POLITICO

Sobre la base del norte político ya señalado y de las visiones comunes en materia programática, resguardando las identidades ideológicas propias de cada cual, las organizaciones políticas que suscribimos manifestamos nuestra común intención de suscribir el presente Acuerdo Político, electoral y de gobierno, para participar conjuntamente en las elecciones generales presidenciales, congresales y de parlamentarios andinos que se llevaran a cabo en el año 2011, alrededor de GANA PERU, uniendo esfuerzos, políticos y de gobierno, para la acción del quinquenio que se inicia en el año 2011.

IV. COMPROMISO POLITICO DE LAS PARTES

Las partes firmantes se comprometen a:

1.     Impulsar activamente las propuestas y candidaturas de GANA PERU en Las mencionadas elecciones del 2011, tanto en la primera como en la segunda vuelta, de ser el caso. Para este efecto harán uso de toda su fuerza organizativa y de toda su capacidad de incidencia social y electoral.

2.    Mantener una Bancada Parlamentaria Unitaria de GANA PERU durante el mandato congresal para impulsar Las bases programáticas comunes, defender los intereses de nuestro pueblo y la Nación, fiscalizar la gestión estatal en el marco de un compromiso de transparencia y de lucha sin tregua contra la corrupción, e impulsar la unidad Latinoamericana. Sabré la base de este compromiso repudiamos todo transfuguismo parlamentario y todo aquello que signifique un incumplimiento de los compromisos programáticos asumidos en nuestra función parlamentaria o del ejecutivo, respaldando desde el inicio La propuesta de un Proyecto de Ley, que garantice que las curules parlamentarias pertenecen at pueblo, representados por Los partidos políticos de origen.

3. Desarrollar Los esfuerzos necesarios para forjar una bancada parlamentaria que actual unitariamente, desarrolle al máximo sus capacidades y cumpla con su función de fiscalización y también de rendición de cuentas a La ciudadanía, proponiendo iniciativas legislativas que implementen nuestro programa común y que defiendan los intereses de Las mayorías.

El Partido Nacionalista Peruano, quien para efectos de estas elecciones y como muestra de apertura ha solicitado llevar el nombre de GANA PERU (sujeto a aprobación par el JNE), en tanto partido político, utilizando el símbolo que se encuentra inscrito en el Registro de Organizaciones Políticas del JNE, se compromete a otorgar Los espacios para candidatos at Congreso de la República y al Parlamento Andino, que acordaran en forma conjunta con Las partes.

V. DOMICILIO DE LOS INTEGRANTES DEL ACUERDO

Los integrantes del presente acuerdo acuerdan fijar coma domicilio legal para todo efecto en Av. Arequipa N° 3410, Distrito San Isidro, Provincia y Departamento de Lima.

VI.  VIGENCIA DEL ACUERDO

El presente Acuerdo regirá desde la fecha de su suscripción hasta el año 2016.

Definido lo cual las partes suscriben el presente documento en Lima a los 15 días del mes de diciembre de 2010.

EDGARDO OLORTEGUI HUAMAN

Personero Legal,                

Partido Nacionalista Peruano

DANIEL ABUGATTAS MAJLUF                  

Partido Nacionalista Peruano                               

MANUEL CASTILLO CABRERA

Partido Comunista Peruano

JAVIER DIEZ CANSECO CISNEROS

 Partido Socialista

VICTOR OLIVA MIGUEL                             

Partido Socialista Revolucionario                                                                    

INES RODRIGUEZ VELASQUEZ

Movimiento Voz Socialista

FIDEL RIOS ALARCON

Lima Para Todos (LPT)

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PRONUNCIAMIENTO DEL PCP

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EL PCP, LAS FUERZAS DE IZQUIERDA Y EL MOVIMIENTO SOCIAL SUSCRIBEN ACUERDO POLÍTICO CON EL PARTIDO NACIONALISTA PARA PARTICIPAR JUNTOS EN EL PROCESO ELECTORAL 2011

Nos dirigimos a nuestra militancia, a la clase trabajadora y a todo el pueblo peruano para comunicarles lo siguiente:

1.- Consecuentes con nuestra tradicional conducta unitaria, hemos hecho todos los esfuerzos a nuestro alcance para lograr la unidad de las fuerzas de izquierda, nacionalistas y progresistas en un gran frente político y social capaz de conquistar el gobierno en las elecciones del 2011 y hacer posibles los grandes cambios de orden económico, político, social y moral que demanda la inmensa mayoría de peruanos y peruanas. Hemos actuado con transparencia, con el más absoluto desprendimiento y responsabilidad, pensando sobre todo en los intereses del país, antes que en los intereses de nuestro partido.

2.- Concluidas las conversaciones y plazos, estamos en condiciones de informarles que nuestro Partido conjuntamente con Partidos Políticos PS, PSR, LP, Lima para Todos (LPT) y Voz Socialista; organizaciones sindicales, populares y ciudadanos que conformamos el bloque de Izquierda, liderado por el c. Héctor Béjar, hemos concretado un ACUERDO POLÍTICO con el Partido Nacionalista Peruano –PNP- para participar juntos en el proceso electoral del 2011, conformando, unidos con otras fuerzas regionales, una gran alianza nacional basada en un programa de gobierno y un pacto ético concertado colectivamente, un Comité Político compartido y una sola plancha presidencial encabezada por el comandante Ollanta Humala.

3.- Hubiéramos querido, que los compañeros del MNI-PR y Fuerza Social, marcharan con nosotros, pero no ha sido posible. Lo lamentamos, porque juntos hubiéramos derrotado al continuismo y la corrupción en la primera vuelta. Respetamos sus decisiones y dejamos a la historia que juzgue quien tenía la razón. No caeremos en la guerra sucia ni perderemos el tiempo en recriminaciones mutuas. El enemigo está en el otro campo, en el del continuismo y la corrupción.

4.- Convocamos a nuestra militancia a impulsar resueltamente esta propuesta unitaria inspirada en los ideales de nuestro gran Amauta J.C. Mariátegui y en el ejemplo imperecedero de nuestros camaradas: Gustavo Valcárcel, Pedro Huilca, Isidoro Gamarra, Jorge del Prado, Guillermo Herrera y tantos otros mártires y luchadores sociales forjadores de nuestro querido partido y de la gloriosa CGTP.

Les llamamos a construir la gran alianza nacional a lo largo y ancho del país, en los pueblos, en las fábricas, en las minas, en los frentes regionales, en las comunidades campesinas y nativas, en las universidades, etc.; convocando a todos los peruanos y peruanas honestos a luchar juntos con nosotros por un Perú nuevo dentro de un mundo nuevo.

Lima, 13 de diciembre 2010

La Comisión Política del

Partido Comunista Peruano

www.pcperuano.com

unidad@peru.com

 

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SEMINARIO INTERNACIONAL

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JOSÉ CARLOS MARIÁTEGUI Y CAIO PRADO JUNIOR: DOS VISIONES DEL SOCIALISMO LATINOAMERICANO.


SEMINARIO 3 Y 4 DE JUNIO 2010
Auditorio Jorge Eugenio Castañeda Facultad de Derecho y Ciencia Política  Universidad Nacional Mayor de San Marcos 
OBJETIVOS:  1.  Dar a conocer en el Perú la obra del historiador y sociólogo brasileño Caio Prado Jr. 2.   Mantener vivo el interés académico y popular por José Carlos Mariátegui.  
Lugar: Auditorio Jorge Eugenio Castañeda de la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. 
Días: 3 y 4 de junio 2010 Hora: 9:00 a.m.
Comité Organizador:                      
Coordinador: Héctor Béjar  hecbejar@gmail.com Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Secretario Ejecutivo: Raúl Núñez, Jorge Aliaga.
Ponentes: Milton Pinheiro, Sofía Manzano, Sara Beatriz Guardia, Rafael Ojeda, José Ignacio López Soria, Héctor Béjar, Roberto de la Cruz, Olmedo Auris, Federico García.

 

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EDUCADÍSIMA BOFETADA A LOS EUA

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DECLARACIONES DE CHICO BUARQUE, MINISTRO DE EDUCACIÓN DE BRASIL.

No todos los días un brasileño les da una buena y educadísima bofetada a los estadounidenses.

Durante un debate en una universidad de Estados Unidos, le preguntaron al ex gobernador del Distrito Federal y actual Ministro de Educación de Brasil, CRISTOVÃO CHICO  BUARQUE, qué pensaba sobre la
internacionalización de la Amazonía. Un estadounidense en las Naciones Unidas introdujo su pregunta, diciendo que esperaba la respuesta de un humanista y no de un brasileño.

Ésta fue la respuesta del Sr. Cristóvão Buarque:


Realmente, como brasileño, sólo hablaría en contra de la internacionalización de la Amazonía. Por más que nuestros gobiernos no cuiden debidamente ese patrimonio, él es nuestro.


Como humanista, sintiendo el riesgo de la degradación ambiental que sufre la Amazonía, puedo imaginar su internacionalización, como también de todo lo demás, que es de suma importancia para la humanidad.

 
Si la Amazonía, desde una ética humanista, debe ser internacionalizada, internacionalicemos también las reservas de petróleo del mundo entero.

El petróleo es tan importante para el bienestar de la humanidad como la Amazonía para nuestro futuro. A pesar de eso, los dueños de las reservas creen tener el derecho de aumentar o disminuir la extracción de petróleo y subir o no su precio.


De la misma forma, el capital financiero de los países ricos debería ser internacionalizado. Si la Amazonía es una reserva para todos los seres humanos, no se debería quemar solamente por la voluntad de un dueño o de un país. Quemar la Amazonía es tan grave como el desempleo provocado por las decisiones arbitrarias de los especuladores globales.


No podemos permitir que las reservas financieras sirvan para quemar países enteros en la voluptuosidad de la especulación.

 

También, antes que la Amazonía, me gustaría ver la internacionalización de los grandes museos del mundo. El Louvre no debe pertenecer solo a Francia. Cada museo del mundo es el guardián de las piezas más bellas producidas por el genio humano. No se puede dejar que ese patrimonio cultural, como es el patrimonio natural amazónico, sea destruido y manipulado por el sólo placer de un propietario o de un país.

No hace mucho tiempo, un millonario japonés decidió  enterrar, junto con él, un cuadro de un gran maestro. Por el contrario, ese cuadro tendría que haber sido internacionalizado.

 
Durante este encuentro, las Naciones Unidas están realizando el Foro Del Milenio, pero algunos presidentes de países tuvieron dificultades para participar, debido a situaciones desagradables surgidas en la frontera de los EE.UU. Por eso, creo que Nueva York, como sede de las Naciones Unidas, debe ser internacionalizada. Por lo menos Manhattan debería pertenecer a toda la humanidad. De la misma forma que París, Venecia, Roma, Londres, Río de Janeiro, Brasilia... cada ciudad, con su belleza específica, su historia del mundo, debería pertenecer al mundo entero.

Si EEUU quiere internacionalizar la Amazonía, para no correr el riesgo de dejarla en manos de los brasileños, internacionalicemos todos los arsenales nucleares. Basta pensar que ellos ya demostraron que son capaces de usar esas armas, provocando una destrucción miles de veces mayor que las lamentables quemas realizadas en los bosques de Brasil.


En sus discursos, los actuales candidatos a la presidencia de los Estados Unidos han defendido la idea de internacionalizar las reservas forestales del mundo a cambio de la deuda.


Comencemos usando esa deuda para garantizar que cada niño del mundo tenga la posibilidad de comer y de ir a la escuela. Internacionalicemos a los niños, tratándolos a todos ellos sin importar el país donde nacieron, como patrimonio que merecen los cuidados del mundo entero. Mucho más de lo que se merece la Amazonía. Cuando los dirigentes traten a los niños pobres del mundo como Patrimonio de la Humanidad, no permitirán que trabajen cuando deberían estudiar; que mueran cuando deberían vivir.

 
Como humanista, acepto defender la internacionalización del mundo; pero, mientras el mundo me trate como brasileño, lucharé para que la Amazonía, sea nuestra. ¡Solamente nuestra!

OBSERVACIÓN: Este artículo fue publicado en el NEW YORK  TIMES, WASHINGTON POST, USA TODAY y en los mayores diarios de EUROPA y JAPÓN
.

Ni en Brasil, ni en otro país de Nuestra América fue publicada referencia alguna. Ustedes saben; la “autocensura” de los medios dependientes –de una forma u otra- del imperio. ¡ROMPAMOS ESE SILENCIO CÓMPLICE Y DIFUNDAMOS ESTA RESPUESTA DIGNA QUE ES UNA SABIA INTERPRETACIÓN DE LO QUE PENSAMOS!

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REFLEXIONES SOBRE LA II GUERRA MUNDIAL

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Valentín Falin, RIA Novosti*

La comunidad internacional celebra el 65º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial en Europa.

Para mí y para todos los que se templaron en el crisol de aquella contienda es un motivo para recordar muchos de aquellos momentos y reflexionar. Los recuerdos que me asaltan son, en su mayoría, tristes y sus reflexiones, angustiosas. Creo que ya a nadie le cabe ninguna duda que el culpable de aquella tragedia que golpeó a la humanidad fuimos nosotros, el hombre mismo. Todavía nos preguntamos cuál fue el verdadero génesis de la guerra y por qué se prolongó tanto. Y después de tanta sangre, me sorprende que no sacáramos las conclusiones adecuadas para evitar tantos errores en el futuro.

Hasta hace poco, se consideraba que la Segunda Guerra Mundial acabó oficialmente el 2 de septiembre de 1945 a las 02:01, cuando Japón firmó su rendición. No obstante, en junio de 1994, el entonces presidente de EEUU, Bill Clinton, ofreció una nueva versión sobre el tema. Según él, la II Guerra Mundial, de hecho, terminó con el colapso de la URSS en 1991. Y Clinton no es el único que interpreta la historia de ese modo.

En su día, el primer ministro de Gran Bretaña, Neville Chamberlain, definió el sentido de la política de reconciliación con Alemania, Italia y Japón: "Para que viva Gran Bretaña, la Rusia Soviética debe desaparecer". Pero no dejaba claro quién iba a lanzarle el salvavidas a su país...

Pero dejemos de un lado la teoría del espacio vital (Lebensraum) que constituía el núcleo de la ideología de Hitler, y el concepto de esfera de coprosperidad de Asia Oriental proclamado por Japón. Tan sólo quisiera mencionar dos iniciativas desarrolladas tras la Primera y la Segunda Guerras Mundiales que desvelan los verdaderos planes de los partidarios de la Pax Americana, o sea, Paz Estadounidense, de aquellos días respecto a la Rusia Soviética. Se trata de la Operación Dropshot, desarrollada en 1949, que definió la estrategia a seguir por EEUU y la OTAN que se basaba en un ataque sorpresa mediante el lanzamiento de bombas atómicas sobre las principales ciudades soviéticas, asumiendo un largo periodo de guerra convencional entre la OTAN y la URSS antes de que cualquier parte empleara la fuerza nuclear.

La segunda iniciativa fue el llamado Plan de Paz entregado a la delegación estadounidense en la conferencia de Versalles celebrada en 1919 que oficialmente ponía fin a la Primera Guerra Mundial.

Estoy de acuerdo con Bill Clinton en que la Guerra Fría y la Segunda Guerra Mundial están vinculadas entre sí, pero por su núcleo común era la rusofobia. En realidad, la II Guerra Mundial empezó mucho antes de su inicio oficial, cuando la Alemania nazi invadió Polonia en 1939. Paradójicamente, todo lo que precedió a la operación Fall Weiss (invasión de Polonia) fue pasado por alto y no fue considerado como casus belli. Quizás porque durante esos años todas las agresiones directas o indirectas en el marco internacional habían sido llevadas a cabo según planes conjuntos de los países llamados democráticos. En este sentido conviene recordar, por ejemplo, la división que se hizo en diciembre de 1917 de Rusia en diferentes áreas de operaciones de combate, y la intromisión de los ejércitos occidentales para intentar acabar con la revolución socialista.

Pasemos a los años 30. Japón invadió China el 1 de septiembre de 1939, y los chinos perdieron veinte millones de hombres. El balance total de las víctimas de la Segunda Guerra Mundial no tiene en cuenta las pérdidas de China provocadas por esta agresión y que fueron más de 35 millones en total. Tampoco se incluyen las víctimas etíopes, españolas, vietnamitas, indonesias y las de otras muchas nacionalidades que también cayeron durante la conflagración mundial. ¿Cómo es posible que se haya callado todo esto? ¿Dónde están los defensores de los derechos humanos?

Japón argumentó que nunca declaró la guerra a China ni a ningún otro pueblo del Asia Oriental, sino que solo realizó expediciones por la zona. Italia simplemente se anexionó la débil Etiopía con el objetivo de restablecer el Nuevo Imperio Romano según los planes de Benito Mussolini. Por lo que respecta a Hungría, Austria y a la entonces Checoslovaquia, tan sólo fueron ocupados para limar las aristas que quedaban tras la firma del Tratado de Versalles en 1919. Es decir, se produjeron evidentes agresiones que nunca fueron catalogadas como guerras.

Alemania invadió Polonia sin declarar la guerra. Tampoco lo hizo cuando la Wehrmacht ocupó Dinamarca, Noruega, Yugoslavia, ni cuando irrumpió en el territorio de la URSS. Japón lanzó su famoso ataque a Pearl Harbor sin necesidad de que mediara una declaración formal de guerra. Y si Londres y París no le hubieran declarado la guerra a la Alemania nazi en respuesta a la ocupación de Polonia, la operación, Fall Weiss bien habría podido calificarse de expedición, de conflicto regional.

La Historia Oficial de la Guerra en Asia Oriental publicada en 1966-1988, que abarca 102 tomos, señala que los culpables del conflicto fueron EEUU, Gran Bretaña y la Unión Soviética, o sea, los países que intentaron impedir el crecimiento natural de países emergentes de la región. En septiembre de 1931, Henry Lewis Stimson, el Secretario de Estado de EEUU del gabinete del presidente Herbert Clark Hoover (1929-1933) y Secretario de Guerra durante el mandato de Franklin Delano Roosevelt (1933-1945), dijo abiertamente: "El incidente de Mukden ha dado inicio a la Segunda Guerra Mundial". El incidente de Mukden tuvo lugar el 18 de septiembre de 1931 en el norte de Manchuria, cuando un tramo del Ferrocarril del Sur de Manchuria, compañía japonesa, fue dinamitado. Yo suscribo esta opinión.

¿Hubiera sido parar a Japón, Alemania e Italia antes de que arrastraran a la humanidad al infierno? La respuesta está en los documentos británicos y estadounidenses. Un sistema de seguridad colectiva podría haber garantizado la paz en Europa y en Asia. Moscú hizo propuestas en este sentido en reiteradas ocasiones, pero una alianza de este tipo con la Unión Soviética no entraba en los planes de las democracias mundiales.

Chamberlain no hubiera soportado si Checoslovaquia se hubiera salvado gracias a la URSS. En 1939, al estudiar los planes soviéticos dirigidos a poner una barrera a la agresión nazi, el primer ministro británico declaró que "preferiría presentar la dimisión a firmar un convenio con la URSS". Con esto la violencia salió ganando.

¿Planeaban los países europeos adelantar en unos dos años el fin de la guerra?. Materiales del departamento militar estadounidense y de la Casa Blanca evidencian que el Tercer Reich habría reconocido su derrota en 1942 o, como mucho, en verano de 1943. Los documentos de Winston Churcill también respaldan esta afirmación. ¡Cuántas vidas y cuántas ciudades se habrían podido salvar! El mundo habría tenido otro aspecto, si hubiera terminado el horror en 1942 ó 1943.

¿Fue una simple indiferencia y menosprecio por el dolor ajeno lo qué impidió acabar con aquella ya inútil carnicería? ¿O fue producto de un frío y maquiavélico cálculo "Que se maten los alemanes y los rusos unos a otros, y cuantos más mejor"? (Harry S. Truman, junio de 1941). Estas pautas estratégicas se pusieron en evidencia en la primavera de 1945. Herbert Hoover se expresó en términos muy parecidos.

El crisol de la locura de la guerra debía liberar a la comunidad internacional de sus fobias y vicios. Citaré el discurso de Roosevelt ante el Congreso de EEUU del 1 marzo 1945: "El Universo que construimos no puede ser estadounidense, británico, ruso, francés o chino. No puede ser un Universo de grandes o pequeñas naciones. Construimos un mundo que se cimentará en los esfuerzos conjuntos de todos los países". El presidente estadounidense insistía en "poner fin a las acciones unilaterales, a los bloques aislados, a las esferas de influencia, al equilibrio de fuerzas y a todos los métodos similares que se han estado aplicando durante muchos siglos pero que nunca han tenido un éxito completo". Roosevelt advirtió que si los estadounidenses no cumplían los compromisos recogidos en Teherán y Yalta, "serían responsables de un nuevo conflicto internacional".

¿Cuál fue la reacción del gobierno soviético a las tesis de Roosevelt? En marzo de 1945, Stalin formulaba las directrices maestras de su política: la escisión de Alemania contradecía los intereses estratégicos de la URSS y se hacía necesario desarrollar una relación de buena vecindad con los países limítrofes sin imponerles el modelo social y económico implantado en la URSS. El entendimiento mutuo con EEUU y el mantenimiento del capital político conseguido durante el periodo de la coalición contra la Alemania nazi se daban por hechos.

Los hechos históricos no tienen fecha de caducidad; ni siquiera los dioses, según creían los antiguos griegos, podían borrar lo ocurrido. Sin embargo, el mundo de la política no respeta esta regla de oro. Tras la muerte fulminante de Roosevelt el 12 de abril de 1945, la postura de Washington cambió drásticamente. En EEUU y en sus países aliados llegaron al poder fracciones que no daban la preferencia a la fuerza del derecho sino únicamente al derecho de la fuerza, y decidieron que era antinatural continuar cooperando con la URSS.

En marzo de 1945, el primer ministro Churchill se encargó de desarrollar la Operación Impensable, un plan británico para atacar a la Unión Soviética. Se quería iniciar la Tercera Guerra Mundial con el objetivo de derrotar totalmente a la Rusia Soviética el 1 de julio de 1945. Churchill decidió atraer las divisiones de la Wehrmacht internadas en Schleswig-Holstein y en el sur de Dinamarca para participar en la ofensiva contra la URSS.

La razón por la cual estos monstruosos planes no se llevaran a cabo ya carece de importancia. No se hicieron realidad, en parte porque la Guerra Fría, en esencia, fue la versión estadounidense de la Operación Impensable. Este último capítulo de la Segunda Guerra Mundial consumió mucho más recursos que la mayoría de los conflictos armados en la historia de la humanidad. No se reparó en gastos. Se pusieron en juego todos los medios para eliminar el principal obstáculo que impedía a EEUU gobernar el mundo.

Dios, el Intelecto Supremo, salvó al mundo del Apocalipsis. Los habitantes de nuestro planeta se acercaron al borde del abismo en reiteradas ocasiones y estuvieron a varios metros, a varios minutos de lo irreparable. EEUU y la URSS eran capaces y estuvieron a punto de acabar de raíz con la vida biológica en la Tierra.

Sin embargo, es una ilusión creer que después de 1991 esta guerra terminara. Washington continúa con la contienda utilizando otros instrumentos.

Si la Guerra Fría ya es cosa del pasado, ¿por qué hay por el mundo tantas bases militares estadounidenses y por qué sus portaaviones surcan constantemente los mares y océanos del mundo? ¿Por qué continua la carrera armamentista? Quizás, alguien pueda explicar el motivo por el cual EEUU aumenta constantemente un presupuesto militar que ya supera los gastos militares de todos los países del mundo en conjunto, eso sin tomar en consideración los recursos destinados para el desarrollo de nuevos tipos de armamento.

Si los líderes mundiales destinaran sólo una tercera parte de los recursos que se gastan en el terreno militar, a luchar contra las enfermedades y el hambre, o para mejorar la ecología, se garantizaría un futuro mejor para toda la humanidad. Y se haría con hechos, no con fútiles palabras.

Para lograr entrar en una nueva era, la del siglo XXI, necesitamos poco. Simplemente hay que eliminar unas doctrinas que ya han resultado desmentidas por la historia, esas que descartan la presunción de igualdad, las que permiten prosperar sólo a un grupo de escogidos y las que pisotean las necesidades de los marginados.

*Valentín Falin fue embajador soviético en la República Federal de Alemania, jefe de la Agencia de Prensa Novosti (APN) que se transformó más tarde en RIA Novosti, el último jefe del Departamento Internacional del PCUS.

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CARLOS MARX (05 de Mayo de 1818 - 14 de Marzo de 1883)

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Escrito por: Federico Engels

Escrito: A mediados de junio de 1877.
Primera edición: En Brunswick, Alemania, en el almanaque Volks-Kalender, 1878.
Edición electrónica: Marxists Internet Archive, marzo de 2000.

 

Carlos Marx, el hombre que dio por vez primera una base científica al socialismo, y por tanto a todo el movimiento obrero de nuestros días, nació en Tréveris, en 1818. Comenzó a estudiar jurisprudencia en Bonn y en Berlín, pero pronto se entregó exclusivamente al estudio de la historia y de la filosofía, y se disponía, en 1842, a habilitarse como profesor de filosofía, cuando el movimiento político producido después de la muerte de Federico Guillermo III orientó su vida por otro camino. Los caudillos de la burguesía liberal renana, los Camphausen, Hansemann, etc., habían fundado en Colonia, con su cooperación, la "Reinische Zeitung" 1; y en el otoño de 1842, Marx, cuya crítica de los debates de la Dieta provincial renana había producido enorme sensación, fue colocado a la cabeza del periódico. La "Rheinische Zeitung" publicábase, naturalmente, bajo la censura, pero ésta no podía con ella 2. El periódico sacaba adelante casi siempre los artículos que le interesaba publicar: se empezaba echándole al censor cebo sin importancia para que lo tachase, hasta que, o cedía por sí mismo, o se veía obligado a ceder bajo la amenaza de que al día siguiente no saldría el periódico. Con diez periódicos que hubieran tenido la misma valentía que la "Rheinische Zeitung" y cuyos editores se hubiesen gastado unos cientos de táleros más en composición se habría hecho imposible la censura en Alemania ya en 1843. Pero los propietarios de los periódicos alemanes eran filisteos mezquinos y miedosos, y la "Rheinische Zeitung" batallaba sola. Gastaba a un censor tras otro, hasta que, por último, se la sometió a doble censura, debiendo pasar, después de la primera, por otra nueva y definitiva revisión del Regierungspräsident. Más tampoco esto bastaba. A comienzos de 1843, el gobierno declaró que no se podía con este periódico, y lo prohibió sin más explicaciones.

Marx, que entretanto se había casado con la hermana de von Westphalen, el que más tarde había de ser ministro de la reacción, se trasladó a París, donde editó con A. Ruge los "Deutsch-Französische Jahrbücher" 3, en los que inauguró la serie de sus escritos socialistas, con una "Crítica de la filosofía hegeliana del Derecho". Después, en colaboración con F. Engels, publicó "La Sagrada Familia. Contra Bruno Bauer y consortes", crítica satírica de una de las últimas formas en las que se había extraviado el idealismo filosófico alemán de la época.

El estudio de la Economía política y de la historia de la gran Revolución francesa todavía le dejaba a Marx tiempo para atacar de vez en cuando al Gobierno prusiano; éste se vengó, consiguiendo del ministerio Guizot, en la primavera de 1845 -y parece que el mediador fue el señor Alejandro de Humboldt-, que se le expulsase de Francia 4. Marx trasladó su residencia a Bruselas, donde, en 1847, publicó en lengua francesa la "Miseria de la Filosofía", crítica de la "Filosofía de la Miseria", de Proudhon, y, en 1848, su "Discurso sobre el libre cambio". Al mismo tiempo encontró ocasión de fundar en Bruselas una Asociación de obreros alemanes 5, con lo que entró en el terreno de la agitación práctica. Esta adquirió todavía mayor importancia para él al ingresar en 1847, en unión de sus amigos políticos, en la Liga de los Comunistas, liga secreta, que llevaba ya largos años de existencia. Toda la estructura de esta organización se transformó radicalmente; la que hasta entonces había sido una sociedad más o menos conspirativa, se convirtió en una simple organización de propaganda comunista -secreta tan sólo porque las circunstancias lo exigían-, y fue la primera organización del Partido Socialdemócrata Alemán. La Liga existía dondequiera que hubiese asociaciones de obreros alemanes; en casi todas estas asociaciones, en Inglaterra, en Bélgica, en Francia y en Suiza, y en muchas asociaciones de Alemania, los miembros dirigentes eran afiliados a la Liga, y la participación de ésta en el naciente movimiento obrero alemán era muy considerable. Además, nuestra Liga fue la primera que destacó, y lo demostró en la práctica, el carácter internacional de todo el movimiento obrero; contaba entre sus miembros a ingleses, belgas, húngaros, polacos, etc., y organizaba, principalmente en Londres, asambleas obreras internacionales.

La transformación de la Liga se efectuó en dos congresos celebrados en 1847, el segundo de los cuales acordó la redacción y publicación de los principios del partido, en un manifiesto que habían de redactar Marx y Engels. Así surgió el Manifiesto del Partido Comunista que apareció por vez primera en 1848, poco antes de la revolución de Febrero, y que después ha sido traducido a casi todos los idiomas europeos.

La "Deutsche-Brüsseler-Zeitung" 6, en la que Marx colaboraba y en la que se ponían al desnudo implacablemente las bienaventuranzas policíacas de la patria, movió nuevamente al Gobierno prusiano a maquinar para conseguir la expulsión de Marx, pero en vano. Mas, cuando la revolución de Febrero provocó también en Bruselas movimientos populares y parecía ser inminente en Bélgica una revolución, el Gobierno belga detuvo a Marx sin contemplaciones y lo expulsó. Entretanto, el gobierno provisional de Francia, por mediación de Flocon, le había invitado a reintegrarse a París, invitación que aceptó.

En París, se enfrentó ante todo con el barullo creado entre los alemanes allí residentes, por el plan de organizar a los obreros alemanes de Francia en legiones armadas, para introducir con ellas en Alemania la revolución y la república. De una parte, era Alemania la que tenía que hacer por sí misma la revolución, y de otra parte, toda legión revolucionaria extranjera que se formase en Francia nacía delatada, por los Lamartines del gobierno provisional, al gobierno que se quería derribar, como ocurrió en Bélgica y en Baden.

Después de la revolución de marzo, Marx se trasladó a Colonia y fundó allí la "Neue Rheinische Zeitung", que vivió desde el 1 de junio de 1848 hasta el 19 de mayo de 1849. Fue el único periódico que defendió, dentro del movimiento democrático de la época, la posición del proletariado, cosa que hizo ya, en efecto, al apoyar sin reservas a los insurrectos de junio de 1848 en París 7, lo que le valió la deserción de casi todos los accionistas. En vano la "Kreuz-Zeitung" 8 señalaba el "Chimborazo de insolencia" con que la "Neue Rheinische Zeitung" atacaba todo lo sagrado, desde el rey y el regente del imperio hasta los gendarmes, y esto en una fortaleza prusiana, que tenía entonces 8.000 hombres de guarnición: en vano clamaba el coro de filisteos liberales renanos, vuelto de pronto reaccionario, en vano se suspendió el estado de sitio decretado en Colonia, en el otoño de 1848; en vano el Ministerio de Justicia del imperio denunciaba desde Francfort al fiscal de Colonia artículo tras artículo, para que se abriese proceso judicial; el periódico seguía redactándose e imprimiéndose tranquilamente, a la vista de la Dirección General de Seguridad, y su difusión y su fama crecían con la violencia de los ataques contra el gobierno y la burguesía. Al producirse, en noviembre de 1848, el golpe de Estado de Prusia, la "Neue Rheinische Zeitung" incitaba al pueblo, en la cabecera de cada número, para que se negase a pagar los impuestos y contestase a la violencia con la violencia. Llevado ante el Jurado, en la primavera de 1849, por esto y por otro artículo, el periódico salió absuelto las dos veces. Por fin, al ser aplastadas las insurrecciones de mayo de 1849, en Dresde y la provincia del Rin 9, y al iniciarse la campaña prusiana contra la insurrección de Baden-Palatinado, mediante la concentración y movilización de grandes contingentes de tropas, el gobierno se creyó lo bastante fuerte para suprimir por la violencia la "Neue Rheinische Zeitung". El último número -impreso en rojo- apareció el 19 de mayo.

Marx se trasladó nuevamente a París, pero pocas semanas después de la manifestación del 13 de junio de 1849 10 el Gobierno francés lo colocó ante la alternativa de trasladar su residencia a la Bretaña o salir de Francia. Optó por esto último y se fue a Londres, donde ha vivido desde entonces sin interrupción.

La tentativa de seguir publicando la "Neue Rheinische Zeitung" en forma de revista (en Hamburgo, en 1850) 11, hubo de ser abandonada algún tiempo después, ante la violencia creciente de la reacción. Inmediatamente después del golpe de Estado de diciembre de 1851 en Francia, Marx publicó "El 18 Brumario de Luis Bonaparte" (Boston, 1852; segunda edición, Hamburgo, 1869, poco antes de la guerra). En 1853, escribió las "Revelaciones sobre el proceso de los comunistas en Colonia" (obra impresa primeramente en Basilea, más tarde en Boston y reeditada recientemente en Leipzig).

Después de la condena de los miembros de la Liga de los Comunistas en Colonia 12, Marx se retiró de la agitación política y se consagró, de una parte, por espacio de diez años, a estudiar a fondo los ricos tesoros que encerraba la biblioteca del Museo Británico en materia de Economía política, y de otra parte, a colaborar en "New-York Tribune" 13, periódico que, hasta que estalló la guerra norteamericana de Secesión 14, no sólo publicó las correspondencias firmadas por él, sino también numerosos artículos editoriales sobre temas europeos y asiáticos salidos de su pluma. Sus ataques contra lord Palmerston, basados en minuciosos estudios de documentos oficiales ingleses, fueron editados en Londres como folletos de agitación.

Como primer fruto de sus largos años de estudios económicos apareció en 1859 la "Contribución a la crítica de la Economía política. Primer cuaderno" (Berlín, Duncker.) Esta obra contiene la primera exposición sistemática de la teoría del valor de Marx, incluyendo la teoría del dinero. Durante la guerra italiana 15, Marx combatió desde las columnas de "Das Volk" 16,periódico alemán que se publicaba en Londres, el bonapartismo, que por entonces se teñía de liberal y se las daba de libertador de las nacionalidades oprimidas, y la política prusiana de la época, que, bajo la manto de la neutralidad, procuraba pescar en río revuelto. A propósito de esto, hubo de atacar también al señor Karl Vogt, que por entonces hacía agitación en pro de la neutralidad de Alemania, más aún, de la simpatía de Alemania, por encargo del príncipe Napoleón (Plon-Plon) y a sueldo de Luis Napoleón. Como Vogt acumulase contra él las calumnias más infames, infundadas a sabiendas, Marx le contestó en "El señor Vogt" (Londres, 1860), donde se desenmascara a Vogt y a los demás señores de la banda bonapartista de seudo-demócratas, demostrando con pruebas de carácter externo e interno que Vogt estaba sobornado por el imperio decembrino. A los diez años justos, se tuvo la confirmación de esto; en la lista de las gentes a sueldo del bonapartismo, descubierta en las Tullerías en 1870 17 y publicada por el gobierno de septiembre 18, aparecía en la letra "V" esta partida: "Vogt: le fueron entregados, en agosto de 1859... 40.000 francos".

Por fin, en 1867, vio la luz en Hamburgo el tomo primero de "El Capital, Crítica de la Economía política", la obra principal de Marx, en la que se exponen las bases de sus ideas económico-socialistas y los rasgos fundamentales de su crítica de la sociedad existente, del modo de producción capitalista y de sus consecuencias. La segunda edición de esta obra que hace época se publicó en 1872; el autor se ocupa actualmente de la preparación del segundo tomo.

Entretanto, el movimiento obrero de diversos países de Europa había vuelto a fortalecerse en tal medida, que Marx pudo pensar en poner en práctica un deseo acariciado desde hacía largo tiempo: fundar una asociación obrera que abarcase los países más adelantados de Europa y América y que había de personificar, por decirlo así, el carácter internacional del movimiento socialista tanto ante los propios obreros como ante los burgueses y los gobiernos, para animar y fortalecer al proletariado y para atemorizar a sus enemigos. Dio ocasión para exponer la idea, que fue acogida con entusiasmo, un mitin popular celebrado en el Saint Martin’s Hall de Londres, el 28 de septiembre de 1864, a favor de Polonia, que volvía a ser aplastada por Rusia. Quedó fundada así la Asociación Internacional de los Trabajadores. En la Asamblea se eligió un Consejo General provisional, con residencia en Londres. El alma de este Consejo General, como de los que le siguieron hasta el Congreso de La Haya 19, fue Marx. El redactó casi todos los documentos lanzados por el Consejo General de la Internacional, desde el Manifiesto Inaugural de 1864, hasta el manifiesto sobre la guerra civil de Francia en 1871. Exponer la actuación de Marx en la Internacional, equivaldría a escribir la historia de esta misma Asociación que, por lo demás, vive todavía en el recuerdo de los obreros de Europa.

La caída de la Comuna de París colocó a la Internacional en una situación imposible. Viose empujada al primer plano de la historia europea, en un momento en que por todas partes tenía cortada la posibilidad de una acción práctica y eficaz. Los acontecimientos que la erigían en séptima gran potencia le impedían, al mismo tiempo, movilizar y poner en acción sus fuerzas combativas, so pena de llevar a una derrota infalible al movimiento obrero y de contenerlo por varios decenios. Además, por todas partes pugnaban por colocarse en primera fila elementos que intentaban explotar, para fines de vanidad o de ambición personal, la fama, que tan súbitamente había crecido, de la Asociación, sin comprender la verdadera situación de la Internacional o sin preocuparse de ella. Había que tomar una decisión heroica, y fue, como siempre, Marx quien la tomó y la hizo prosperar en el Congreso de La Haya. En un acuerdo solemne, la Internacional se desentendió de toda responsabilidad por los manejos de los bakuninistas, que eran el eje de aquellos elementos insensatos y poco limpios; luego, ante la imposibilidad de cumplir también, frente a la reacción general, las exigencias redobladas que a ella se le planteaban y de mantener en pie su plena actividad, más que por medio de una serie de sacrificios, que necesariamente habrían desangrado el movimiento obrero, la Internacional se retiró provisionalmente de la escena, trasladando a Norteamérica el Consejo General. Los acontecimientos posteriores han venido a demostrar cuán acertado fue este acuerdo, tantas veces criticado por entonces y después. De una parte, quedaron cortadas de raíz, y siguieron cortadas en adelante, las posibilidades de organizar en nombre de la Internacional vanas intentonas, y de otra parte, las constantes y estrechas relaciones entre los partidos obreros socialistas de los distintos países demostraban que la conciencia de la identidad de intereses y de la solidaridad del proletariado de todos los países, despertada por la Internacional, llega a imponerse aun sin el enlace de una asociación internacional formal que, por el momento, se había convertido en traba.

Después del Congreso de La Haya, Marx volvió a encontrar, por fin, tiempo y sosiego para reanudar sus trabajos teóricos, y es de esperar que en un período de tiempo no muy largo pueda dar a la imprenta el segundo tomo de "El Capital".

De los muchos e importantes descubrimientos con que Marx ha inscrito su nombre en la historia de la ciencia, sólo dos podemos destacar aquí.

El primero es la revolución que ha llevado a cabo en toda la concepción de la historia universal. Hasta aquí, toda la concepción de la historia descansaba en el supuesto de que las últimas causas de todas las transformaciones históricas habían de buscarse en los cambios que se operan en las ideas de los hombres, y de que de todos los cambios, los más importantes, los que regían toda la historia, eran los políticos. No se preguntaban de dónde les vienen a los hombres las ideas ni cuáles son las causas motrices de los cambios políticos. Sólo en la escuela moderna de los historiadores franceses, y en parte también de los ingleses, se había impuesto la convicción de que, por lo menos desde la Edad Media, la causa motriz de la historia europea era la lucha de la burguesía en desarrollo contra la nobleza feudal por el Poder social y político. Pues bien, Marx demostró que toda la historia de la humanidad, hasta hoy, es una historia de luchas de clases, que todas las luchas políticas, tan variadas y complejas, sólo giran en torno al Poder social y político de unas u otras clases sociales; por parte de las clases viejas, para conservar el poder, y por parte de las ascendentes clases nuevas, para conquistarlo. Ahora bien, ¿qué es lo que hace nacer y existir a estas clases? Las condiciones materiales, tangibles, en que la sociedad de una época dada produce y cambia lo necesario para su sustento. La dominación feudal de la Edad Media descansaba en la economía cerrada de las pequeñas comunidades campesinas, que cubrían por sí mismas casi todas sus necesidades, sin acudir apenas al cambio, a las que la nobleza belicosa defendía contra el exterior y daba cohesión nacional o, por lo menos, política. Al surgir las ciudades y con ellas una industria artesana independiente y un tráfico comercial, primero interior y luego internacional, se desarrolló la burguesía urbana, y conquistó, luchando contra la nobleza, todavía en la Edad Media, una incorporación al orden feudal, como estamento también privilegiado. Pero, con el descubrimiento de los territorios no europeos, desde mediados del siglo XV, la burguesía obtuvo una zona comercial mucho más extensa, y, por tanto, un nuevo acicate para su industria. La industria artesana fue desplazada en las ramas más importantes por la manufactura de tipo ya fabril, y ésta, a su vez, por la gran industria, que habían hecho posible los inventos del siglo pasado, principalmente la máquina de vapor, y que a su vez repercutió sobre el comercio, desalojando, en los países atrasados, al antiguo trabajo manual y creando, en los más adelantados, los modernos medios de comunicación, los barcos de vapor, los ferrocarriles, el telégrafo eléctrico. De este modo, la burguesía iba concentrando en sus manos, cada vez más, la riqueza social y el poder social, aunque tardó bastante en conquistar el poder político, que estaba en manos de la nobleza y de la monarquía, apoyada en aquélla. Pero al llegar a cierta fase -en Francia, desde la gran Revolución-, conquistó también éste y se convirtió, a su vez, en clase dominante frente al proletariado y a los pequeños campesinos. Situándose en este punto de vista -siempre y cuando que se conozca suficientemente la situación económica de la sociedad en cada época; conocimientos de que, ciertamente, carecen en absoluto nuestros historiadores profesionales-, se explican del modo más sencillo todos los fenómenos históricos, y asimismo se explican con la mayor sencillez los conceptos y las ideas de cada período histórico, partiendo de las condiciones económicas de vida y de las relaciones sociales y políticas de ese período, condicionadas a su vez por aquéllas. Por primera vez se erigía la historia sobre su verdadera base; el hecho palpable, pero totalmente desapercibido hasta entonces, de que el hombre necesita en primer término comer, beber, tener un techo y vestirse, y por tanto, trabajar, antes de poder luchar por el mando, hacer política, religión, filosofía, etc.; este hecho palpable, pasaba a ocupar, por fin, el lugar histórico que por derecho le correspondía.

Para la idea socialista, esta nueva concepción de la historia tenía una importancia culminante. Demostraba que toda la historia, hasta hoy, se ha movido en antagonismos y luchas de clases, que ha habido siempre clases dominantes y dominadas, explotadoras y explotadas, y que la gran mayoría de los hombres ha estado siempre condenada a trabajar mucho y disfrutar poco. ¿Por qué? Sencillamente, porque en todas las fases anteriores del desenvolvimiento de la humanidad, la producción se hallaba todavía en un estado tan incipiente, que el desarrollo histórico sólo podía discurrir de esta forma antagónica y el progreso histórico estaba, en líneas generales, en manos de una pequeña minoría privilegiada, mientras la gran masa se hallaba condenada a producir, trabajando, su mísero sustento y a acrecentar cada vez más la riqueza de los privilegiados. Pero, esta misma concepción de la historia, que explica de un modo tan natural y racional el régimen de dominación de clase vigente hasta nuestros días, que de otro modo sólo podía explicarse por la maldad de los hombres, lleva también a la convicción de que con las fuerzas productivas, tan gigantescamente acrecentadas, de los tiempos modernos, desaparece, por lo menos en los países más adelantados, hasta el último pretexto para la división de los hombres en dominantes y dominados, explotadores y explotados; de que la gran burguesía dominante ha cumplido ya su misión histórica, de que ya no es capaz de dirigir la sociedad y se ha convertido incluso en un obstáculo para el desarrollo de la producción, como lo demuestran las crisis comerciales, y sobre todo el último gran crac 20 y la depresión de la industria en todos los países; de que la dirección histórica ha pasado a manos del proletariado, una clase que, por toda su situación dentro de la sociedad, sólo puede emanciparse acabando en absoluto con toda dominación de clase, todo avasallamiento y toda explotación; y de que las fuerzas productivas de la sociedad, que crecen hasta escapársele de las manos a la burguesía, sólo están esperando a que tome posesión de ellas el proletariado asociado, para crear un estado de cosas que permita a caba miembro de la sociedad participar no sólo en la producción, sino también en la distribución y en la administración de las riquezas sociales, y que, mediante la dirección planificada de toda la producción, acreciente de tal modo las fuerzas productivas de la sociedad y su rendimiento, que se asegure a cada cual, en proporciones cada vez mayores, la satisfacción de todas sus necesidades razonables.

El segundo descubrimiento importante de Marx consiste en haber puesto definitivamente en claro la relación entre el capital y el trabajo; en otros términos, en haber demostrado cómo se opera, dentro de la sociedad actual, con el modo de producción capialista, la explotación del obrero por el capitalista. Desde que la Economía política sentó la tesis de que el trabajo es la fuente de toda riqueza y de todo valor, era inevitable esta pregunta: ¿cómo se concilia esto con el hecho de que el obrero no perciba la suma total de valor creada por su trabajo, sino que tenga que ceder una parte de ella al capitalista? Tanto los economistas burgueses como los socialistas se esforzaban por dar a esta pregunta una contestación científica sólida; pero en vano, hasta que por fin apareció Marx con la solución. Esta solución es la siguiente: El actual modo de producción capitalista tiene como premisa la existencia de dos clases sociales: de una parte, los capitalistas, que se hallan en posesión de los medios de producción y de sustento, y de otra parte, los proletarios, que, excluidos de esta posesión, sólo tienen una mercancía que vender: su fuerza de trabajo, mercancía que, por tanto, no tienen más remedio que vender, para entrar en posesión de los medios de sustento más indispensables. Pero el valor de una mercancía se determina por la cantidad de trabajo socialmente necesario invertido en su producción, y también, por tanto en su reproducción; por consiguiente, el valor de la fuerza de trabajo de un hombre medio durante un día, un mes, un año, se determina por la cantidad de trabajo plasmada en la cantidad de medios de vida necesarios para el sustento de esta fuerza de trabajo durante un día, un mes o un año. Supongamos que los medios de vida para un día exigen seis horas de trabajo para su producción o, lo que es lo mismo, que el trabajo contenido en ellos representa una cantidad de trabajo de seis horas; en este caso, el valor de la fuerza de trabajo durante un día se expresará en una suma de dinero en la que se plasmen también seis horas de trabajo. Supongamos, además, que el capitalista para quien trabaja nuestro obrero le paga esta suma, es decir, el valor íntegro de su fuerza de trabajo. Ahora bien; si el obrero trabaja seis horas del día para el capitalista, habrá reembolsado a éste íntegramente su desembolso: seis horas de trabajo por seis horas de trabajo. Claro está que de este modo no quedaría nada para el capitalista; por eso éste concibe la cosa de un modo completamente distinto. Yo, dice él, no he comprado la fuerza de trabajo de este obrero por seis horas, sino por un día completo. Consiguientemente, hace que el obrero trabaje, según las circunstancias, 8, 10, 12, 14 y más horas, de tal modo que el producto de la séptima, de la octava y siguientes horas es el producto de un trabajo no retribuido, que, por el momento, se embolsa el capitalista. Por donde el obrero al servicio del capitalista no se limita a reponer el valor de su fuerza de trabajo, que se le paga, sino que, además crea una plusvalía que, por el momento, se apropia el capitalista y que luego se reparte con arreglo a determinadas leyes económicas entre toda la clase capitalista. Esta plusvalía forma el fondo básico del que emanan la renta del suelo, la ganancia, la acumulación de capital; en una palabra, todas las riquezas consumidas o acumuladas por las clases que no trabajan. De este modo, se comprobó que el enriquecimiento de los actuales capitalistas consiste en la apropiación del trabajo ajeno no retribuido, ni más ni menos que el de los esclavistas o de los señores feudales, que explotaban el trabajo de los esclavos o de los siervos, y que todas estas formas de explotación sólo se diferencian por el distinto modo de apropiarse el trabajo no pagado. Y con esto, se quitaba la base de todas esas retóricas hipócritas de las clases poseedoras de que bajo el orden social vigente reinan el derecho y la justicia, la igualdad de derechos y deberes y la armonía general de intereses. Y la sociedad burguesa actual se desenmascaraba, no menos que las que la antecedieron, como un establecimiento grandioso montado para la explotación de la inmensa mayoría del pueblo por una minoría insignificante y cada vez más reducida.

Estos dos importantes hechos sirven de base al socialismo moderno, al socialismo científico. En el segundo tomo de "El Capital" se desarrollan estos y otros descubrimientos científicos no menos importantes relativos al sistema social capitalista, con lo cual se revolucionan también los aspectos de la Economía política que no se habían tocado todavía en el primer tomo. Lo que hay que desear es que Marx pueda entregarlo pronto a la imprenta.

NOTAS

 

1 Rheinisehe Zeitung fiir Politik, Handel und Gewerbe («Periódico del Rin para cuestiones de política, comercio e industria»): diario que se publicó en Colonia del I de enero de 1842 al 31 de marzo de 1843. En abril de 1842, Marx comenzó a colaborar en él, y en octubre del mismo año pasó a ser uno de sus redactores; Engels colaboraba también en el periódico
2 "Kölnische Zeitung" («Periódico de Colonia»): diario alemán que se publicó con ese nombre desde 1802 en Colonia; en el período de la revolución de 1848-1849 y la reacción que le sucedió reflejaba la política de traición y cobardía de la burguesía liberal prusiana; en el último tercio del siglo XIX estuvo ligado al partido nacional-liberal.
3 "Deutsch-Französische Jahrbücher" («Anales franco-alemanes»): se publicaba en París, en alemán, bajo la redacción de C. Marx y A. Ruge. No salió más que el primer fascículo (doble) en febrero de 1844. En él se publicaron las obras de Carlos Marx: "Contribución al problema hebreo" y "Contribución a la critica de la filosofía del Derecho de Hegel. Introducción", así como las de Federico Engels: "Esbozos para la crítica de la Economía Política" y "Situación de Inglaterra. Tomás Carlyle, El pasado y el presente". Estas obras marcaban el paso definitivo de Marx y de Engels del democratismo revolucionario al materialismo y al comunismo. La causa principal del cese de la publicación del anuario residía en las divergencias en cuestiones de principio entre Marx y el radical burgués Ruge.
4 El Gobierno francés dispuso la expulsión de Marx de Francia el 16 de enero de 1845 bajo la presión del Gobierno de Prusia.
5 La "Asociación de Obreros Alemanes en Bruselas" fue fundada por Marx y Engels a fines de agosto de 1847, con el fin de educar políticamente a los obreros alemanes residentes en Bélgica. Bajo la dirección de Marx, Engels y sus compañeros, la Asociación se convirtió en un centro legal de unión de los proletarios revolucionarios alemanes en Bélgica. Los mejores elementos de la Asociación integraban la Organización de Bruselas de la Liga de los Comunistas. Las actividades de la Asociación de Obreros Alemanes en Bruselas se suspendieron poco después de la revolución de febrero de 1848 en Francia, debido a las detenciones y la expulsión de sus componentes por la policía belga.
6 "Deutsche-Brüsseler-Zeitung" («Periódico Alemán de Bruselas»): periódico fundado por los emigrados políticos alemanes en Bruselas; se publicó desde enero de 1847 hasta febrero de 1848. A partir de septiembre de 1847, Marx y Engels colaboraban permanentemente en él y ejercían una influencia directa en su orientación. Bajo la dirección de Marx y Engels, se hizo órgano de la Liga de los Comunistas.
7 Insurrección de junio: heroica insurrección de los obreros de París el 23-26 de junio de 1848, aplastada con excepcional crueldad por la burguesía francesa. Fue la primera gran guerra civil entre el proletariado y la burguesía.
8 "Kreuz-Zeitung" («Periódico de la Cruz»): nombre con que se conocía (por llevar en el título una cruz, emblema de las milicias, el landwehr) el diario alemán "Neue Preussische Zeitung" («Nuevo Periódico Prusiano»); se publicó en Berlín desde junio de 1848 hasta 1939, fue órgano de la camarilla contrarrevolucionaria de la corte y de los junkers prusianos.
9 Se trata de la insurrección armada en Dresde del 3 al 8 de mayo y de las insurrecciones en Alemania del Sur y del Oeste de mayo a julio de 1849 en defensa de la Constitución imperial aprobada por la Asamblea Nacional de Francfort el 28 de marzo de 1849, pero rechazada por varios Estados alemanes. Las insurrecciones tenían carácter aislado y espontáneo y fueron aplastadas hacia mediados de julio de 1849.
10 El 13 de junio de 1849, en París, el partido pequeñoburgués La Montaña organizó una manifestación pacífica de protesta contra el envío de tropas francesas para aplastar la revolución en Italia. La manifestación fue disuelta por las tropas. Muchos líderes de La Montaña fueron arrestados y deportados o tuvieron que emigrar de Francia.
11 "Neue Rheinische Zeitung. Politisch-ökonomische Revue" («Nuevo Periódico del Rin. Revista político-económica»): revista, órgano teórico de la Liga de los Comunistas, fundada por Marx y Engels. Se publicó desde diciembre de 1849 hasta noviembre de 1850;
salieron seis números.
12 Se trata del proceso organizado en Colonia (del 4 de octubre al 12 de noviembre de 1852) con fines provocativos por el Gobierno de Prusia contra 11 miembros de la Liga de los Comunistas. Acusados de crimen de alta traición sobre la base de documentos falsos y perjurios, siete fueron condenados a reclusión en la fortaleza por plazos de 3 a 6 años.
13 "New-York Daily Tribune" («Tribuna diaria de Nueva York»): diario progresista burgués que se publicó de 1841 a 1924. Marx y Engels colaboraron en él desde agosto de 1851 hasta marzo de 1862.
14 La guerra civil de Norteamérica (1861-1865) se llevó a cabo entre los Estados industriales del Norte de los EE.UU. y los sublevados Estados esclavistas del Sur, que querían conservar la esclavitud y resolvieron en 1861 separarse de los Estados del Norte. La guerra fue resultado de la lucha de dos sistemas: el de la esclavitud y el del trabajo asalariado.
15 La guerra italiana: guerra de Francia y Piamonte contra Austria, desencadenada por Napoleón III so falso pretexto de liberación de Italia. Lo que quería Napoleón III, en realidad, era conquistar nuevos territorios y consolidar el régimen bonapartista en Francia. Sin embargo, asustado por la gran envergadura del movimiento de liberación nacional en Italia y empeñado en mantener el fraccionamiento político de ésta, Napoleón III concertó una paz separada con Austria. Francia se quedó con Saboya y Niza. Lombardía pasó a pertenecer a Cerdeña, y Venecia siguió bajo la dominación de Austria.
16 "Das Volk" («El pueblo»): semanario que se publicó en alemán en Londres desde el 7 de mayo hasta el 20 de agosto de 1859, con la más activa participación de Marx, el cual fue, en realidad, su redactor a partir de principios de julio.
17 Trátase del Palacio de las Tullerías, de París, residencia de Napoleón III durante el Segundo Imperio.
18 El 4 de septiembre de 1870 se produjo un alzamiento revolucionario de las masas populares que condujo al derrocamiento del régimen del Segundo Imperio, a la proclamación de la República y a la formación del Gobierno Provisional, en el que entraron monárquicos, además de republicanos moderados. Este Gobierno, encabezado por Trochu, gobernador militar de París, y Thiers, su auténtico inspirador, tomó el camino de la traición nacional y la componenda alevosa con el enemigo exterior.
19 El Congreso de la Asociación Internacional de los Trabajadores de La Haya se celebró del 2 al 7 de septiembre de 1872, con la asistencia de 65 delegados de 15 organizaciones nacionales. Dirigían las labores del Congreso Marx y Engels. En él se dio cima a la lucha de largos años de Marx y Engels y sus compañeros contra toda clase de sectarismo pequeñoburgués en el movimiento obrero. La actuación escisionista de los anarquistas fue condenada, y sus líderes expulsados de la Internacional. Los acuerdos del Congreso de La Haya colocaron los cimientos para la futura fundación de partidos políticos de la clase obrera con existencia propia en los distintos países.
20 Trátase de la crisis económica mundial de 1873. En Alemania, la crisis comenzó con una «grandiosa bancarrota» en mayo de 1873, preludio de la crisis que duró hasta fines de los años 70.

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!NO HAY DERECHO!

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Por: César Lévano *

Director del Diario"La Primera" 1 de mayo 2010

El Primero de Mayo es el Día de los Trabajadores, (no el día o la fiesta del trabajo). Lo es por su origen histórico. Como lo recordamos en esta edición, la fecha conmemora la lucha por la jornada de ocho horas y el sacrificio de los mártires de Chicago, ahorcados por defender esa causa.

En nuestro país el carácter de día de lucha, de protesta y de balance cobra relieve mayor debido a que casi todos los derechos laborales han sido suprimidos, incluida la jornada de trabajo de ocho horas, que fuera conquistada en el Perú –antes que en Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos– el 15 de enero de 1919.

Hay ahora acá un predominio del empleo precario, a plazo fijo. En sus redes caen sobre todo los jóvenes y las mujeres. Ese tipo de trabajo significa inseguridad en el puesto y carencia de seguridad social, de vacaciones, de tiempo de servicios.

Rige en el ámbito laboral la desregulación neoliberal impuesta por el Banco Mundial.

Una encuesta del Instituto de Opinión Pública de la Universidad Católica grafica la atmósfera de pánico social creada acá: 75 por ciento de los trabajadores temen ser despedidos en los próximos meses.

Añádase a eso el nivel espantosamente bajo de sueldos y salarios, el alza creciente de los productos de consumo popular; súmense las jornadas de trabajo de 10 ó 12 horas, sin pago extra; agréguese que empresas como Topy Top se ensañan con quienes se atreven a sindicalizarse, o, peor aún, a ser dirigentes sindicales, y se tendrá, en pocas líneas, un cuadro de la realidad de los trabajadores peruanos, hoy.

Los despidos de dirigentes sindicales, que fueron masivos en el gobierno de Francisco Morales Bermúdez, van más allá de la tragedia personal. Buscan infundir miedo en las filas laborales. En Estados Unidos, ése ha sido factor decisivo en la merma asombrosa de la sindicalización.

Frente a eso, los trabajadores, representados en la CGTP y en la Federación de Trabajadores de Construcción Civil, han decidido participar directamente en las justas electorales.

En un notable foro reciente, en Construcción Civil, se recordó que dos presidentes de América Latina, provienen de la lucha sindical: Luiz Inácio Lula da Silva y Evo Morales. Lula fue dirigente metalúrgico durante décadas. Evo luchó largos años en el sindicalismo obrero y campesino.

Ambos mandatarios han salido airosos de la prueba. Time acaba de declarar a Lula como la persona más influyente del mundo. Evo goza de popularidad creciente.

Sin duda que la acción laboral en el plano político se centrará en la lucha por los derechos sindicales, contra los despidos, por aumento de sueldos y salarios (sobre todo el salario mínimo) y contra la corrupción.

Sin desnaturalizar su carácter de frente único, el sindicalismo puede refrescar así la política peruana.

* mailto:cesar.levano@diariolaprimeraperu.com

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GRUPOS DE IZQUIERDA BUSCAN UNA CANDIDATURA UNITARIA

Objetivo. Proponen refundación de la república. Aprueban plan de acción a nivel nacional, pero todavía no definen posición para próximos comicios.

Rocío Maldonado.

Diario La República: 18.04.10
Impulsar campañas nacionales para recuperar soberanía sobre nuestros recursos naturales, luchar contra la corrupción y convocar a una asamblea constituyente es el plan de acción que se aprobó durante el Primer Encuentro Nacional de las Izquierdas por la Refundación de la República.

El evento, que se realizó ayer en Lima, reunió a unas 600 personalidades, entre políticos, intelectuales, dirigentes  sindicales, agrarios, de comunidades indígenas, entre otros. Su participación fue individual y no partidaria.

Javier Diez Canseco, líder del Partido Socialista, explicó que el movimiento busca articular la mayor cantidad de liderazgos a nivel nacional con el propósito de buscar una profunda  transformación del manejo económico del país, así como de su organización social, sin olvidar la reubicación del Perú a nivel internacional.

Acuerdos programáticos

Diez Canseco dijo que en el encuentro se adoptaron acuerdos programáticos sobre principios ideológicos. Precisó que se impulsarán tres campañas nacionales. La primera referida al uso de los  recursos naturales. “Se promoverá una explotación coherente con la voluntad de los pueblos y la defensa del ambiente”, indicó.

La segunda campaña –explicó– está enfocada en la lucha contra la corrupción. “Porque ya resultan absolutamente intolerables los actos de corrupción y el abuso del poder del gobierno apro-fujimorista”, dijo.

La tercera campaña está orientada a la realización de una asamblea constituyente, para la cual se desarrollará un intenso trabajo a nivel regional.

Candidatura unitaria

Frente a los próximos comicios del 2010 y 2011, el grupo de izquierda acordó apoyar una candidatura solitaria  que represente el cambio. Y aunque todavía no han definido su posición respecto al proceso municipal de octubre, el respaldo a la postulación de Susana Villarán es una posibilidad, admitió Diez Canseco.

Eligen junta directiva

1] Al encuentro asistieron conocidos líderes sindicales  y de movimientos indígenas como Mario Huamán, Teresita Antazu, Carlos  Navas. La coordinadora del Vaso de Leche de Lima Metropolitana, Ivonne Tapia,  así como representantes de Fuerza Social y Tierra y  Libertad (que lideran Susana Villarán y Marco Arana).

2] En este primer encuentro de izquierdas se formó una directiva, la cual es encabezada por el sociólogo Héctor Béjar e integrada  por el economista  Humberto Campodónico, Diana Miloslavich, miembro de la institución feminista Flora Tristán, Aída García Naranjo, Nílver López, Mario Huamán, César Barrera Bazán, Teresita Antazu, entre otros.  La idea es que estos líderes repliquen los acuerdos alcanzados en todas sus bases a nivel nacional.

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RENACE LA IZQUIERDA

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Treinta años después del nacimiento de la Izquierda Unida, cientos de militantes de partidos de izquierda, gremios sindicales, colectivos sociales y fuerzas progresistas, se reunieron ayer para establecer las bases de lo que será la nueva izquierda peruana, como una opción de cambio y también de gobierno frente al continuismo del modelo neoliberal en el país.

Fue en el marco del I Encuentro Nacional de las Izquierdas por la Refundación de la República, donde se establecieron los lineamientos centrales de lo que será esa propuesta. Allí se dieron cita veteranos representantes de la izquierda criolla, así como nuevas figuras de dicho sector.

A diferencia de anteriores experiencia, ya no se trataría de formar un frente de partidos, sino de ir a una propuesta más integral para reconstruir el espacio de la izquierda peruana, sin hegemonismos y erradicando la tradición de negociar todo de partido a partido, como explicaron lo organizadores.

Cada uno de los participantes lo hizo de manera individual y en el transcurso de la jornada de ayer fueron elaborados los diferentes documentos fundacionales de lo que será esta nueva experiencia.

El objetivo principal de este movimiento surgido hace dos años es canalizar una fuerza que permita refundar la República. También se propone promover candidaturas regionales y municipales así como una candidatura unitaria para las elecciones generales 2011, que asegure el cambio con legitimidad popular.

Diario "La Primera": 18 de abril 2010


INTERESANTE POLEMICA EN JUEVES CULTURAL

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¡Si se puede!, fue la conclusión que con satisfacción colectiva, culminó el panel foro organizado por el Departamento de Educación y Cultura (DNEC) de la CGTP iniciando con esta actividad los jueves culturales, en la que participó como expositor principal el Dr. Renan Raffo, profesor universitario y dirigente del Partido Comunista y el panel integrado por Juan Contreras y Manuel Cortez, ambos dirigentes de la confederación mariateguista, que expresan politicamente diferentes tendencias en su dirección.

Si se pueden realizar los cambios que los trabajadores y el pueblo exigen, frente  al modelo económico, político y social imperante que se sustenta en la inversión extranjera, a la que el gobierno aprista le otorga ventajas tributarias con rebaja de costos laborales, es decir una economía entregada a favorecer a los grandes inversionistas en desmedro de las grandes mayorías nacionales.

Se señaló que la estrategia del gobierno es profundizar el modelo neoliberal y para su aplicación recurre a la criminalización de la protesta social con saldos, de trabajadores y ciudadanos muertos, heridos, enjuiciados y perseguidos.

Si se pueden realizar, los cambios, politicos y sociales, para ello requiere un gran esfuerzo por reconstruir la unidad de todas las fuerzas democráticos, nacionalistas y de izquierda; en un gran frente político y social para alcanzar un gobierno popular.

Los polemistas coincidieron en la iniciativa inteligente de los trabajadores de construcción civil de postular al compañero Mario Huamán como candidato de los trabajadores y para impulsar ese frente político electoral. Esta iniciativa necesita ser reforzada en todas las bases sindicales y populares, lo que obliga a los dirigentes y trabajadores a multiplicar sus esfuerzos para alcanzar el gobierno y el poder, conforme  demuestran otras experiencias tanto de Brasil, Bolivia, Uruguay, etc.

En su momento, Oscar Alarcón, Responsable del DNEC CGTP, al agradecer la asistencia de los expositores y participantes de base, señaló que la forja de la unidad requiere de muchos esfuerzos a cambio de no excluirnos mutuamente, sino entender en estos casos la táctica leninista, completamente válida para nuestra actividad constructiva. Esta son: 1) Concentrar toda la capacidad de fuego contra el enemigo principal, 2) Crear contradicciones en el campo enemigo y 3) Ganar, acumular aliados, por muy circunstanciales que sean.

Los participantes, contentos de tan importante actividad, solicitaron que se fije un día a la semana para la realización del Cine Club CGTP, toda vez que no se pudo proyectar la película programada, por la extensión de las interesantes exposiciones.

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AGENDA DE IZQUIERDA

Antonio Zapata
Diario "La República" 14.04.10

Ante la cercanía del proceso electoral, los predios izquierdistas han empezado a moverse. Días atrás, Mario Huamán ha reiterado el llamamiento a intervenir en política a partir de la CGTP y los gremios laborales. Por otro lado, este fin de semana ha de reunirse un grupo de ciudadanos de izquierda convocados por un colectivo que reúne a los antiguos dirigentes de IU. Ante ambas iniciativas se plantea la misma disyuntiva. ¿Debemos construir una entidad orgánica e independiente de izquierda? ¿Nuestro candidato es Ollanta Humala o apostamos por una lista propia?

Para encarar este dilema tenemos que revisar otras experiencias. Un antecedente es el nacimiento del laborismo inglés. Durante muchos años, los obreros británicos votaban por los liberales para oponerse a los conservadores. En correspondencia, los liberales permitían que algunos candidatos obreros compitan por sus colores. A ellos se sumaba un grupo de intelectuales de izquierda y formaban la alianza liberal-laboral, lib-lab. Pero, cuando ganaban el gobierno, los obreros no mejoraban sustancialmente su posición, apenas les caían unas cuantas gotas del chorreo.

Llegó el día que los sindicatos contemplaron con nuevos ojos la situación política. Se sabían fuertes y capaces de competir por sí mismos. En ese momento, un acuerdo de la central sindical cambió la historia. Los sindicatos decidieron apoyar económicamente a candidatos obreros que compitan solos, sin los liberales. Ese acuerdo dio paso a la formación del laborismo independiente, que reunió a un grupo muy variado de izquierdistas, incluyendo fabianos, marxistas y reformistas.

Inmediatamente no ganaron el poder político. Pero, R. Mac Donald, uno de los jóvenes que fundaron el laborismo independiente, llegó a primer ministro diez años después.  La experiencia cobra actualidad a partir de la difícil situación de la izquierda peruana.

Está en trance de desaparecer y rescatarla requiere pinzas.

Ponerse detrás de Ollanta es inútil. Como candidato no entusiasma. Pero, sobre todo, obedece a otras fuerzas, lo suyo no es la izquierda política, sino, como sostiene él mismo –el nacionalismo– nombre además de su agrupación. Como la nación le pertenece a todos, incluyendo a los partidarios del centro y la derecha, no es una causa privativa nuestra, no puede fundar nuestra unidad.

La nación peruana es más amplia que nosotros.

A lo largo de la historia universal, los movimientos nacionalistas han dado para todos los gustos. En ocasiones, la cuestión nacional ha acompañado los triunfos comunistas, como en la China de Mao. En otras oportunidades ha sido sustento del totalitarismo, al fin y al cabo los nazis eran nacionalistas germanos radicales. Es decir, no parece que Ollanta tenga fuerza y carisma para ganar. Pero, si lo hiciera, no hay garantía del rumbo que tomaría ese eventual gobierno.

La coyuntura lleva a una salida semejante a la adoptada por los obreros ingleses hace un siglo. En la asamblea de esta semana escuchemos a la CGTP, vayamos juntos a la contienda electoral, dándole curso a una nutrida delegación popular expresada a través de sindicatos, organizaciones barriales y campesinas; construyendo una representación popular lo más ancha posible.

Luego, lancemos candidaturas unitarias propias. En Lima con Susana Villarán y al Congreso con el padre Arana. Seguramente no da para competir por la presidencia, pero sí para formar una lista izquierdista congresal que logre una bancada competente.

Ambos candidatos poseen un pasado comprometido y un rostro amable, capaz de sacarnos de las catacumbas. Antes que sea tarde, reingresemos a la política nacional para retomar el camino socialista. No sea que acabemos como el Muni.

 

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REUNION DE LA IZQUIERDA, BUEN AUGURIO

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Desde diciembre de 2009 un grupo de ciudadanas y ciudadanos provenientes del conglomerado diverso de las fuerzas del cambio, nos venimos reuniendo con la finalidad de construir un Polo o Acuerdo de Izquierdas. Lo hacemos preocupados por el destino del Perú, conscientes de que nuestra patria vive una encrucijada: o se impone el continuismo neoliberal o se abre una etapa de profundas transformaciones. Lo hacemos pensando que una visión y una acción de izquierdas son indispensables.
Nuestro interés es articular un movimiento que reúna a la mayor cantidad de liderazgos regionales, locales y populares, personalidades, dirigentes sindicales, de redes y plataformas sociales, ecológicas y de mujeres, de empresarios nacionales, religiosos, militares patriotas, jóvenes estudiantes, artistas, intelectuales, trabajadores del campo y la ciudad, e izquierdistas independientes.
Proponemos un agrupamiento estratégico unitario que contribuya a generar las condiciones para una opción de gobierno y poder, y en la coyuntura impulsar una fuerza social y electoral que sume a la alternativa de cambio; una fuerza que permita refundar la República como democrática, descentralista, pluriétnica, multicultural y soberana.
Para lograr esos objetivos consideramos indispensable reconstruir el espacio de la izquierda y con ese propósito la (o) invitamos a participar en el
I Encuentro Nacional de las Izquierdas por la Refundación de la República, que se realizará el sábado 17 de abril a partir de las 9.00 a.m. en la Casa del Maestro, ubicada en el Paseo Colón Nº 215, Lima.
El temario que desarrollaremos será:
1. Momento Político, Plan de Acción y Campañas Políticas.
2. Declaración de Principios y Lineamientos Organizativos.
3. Declaración Final I Encuentro Nacional
4. Elección de la Comisión Coordinadora Nacional.
Adjuntamos a la presente invitación una
carta a nombre de ciudadanas y/os que convocamos a este I Encuentro Nacional de las Izquierdas por la Refundación de la República.
Considerando que compartimos una esperanza y un compromiso común, nos despedimos, esperando contar con su asistencia.
Afectuosamente
Lima, abril de 2010.

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HUAMÁN SE LANZA A ELECCIONES

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Candidato. pero aún no dice a qué cargo postulará. Máximo dirigente de Construcción Civil se reunirá con otras agrupaciones políticas para crear una alianza.


Diario "La República": 31.03.10

Jorge Loayza.

En el local de la Federación de Trabajadores en Construcción Civil,  ayer retumbaron como combazos los gritos de ¡Mario, presidente! En ese instante, el secretario general de ese gremio, Mario Huamán, anunciaba  su participación en las próximas elecciones generales formando parte de un frente de izquierda.

A pesar de los vítores de sus compañeros de sindicato,  Huamán  no precisó si será candidato a la presidencia, a una vicepresidencia o al Congreso de la República. Dijo que aceptaría un cargo siempre y cuando haya consenso de las fuerzas políticas y sociales.

El líder sindical afirmó que su participación en las próximas elecciones generales “integrando una opción de gobierno” responde a un acuerdo de la Conferencia de Organización y del Congreso Nacional Extraordinario, que se realizó la semana pasada.

En tal sentido, Mario Huamán señaló que “asume disciplinadamente” la decisión de los 121 sindicatos que conforman la Federación. El  dirigente no reveló con qué agrupaciones políticas formarían alianza para presentarse a las elecciones.

“Lo que va a corresponder es reunirme con todas las fuerzas de la izquierda, sectores sociales, el campesinado, el Partido Nacionalista y todas las fuerzas que apuesten por el cambio”, expresó.

Huamán indicó que las condiciones para hacer una alianza con otras agrupaciones políticas deben ser la unidad de los grupos progresistas de izquierda y establecer un programa de gobierno que tenga como eje la generación de trabajo digno y respeto a los derechos humanos.

Asimismo, el dirigente señaló que su postulación a las próximas elecciones generales se decidirá luego de las  conversaciones con otras agrupaciones políticas y sociales.

“Eso es algo por coordinar, porque cuando uno dice que la candidatura de las fuerzas del cambio tienen que ser sobre la base de la unidad, es importante conversar con todos los sectores políticos progresistas y las fuerzas sociales para ponernos de acuerdo”, expresó.

“Bases apoyarán a los candidatos”

1] Mario Huamán reveló que la última vez que se reunió con el líder nacionalista Ollanta Humala fue en un evento de los trabajadores del sector público.

2] El dirigente de Construcción Civil propuso un gobierno de austeridad y nada de corrupción. “Un gobierno honesto y transparente es fundamental”, acotó.

3] Asimismo, dijo que las bases de Construcción Civil a nivel nacional apoyarán a los candidatos a las alcaldías y gobierno regionales del frente de izquierda.

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TRABAJADORES VAMOS POR EL GRAN CAMBIO

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 Federación de Construcción Civil autorizó a participar en elecciones al sindicalista Mario Huamán.

“Agravamiento de la crisis económica política me hizo cambiar de opinión”.

Diario: “La Primera”: 31.03.10

Paco Moreno
Editor de Política

 

Mario Huamán aspira integrar un frente que reúna a las fuerzas políticas que buscan la renovación. “Yo sólo cumplo el mandato de mi federación. Seré la voz de los trabajadores”, dice el líder del gremio de Construcción Civil.

-¿Por qué participar directamente en las elecciones municipales, regionales o presidenciales si usted es una persona que ha sido elegida para defender los intereses de todos los trabajadores?
-Porque los trabajadores estamos hartos de la corrupción, de las políticas de oídos sordos y de la represión de los gobiernos neoliberales, desde la época de Fujimori. Porque queremos el cambio del modelo económico, que sólo beneficia a unos pocos mientras los trabajadores sobrevivimos con salarios de hambre.

-El anuncio de su participación en los próximos comicios, ¿significa acaso que tiene aspiraciones de ser candidato?
-Nuestra Federación de Construcción Civil ha resuelto tener una participación directa en la lucha política y social y nos ha encomendado trabajar por la unidad con todas las fuerzas del cambio.

-Hace unos meses usted descartó participar en las elecciones, ¿qué le hizo cambiar de opinión?
-El agravamiento de la crisis económica, política y moral que enfrenta nuestro país y que este gobierno no tiene ninguna voluntad de cambio; por el contrario se cierran los espacios democráticos con leyes que criminalizan la protesta y garantizan inmunidad para los opresores.

-Usted es hombre de izquierda, ¿con qué fuerzas políticas ha sostenido conversaciones hasta el momento?
-Hemos venido conversando con el Partido Nacionalista, con las fuerzas de izquierda, los frentes regionales y las principales organizaciones sociales como son las centrales de trabajadores. Nosotros buscamos articular un frente que reúna a todas las fuerzas políticas y sociales que luchamos por el cambio y hemos logrado algunos avances. Ahora con el mandato que hemos recibido de nuestra federación, vamos a redoblar nuestro trabajo y esperamos concretar la unidad en el corto plazo.

-¿Qué significa un frente de todas las fuerzas que estén por el cambio?
-La federación ha tomado este acuerdo a base de dos temas centrales: La unidad de todas las fuerzas políticas y sociales que luchamos por el cambio y la construcción de un programa de gobierno, que incluya necesariamente las demandas de los trabajadores y de los sectores populares.

-Frentes electorales hubo muchos y la mayoría terminaron en el fracaso, ¿cómo garantizar una alternativa diferente?
-La garantía está en que esta vez buscamos la constitución de un frente de izquierda y progresista, que tenga como actores al movimiento sindical organizado, es decir, que no sólo luchemos por llegar al gobierno sino exigimos desde las bases organizadas el cumplimiento de los compromisos adquiridos; además seremos vigilantes para que en este frente no se infiltren los oportunistas que sólo buscan puestos públicos.

-¿Qué partidos políticos integrarían este gran frente?
-El Partido Nacionalista, el Movimiento Tierra y Libertad, los partidos políticos de izquierda, los movimientos regionales progresistas y las organizaciones sociales y del pueblo organizado.

-¿Quiénes definitivamente no estarán en este frente?
-No estarán aquí los sectores de derecha que defienden el modelo económico neoliberal. No estarán los sectores vinculados a la corrupción. No estarán los que trafican con los intereses de los trabajadores y los que rematan nuestro patrimonio nacional.

-¿Aceptaría integrar una plancha presidencial, por ejemplo, con Ollanta Humala?
-Conversaremos con todos los sectores porque nuestra apuesta es por la unidad de todo el campo popular.

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FTCCP PROPONE A MARIO HUAMAN COMO CANDIDATO DE LOS TRABAJADORES

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FEDERACION DE TRABAJADORES EN CONSTRUCCION CIVIL DEL PERU

XXIII Conferencia Nacional de Organización

COMISION Nº 1

FRENTE A LA SITUACION POLITICA INTERNACIONAL Y NACIONAL

CONSIDERANDO:

 

PRIMERO.- Que, a nivel planetario el sistema capitalista atraviesa su más profunda crisis económica, política y social, que estalló el 2008 con la quiebra de los negocios inmobiliarios en los Estados Unidos, colapsando el sistema financiero norteamericano. Sus efectos han tenido repercusión en todos los sectores de la economía norteamericana y ha incidido en las economías del llamado primer mundo. Esta crisis continúa profundizándose en la Comunidad Europea, hoy sacudida por la crisis económica de Grecia. Los estados imperialistas rompiendo las recetas del modelo neoliberal han acudido al salvataje de los grandes capitales financieros y de las transnacionales con dinero de sus presupuestos nacionales, recortando lo relacionado a la inversión social. Crisis que se expresa en el resquebrajamiento de la hegemonía del mundo unipolar dirigido por Estados Unidos y la formación de bloques regionales y subregionales. Crisis que también expresa un incremento de la carrera armamentista y crecimiento de la producción de armamentos y en el caso latinoamericano el peligro de una agresión militar de los Estados Unidos que en la desesperación del control que se le escapa de las manos por la presencia de gobiernos nacionalistas, independientes y soberanos que recusan la hegemonía norteamericana y por ello ha repotenciado su capacidad de fuego en el Comando Sur con la reactivación de la IV Flota y la ampliación de bases militares en Colombia y Panamá.

 

SEGUNDO.- Que, los verdaderos afectados de la crisis mundial del capitalismo son los trabajadores y el pueblo, principalmente de los países dependientes como el nuestro. En los EE.UU. continúan los despidos masivos que bordea el medio millón de trabajadores mensualmente y más de 8 millones que han perdido sus casas como consecuencia de la hipotecas con las inmobiliarias y el sistema financiero; mientras en España se dan los índices más altos de desocupados, igualmente sucede en Alemania, Francia, Inglaterra, Italia, Portugal y otros.

 

TERCERO.- Que, en el Perú sufrimos los efectos de la crisis mundial capitalista, así, durante el 2009 se han despedido a más de 200 mil trabajadores como consecuencia directa del fracasado modelo neoliberal que ha recesado el crecimiento económico del 10% a menos del 1% anual, a la par del ahondamiento de la pobreza por la carencia de empleo y la aplicación de las recetas del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial y la sujeción de nuestro país a la estrategia de dominación del imperialismo norteamericano que ha puesto de rodillas al gobierno aprista presidido por García Pérez para beneficiar a las transnacionales.

 

CUARTO.- Que, el gobierno en alianza con los sectores más reaccionarios de la política, la oligarquía nativa y el capital y transnacional han institucionalizado la corrupción más vil y antipatriótica a nivel de las instituciones representativas del Estado peruano; basta señalar dos hechos recientes que han remecido al gobierno de las transnacionales que administra García Pérez, como es el caso de los “petro-audios” que tumbó al gabinete de Jorge del Castillo y que pretende hoy ser el candidato presidencial del APRA para el 2011; y el escandaloso indulto presidencial a Crousillat mafioso ex dueño de un canal de televisión, en este hecho de tráfico de impunidad está comprometido el ex Ministro de Justicia Aurelio Pastor quien fue sacado del cargo.

 

QUINTO.- Que, el gobierno del continuismo neoliberal encabezado por García para poder aplicar decretos legislativos anticonstitucionales y vende patria que ponen al remate nuestro patrimonio nacional (Puertos, aeropuertos, bosques y otros recursos naturales y culturales) en beneficio de la oligarquía nativa, ha pretendido maniatar las luchas de los trabajadores, de las comunidades nativas y amazónicas, comunidades campesinas y pueblos originarios de los andes y tierras altamente productivas de la costa norte) dio más de 100 decretos legislativos, dentro de ellos un paquete de Decretos Legislativos represivos, violatorios de los derechos humanos.

 

SEXTO.- Que, la gran mayoría de los gobiernos regionales se encuentran descontentos ante el abusivo centralismo del gobierno aprista, que lejos de considerarlos, ha volcado una campaña mediática en contra de los presidentes de las regiones, llegando incluso a penalizar cualquier manifestación de protesta de los presidentes regionales, y se reprime las luchas de los frentes regionales.

 

SÉTIMO.- Que, el presidente García en su mensaje de Fiestas Patrias del 2008, reafirmó la radicalización del modelo neoliberal y expuso la estrategia electoral de la coalición neoliberal que gobierna el país, para la cual anunció medidas restrictivas  contra los gobiernos locales, reconcentrando el Presupuesto de la República y su manejo apristizado con los flamantes “Núcleos Ejecutores” con el fin de intervenir en el desarrollo de pequeñas y medianas obras con fines puramente electoreros.

 

OCTAVO.- Que, durante lo que va del gobierno aprista, los trabajadores organizados principalmente en la CGTP, dentro de ella nuestra gloriosa Federación, hemos levantado las banderas de la defensa de nuestra soberanía para impedir el remate del país al capital trasnacional. Luchamos por el cambio de la política económica neoliberal, contra la firma de los TLC, por aumentos de sueldos, salarios y pensiones, contra la pobreza y extrema pobreza, por la generación de empleo productivo con derechos, por la defensa de las libertades sindicales, en defensa de las tierras y bosques de los pueblos amazónicos, de los pueblos andinos, del campesinado pobre, por una mejor calidad de vida salud, educación, etc., y por el cambio de la constitución que dejó la dictadura de Fujimori y Montesinos, entre otros temas. Estas luchas se manifestaron en grandes jornadas de movilizaciones a nivel nacional, regional, etc.

 

NUEVE.- Que, la CGTP tomó la decisión de impulsar la unidad de todos los trabajadores organizados, de organizaciones sociales y políticas, que dio lugar a la creación de la Coordinadora Política y Social (CPS), en la cual somos miembros activos, siendo a la fecha el instrumento de unidad y lucha más exitoso de los últimos años.

 

DIEZ.- Que, a siete meses de las elecciones municipales y regionales y a un año de las elecciones generales se plantea la necesidad imperiosa de forjar la unidad del mayor número de fuerzas sociales y políticas que tienen una propuesta alternativa al nefasto modelo neoliberal, construyendo poder político desde las organizaciones de base; objetivo que es posible lograr, como viene ocurriendo en otros países hermanos: Bolivia, Ecuador, Uruguay, Paraguay, Venezuela y la imbatible revolución cubana, con la creación de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América ALBA, el Banco del Sur, la Unión de Naciones Suramericanas UNASUR, el SUCRE como moneda virtual para el intercambio comercial, entre otros.

 

ACUERDA:

 

1.   Frente a la crisis mundial (económica, financiera, alimentaria, medio ambiental y moral) la FTCCP reafirma su lucha antiimperialista y su decisión de contribuir con el conjunto del movimiento sindical y popular a la creación de un nuevo orden económico y social más equitativo y justo. El capitalismo neoliberal no se va derrumbar por efecto de la crisis sino por la lucha organizada y consciente de los pueblos; ésta tarea requiere de un compromiso firme.

 

Si bien es cierto que los EE.UU. es el imperio en decadencia, esto no significa que está derrotado, por el contrario es más peligroso y agresivo con sus políticas de saqueo y guerrerista, con la que pretende acrecentar la sobre explotación del trabajo para salir de su crisis trasladando sus efectos a los pueblos del mundo.

 

2.   Incluir la participación de las mujeres en la lucha sindical y política para llegar a una economía socialista.

3.   Solidarizarnos con las luchas de los trabajadores del Continente y de otras latitudes del mundo que padecen la expoliación capitalista y nos  comprometemos a luchar juntos contra el enemigo común que nos agrede política y militarmente y saquea nuestros recursos naturales como el gas, el petróleo, nuestros minerales, etc.; y con la aplicación del TLC destruye el aparato productivo nacional convirtiendo a nuestros países en un gran mercado para los productos de las transnacionales.

 

4.   Rechazar la aplicación del Tratado de Libre Comercio con los EE.UU. (y casi  firma con la Unión Europea UE) que a  un año de su implementación solo ha servido para que se dicte un paquete de decretos legislativos que acentúa la dependencia económica y recorta los derechos laborales, eliminado las normas señaladas en el Capítulo XVII del tratado, referido a los derechos de los trabajadores.

 

5.   Saludar la lucha indoblegable de los pueblos amazónicos que a pesar de la matanza de Bagua, continúan luchando por la defensa de sus tierras y bosques y sus ingentes recursos naturales.

 

6.   Demandar la reformulación del presupuesto nacional de la República, poniendo énfasis en la descentralización de los recursos económicos y financieros. Dándole más poder económico a los Gobiernos Locales y Regionales.

 

7.   Denunciar el incremento de las cifras de la pobreza como consecuencia de la caída estrepitosa de la producción, del 10% en el 2008 a menos del 1% en el 2009, perdiéndose miles de puestos de trabajo que ahonda la desigualdad entre ricos y pobres.

 

8.   Exigir sanción a los implicados en los hechos de corrupción, entre ellos a los comprometidos en el caso de “chuponeo electrónico”, en el “faenón” de los petro-audios que alcanza a personajes de las más altas esferas del gobierno aprista; asimismo exigimos se investigue a fondo el caso del “indulto” presidencial a Crousillat, en la que está comprometido el ex Ministro de Justicia Aurelio Pastor, éste caso pone una vez más en evidencia el contubernio del Apra con el fujimorismo, para liberar al sátrapa Kenyi Fujimori. Estas maniobras nos debe comprometer a estar vigilantes ante cualquier intento de liberación del dictador y de individuos del entorno mafioso de Vladimiro Montesinos.

 

9.   Demandar la derogatoria de los decretos legislativos represivos y violatorios de los derechos humanos; la inmediata liberación de dirigentes sindicales, campesinos y populares, acusados de quebrantar el orden, asimismo pedimos la anulación de los procesos inculpatorios de casi un millar de luchadores sociales y el cese de persecución de los líderes políticos opuestos al gobierno de las transnacionales.

 

10.  Rechazar el uso proselitista y  politizado de los recursos del estado, denunciando el

copamiento político de los Gobernadores Apristas en los Núcleos Ejecutores.

 

11.  Exigir al gobierno de García el cese del manejo apristizado del Presupuesto de la República que perjudica el proceso de la regionalización y el fortalecimiento de los gobiernos municipales y regionales, solamente por satisfacer el intereses  reeleccionistas del APRA.

 

12.  Continuar luchando por la defensa de nuestra soberanía nacional e impedir el remate del país al capital extranjero. Proseguir en la lucha por el cambio del régimen neoliberal, contra la aplicación de los TLC, por una justa distribución de las riquezas, por la defensa de las tierras de las comunidades amazónicas y andinas y por el cambio de la constitución neoliberal impuesta por la dictadura fujimorista.

 

13.   Seguir brindando nuestro total respaldo a la Coordinadora Política y Social (CPS) por ser un instrumento eficaz de unidad y lucha contra las medidas antipopulares y represivas del gobierno del APRA.

 

14.   Contribuir a forjar una alternativa de gobierno para derrotar en las próximas elecciones regionales y municipales a las fuerzas políticas de la convivencia neoliberal. Saludamos el llamado de la CGTP para respaldar en las elecciones generales, una candidatura única que exprese la voluntad de todas las fuerzas progresistas que propugnan el cambio.

 

15.   Reafirmar nuestra consecuencia con los principios del sindicalismo de clase, nuestras luchas no deben quedar solamente en el plano reivindicativo; las organizaciones sindicales de obreros, de trabajadores de la ciudad, de los campesinos, de los estudiantes, de la mujeres, de las comunidades nativas y campesinas de los andes, de profesionales; todos juntos debemos aspirar conquistar el poder político, impulsado desde las bases organizadas del pueblo que será única forma de garantizar un verdadero gobierno del pueblo que socialice la política a través de un nuevo estado plurinacional verdaderamente democrático e incluyente; socializar la economía para que beneficie a las grandes mayorías excluidas, como ampliar la democracia burguesa  por una democracia directa o representativa que permita la fiscalización de las autoridades electas en todos los niveles e instancias y con capacidad de revocatoria.

 

El sistema de partidos tradicionales y de la derecha liberal ha colapsado y se han convertido en serviles de los intereses de las transnacionales y la oligarquía nativa. De otro lado las organizaciones políticas de la izquierda también están sumidos en una profunda crisis institucional; muchos de sus principales dirigentes han terminado siendo funcionales al sistema imperante, encaramados en ONGs financiadas por organizaciones de fachada del imperialismo y la social democracia conservadora o democracia Liberal que trata de ponerle rostro humano al sistema capitalista y pretende copiarlas como ejemplo en las organizaciones sindicales y que en definitiva no plantean la destrucción del modelo de economía capitalista, sino sólo convertirse en simples administradores, cuando de lo que se trata es cambiarlo totalmente. Con algunas excepciones admitimos la existencia de sectores de la izquierda que permanecen consecuentes con las banderas emancipadoras.

 

Por todo ello nuestro compromiso es impulsar desde las bases de las organizaciones del pueblo, un referente político efectivamente participativo que garantice llegar a ser un verdadero gobierno del pueblo para el pueblo, y realizar todos juntos las grandes transformaciones antiimperialistas y democráticas que los trabajadores anhelamos.

 

16. Reivindicamos el derecho ciudadano de los trabajadores a hacer política y ha participar activamente en los procesos electorales promoviendo un proyecto incluyente que incorpore al movimiento sindical organizado y a los trabajadores de la construcción y de otras ramas como candidatos del pueblo, enarbolando un programa de transformaciones que incluya necesariamente los derechos de los trabajadores 

 

17. En ese sentido, la XXIII Conferencia Nacional de la FTCCP, expresa su total  respaldo al c. Mario Huamán, Secretario General de la CGTP y de nuestra federación para que nos represente en una opción de gobierno, que exprese los intereses de los trabajadores y  del conjunto del pueblo peruano, en concordancia con la voluntad de cambio expresado unánimemente por la presente Conferencia.

 

Lima, 25 de marzo de 2010


51 ANIVERSARIO DE LA REVOLUCIÓN CUBANA

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    Con motivo del 51 Aniversario del Triunfo de la Revolución Cubana (01 de enero de 1959), fecha histórica que transformó para bien de millones de cubanos expoliados y discriminados y que hoy exhibe en el planeta los logros más impresionantes en materia de educación, salud, deporte, cultura, y un sostenido crecimiento económico (7.5%, promedio) más de América Latina y el de más equitativa distribución social.

 

Los Amigos de Cuba en el Perú, le rendiremos un majestuoso homenaje a realizarse el JUEVES 28 DE ENERO-2010, en Av. Arequipa Nro. 1733, a horas 6: 30 p.m. a  9: 00 p.m.

 

En este sentido lo invitamos a concurrir con su organización a la concentración a realizarse JUEVES 28 DE ENERO-2010,  a horas: 3:30 p.m. entre la  Av. Arequipa cdra. 1 y Av. 28 de Julio. Su presencia enaltecerá al mencionado homenaje.

 

CATY CAMPOS LLONTOP

Coordinadora General

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¡POR LA GRAN TRANSFORMACIÓN DEL PERÚ!

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 Manifiesto

• El Perú se encuentra en una encrucijada. Ha llegado el momento de optar entre profundizar la democracia que recuperamos de la dictadura fujimorista y que los gobiernos posteriormente elegidos han secuestrado a favor de unos pocos, o continuar con la imposición neoliberal, que arrebata el esfuerzo de millones de mujeres y hombres para entregarlo a los grupos trasnacionales y hace imposible un futuro de libertades para todas y todos los peruanos.


• Frente a esta situación un grupo de ciudadanas y ciudadanos llamamos a convertir nuestro país en una nación libre y justa, donde la exclusión no exista más. En esta perspectiva apoyamos la candidatura a la Presidencia de la República del ciudadano Ollanta Humala Tasso, quien representa los ideales de la gran transformación que nuestra patria requiere y la unidad de las fuerzas que anhelan construir la democracia y la Nación peruanas.

 

• Para transformar la actual situación hay necesidad de una profunda renovación de la política y un cambio radical en la economía. Esta renovación supone un camino distinto que supere la herencia colonial de la república criolla, que traiciona la promesa de la vida peruana, construyendo una nueva República que nos lleve a un Estado-Nación, democrático, constitucional, social, laico, descentralizado y pluricultural.  La herramienta para ello es la conquista en las urnas de un nuevo Gobierno Democrático Nacional y Progresista y una Nueva Constitución que exprese la voluntad popular y ponga fin al veto del gran capital; es decir, un nuevo contrato social favorable al pueblo y opuesto al contrato neoliberal de 1993, que permita una democracia para todas y todos.

• La lucha anticorrupción se convertirá en la tarea primera y fundamental de un nuevo gobierno democrático para sacar adelante el Perú. Partimos de la convicción, sin embargo, de que la corrupción no es solo ni principalmente un problema de conductas, sino de una falsa identidad con el Perú difundida por un grupo dominante que controla el Estado y ve al país como un territorio ajeno al que hay que saquear en el menor tiempo posible. Por ello, ninguna lucha anticorrupción será exitosa si no se basa en la construcción de una identidad común que desarrolle el amor por lo nuestro, la defensa del  patrimonio nacional y recoja nuestras raíces andino amazónicos.

 

• Para lograr la gran transformación que proponemos necesitamos una economía nacional de mercado abierta al mundo. Ni la industrialización sustitutiva de importaciones ni el modelo primario exportador neoliberal han logrado integrar el país. La economía moderna ha quedado desvinculada de la demografía y la geografía nacionales y subordinada a una dinámica externa que no toma en cuenta a la mayoría de peruanas y peruanos. Necesitamos un modelo de desarrollo que respetando nuestra diversidad étnica, cultural y ecológica, promueva el mercado nacional, recupere el control nacional de los recursos naturales, promueva una nueva industrialización y termine con la segmentación productiva y la discriminación económica, brindando trabajo y generando condiciones para el emprendimiento de las peruanas y peruanos.

• Esta propuesta nos permitirá enfrentar el problema más grave de nuestra sociedad que es la aguda desigualdad que padecemos, la que tiene como consecuencia que el 40% de las peruanas y peruanos sean pobres. Para vencer la desigualdad necesitamos enfrentar los privilegios de unos pocos y promover políticas sociales universales y no caritativas ni privatizadas como las del neoliberalismo. Esto supone reformas integrales en la educación, la salud, la vivienda, la promoción del empleo y las pensiones que se basen en un nuevo pacto fiscal que grave a los que más ganan y más tienen. Asimismo, la recuperación de los derechos laborales arrebatados por la dictadura fujimorista y negados hasta hoy.

 

• Necesitamos también una descentralización que de poder efectivo, tanto político como económico, a los municipios y las regiones, para que puedan cumplir el papel de gobierno en sus respectivos lugares. Para lograrlo, constituiremos regiones transversales en las que se desarrollen espacios económicos y políticos viables que sean un efectivo contrapeso al centralismo limeño.

• Queremos convertir al Perú en un promotor del proceso de integración de América Latina, apoyando y no saboteando esfuerzos como la Comunidad Andina, el Mercosur y la Unasur. Para ello, revisaremos todos los tratados de libre comercio que se opongan al ejercicio de nuestra voluntad soberana. Es como bloque regional integrado  y no como países individuales que debemos enfrentar el reto global. En esta misma perspectiva pugnaremos por una globalización solidaria con los pueblos que apoye el ejercicio de los derechos humanos y el buen uso de los recursos del planeta.

 

La tarea es seguramente mayor que nuestras posibilidades, pero creemos que recuperar nuestra patria, vendida y humillada, es un imperativo no solo político sino también moral que debe movilizar millones de voluntades; por nosotros, por nuestros hijos y por nuestros nietos.

 

Lima, enero de 2010

 

Alberto Adrianzén M. DNI: 07238307, Oscar Barreto Vásquez  DNI: 00029241, Carlos Bedoya DNI: 10813358, Marco Briones DNI: 06675100, Ranulfo Cavero Carrasco DNI: 28270284, Omar Chehade M. DNI: 09337557, Isabel Coral  DNI: 09373151, Manuel Dammert Ego Aguirre  DNI: 06256174, Gregoria Félix Huanca  DNI: 22428056, Ricardo Giesecke           DNI: 09431194, Cecilia Israel La Rosa   DNI: 06247499, Félix Jiménez  DNI: 10137245, Salomón Lerner G. DNI: 08205476, José Lizárraga Trujillo DNI: 08898669, Sinesio López         DNI: 07730302, Nicolás Lynch  DNI: 10270250, Urbano Muñoz Ruiz DNI: 25749428, Edmundo Murrugarra  DNI: 10144268, Pilar Orrego Bejarano DNI: 19807615, José Oscátegui Arteta DNI: 07833371, Vicente Otta  DNI: 07247992, Blanca Rosales  DNI: 07233326, Roger Rumrrill        DNI: 06762849, Ricardo Soberón Garrido DNI: 06625316, Carlos Tapia  DNI: 07732575, David Ugarte Vega Centeno DNI: 23851585, Raúl Wiener  DNI: 07717557

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UNIDOS SOMOS LA ALTERNATIVA

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El capitalismo salvaje se derrumba

Por: Roberto de la Cruz Huaman

El neoliberalismo salvaje, impuesto en nuestra patria mediante el modelo primario exportador implantado de manera coercitiva desde los años 80, ha desembocado en un estruendoso fracaso.

  

La economía mundial de los países capitalistas está en debacle. Lo que ha fracasado a nivel mundial es la tesis de que “las fuerzas ciegas del mercado lo resuelve todo, sin intervención del Estado”.

  

Otra vez, tal como lo expusiera Marx, luego de un ciclo de crecimiento económico entramos en una crisis, esta vez producto de los experimentos fallidos del capitalismo para recuperar cada vez más creciente rentabilidad.

  

Para recobrar sus márgenes de ganancia a costa de los trabajadores, el neoliberalismo, abandonó la noción de pleno empleo, de allí que no ha sido capaz (ni se ha preocupado) de mantener el empleo en crecimiento sostenido. Los ciclos en que el PBI creció han sido cortos y en cada caída la pobreza se hizo más dramática.

  

En el Perú, se abrió el mercado y se destruyó a miles de pequeñas empresas y agricultores, estos últimos fueron abandonados en favor de la agro- exportación, que solo ocupa 5%. De la tierra cultivable. Ello sin contar los daños al equilibrio ecológico, por ejemplo, en la costa donde el agua se agota producto del desmedido uso.

  

En el Perú los responsables de esta situación es la alianza del APRA con la derecha (Alan – Keiko – Lourdes Flores – Toledo - Castañeda) por mantener el continuismo neoliberal, defender irresponsablemente a los expansionistas y guerreristas empresarios chilenos, ser complacientes con la corrupción y propiciar la impunidad de los que medran con el erario nacional; todo esto bajo la conducción del nuevo jefe de la derecha, Alan García, quien no ha dudado en usar el poder del estado para intentar destruir a las organizaciones sindicales y sociales a través de una sostenida campaña macartista con el entusiasta apoyo de los principales medios de comunicación, convertidos en instrumento de poder de los ricos.

  

Para ello no basta con los que luchamos por el cambio. Por eso, las organizaciones sindicales, políticas y populares que combaten a diario y particularmente en la jornada del 26 de Noviembre la CGTP, la CPS y FNVS, se están convirtiendo en instrumentos de acumulación y articulación de las luchas. Ellos son el pilar sobre el que se puede articular una sola plataforma para enfrentar y derrotar a la derecha. Con ellos, hay que construir un gran frente que incorpore a los intelectuales, a los micros y pequeños empresarios , a los empresarios patrióticos, a las comunidades indígenas y nativas, a los jóvenes y mujeres con un solo liderazgo y una sola bandera.

  

Proponemos crear un nuevo orden social que acabe con la explotación y la injusticia. Tenemos que lograr una nueva sociedad en donde todos tengan las mismas oportunidades y posibilidades para satisfacer sus necesidades materiales y espirituales. Ese es el imperativo de las luchas de nuestro pueblo.

  

El 64% de los peruanos rechaza la política económica que viene implementando Alan García. El pueblo ha identificado a quienes viven de la política y usan los resortes del poder para hacerse ricos, mientras, miles de despedidos por la dictadura siguen luchando por la reposición. La derecha tiene miedo a la verdad, tiene miedo al debate de las ideas, tiene miedo a que construyamos la más amplia unidad de todos aquellos sectores sociales y políticos que buscan el bienestar de las grandes mayorías, solo se dedican a difamar y sembrar el miedo en base a calumnias y falsedades.

  

Nuestro objetivo es el socialismo, pero tenemos que dar pasos concretos construir un gobierno democrático, popular y patriótico que luche por:

  

a. Una gestión honesta de gobierno

  

En nuestro concepto hay que servir a la gente y no servirse de ellas, hay que acabar radicalmente con la cultura del aprovechamiento político para efectuar negocios bajo la mesa. Investigar a profundidad y castigar severamente a todos los políticos corruptos, debemos fortalecer los mecanismos de control social. Un gobierno, honesto y transparente, es la condición básica para poder llevar adelante las transformaciones económicas, políticas, sociales y culturales que nos permitan construir una nueva sociedad.

  b. Una nueva constitución   

La Constitución de 1993 impuesta por la dictadura del binomio Fujimori – Montesinos resume el pensamiento dogmático y autoritario del liberalismo económico. Su objetivo principal es subordinar la estructura estatal a la aplicación de las políticas económicas de corte neoliberal que se sustenta en la trilogía: Mercado – Propiedad Privada – Inversión Extranjera, como dogma inamovible en el plano económico.

  

Tenemos un modelo de estado en donde los poderes fácticos aplican con absoluta impunidad el uso de la violencia organizada de los aparatos represivos para acabar con la oposición.

  

La Constitución de 1993 ha perdido legitimidad. El país exige un nuevo “contrato social” sobre la base de la nueva realidad y la nueva correlación de fuerzas que se viene configurando.

  

Hay que refundar la república y avanzar, de manera seria y coherente, en la convocatoria a una Asamblea  Constituyente, la cual refleje el nuevo consenso social existente y que redacte una nueva carta magna.

  

c. Una nueva política económica

 

 

Una economía en la que el estado planifique desarrollo y redistribuya la riqueza, en donde el mercado no sea el único que asimile recursos, donde no se permita el monopolio y aseguremos para la nación sectores estratégicos de la producción para acumular capital y crear puestos de trabajos. Una reforma tributaria en la que pague más el que más tiene para mejorar la educación, salud, vivienda y seguridad. Una economía que respete el medio ambiente.

  

d. Descentralización Democrática

 

 

Hay que redistribuir el poder, considerando la nueva institucionalidad estatal surgida del proceso  de descentralización. Para lograr este objetivo hay que acabar con el criterio autárquico que ha llevado a ver la descentralización como una suerte de feudalización del poder regional. Dentro de un estado unitario, la descentralización tiene que cumplir un rol complementario a las tareas nacionales de lograr el desarrollo y la integración nacional, creando espacios regionales para impulsar el desarrollo sostenido de las regiones.

  

Hay que definir con claridad las fuentes de ingreso económico de las regiones, su articulación con los gobiernos Municipales y su rol democrático en la construcción de una nueva forma de relacionarse con la ciudadanía.

  

e. Integración Regional

  

En un mundo globalizado, la economía nacional tiene que articularse con el mercado mundial. Sin embargo el neoliberalismo, nos ha subordinado a un rol subsidiario y dependiente de la economía norteamericana. Con la firma del TLC han colocado al país en una situación de extrema debilidad frente a los procesos de integración regional que se vienen impulsando en la región y que a mediano plazo, van a significar la dinamización de las economías regionales que se han articulado en un espacio definido. La integración regional otorgara mejores posibilidades de negociar en bloque con las economías mundiales.

  

Hay que acabar con el aislamiento regional volver la mirada a nuestros países vecinos y desarrollar políticas comunes que nos permitan construir un espacio común que contribuya a la lucha contra la pobreza y el sub desarrollo.

  

Debemos sumarnos al torrente de las fuerzas democráticas, patrióticas y antiimperialistas de América Latina que construyen nuevas formas de sociedad en donde el pueblo es el beneficiario.

  

La historia nos plantea una nueva tarea, unámonos todos los que estamos por cambiar las viejas estructuras económicas y políticas para construir una nueva sociedad al servicio de las grandes mayorías. Atrevámonos a liberar nuestros sueños y esperanzas y trabajemos con responsabilidad por el futuro de nuestros hijos. 

 

Editorial de "Unidad" No. 6 . Diciembre 2009

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PCP RECHAZA VIOLENCIA EN ABANCAY Y EXIGE ATENCION A DEMANDAS DEL PUEBLO

PRONUNCIAMIENTO  

El Partido Comunista Peruano (PCP) expresa su solidaridad con las justas demandas de las provincias de la Región Apurimac que exigen implementar de una manera justa y equitativa la distribución del presupuesto participativo, acordado de manera democrática por las organizaciones sociales, incumplido de manera prepotente por el Presidente del Gobierno Regional, lo que ha causado indignación popular, máxime cuando esta autoridad por su soberbia y negligencia ha provocado la prolongación del levantamiento de los pueblos de  Abancay, Aymaraes, Antabamba Cotabambas y Grau y tres distritos de Andahuaylas.

El PCP condena la violencia desatada contra la población de Abancay que a la fecha ha dejado un saldo de mas de 50 heridos, algunos de extrema gravedad, que se encuentran hospitalizados; por tanto exigimos que se atienda lo acordado por la población en el presupuesto participativo. Las fuerzas del orden no deben actuar con la violencia que nos lleva por el camino de los “baguazos” que solo conducen a más división y odio entre peruanos.

Apurímac es la demostración del abandono del Estado y el desprecio por una auténtica  descentralización y la falta de un verdadero desarrollo económico, político y social de los pueblos del interior del país. El gobierno de Alan García, mas preocupado en servir a los intereses extranjeros, incumple su compromiso de una real trasferencia de atribuciones a las regiones; por el contrario criminaliza la protesta social enjuiciando y persiguiendo a los líderes de la oposición; en consecuencia es responsable de la desatención y violencia en la región de Apurimac al igual que el Presidente del Gobierno Regional.

El PCP reitera su solidaridad con el pueblo apurimeño y persiste en su llamado a todo el pueblo peruano a participar activamente en la Jornada Nacional de Lucha del 26 de noviembre, convocados por la CGTP, CPS, FRENVIDAS.

Lima, 21 de noviembre 2009

Por la Comisión Política PCP

ROBERTO DE LA CRUZ HUAMAN

Secretario General

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PCP REPUDIA ACTO DE TRAICION A LA PATRIA

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LLAMA A PARTICIPAR EN LA JORNADA DE LUCHA DEL 26 DE NOVIEMBRE

SEÑALA QUE NEGOCIOS Y POLITICA RESPONDEN A UNA ESTRATEGIA DE EXPANSION Y DE PENETRACION DE

CAPITALES CHILENOS A LA QUE ESTAN SOMETIDOS NUESTROS GOBERNANTES

PRONUNCIAMIENTO

Frente al espionaje propiciado por el gobierno chileno contra el  Perú, el Partido Comunista Peruano (PCP) se dirige a la opinión pública nacional e internacional para pronunciarse en los siguientes términos.

 

1.    Expresamos nuestro repudio a este acto de traición a la Patria, cometido por el sub oficial de la Fuerza Aérea Peruana Victor Ariza, acto deleznable producto de la degradación moral del modelo económico neoliberal que, lamentablemente, se ha hecho extensiva a sectores de las fuerzas armadas. Exigimos la sanción más severa.

 

2.    Responsabilizamos a los mandos militares que han permitido estos hechos durante más de dos años, lesionando la seguridad nacional y poniendo en grave riesgo los intereses de todos los peruanos.

 

3.    Condenamos la actitud agresiva del gobierno chileno y a los sectores guerreristas, propio de su política expansionista y armamentista que vienen implementando con el fin de agredir a nuestro País y resguardar los intereses económicos de  empresarios chilenos afincados en nuestra patria.

 

4.      Llamamos a la unidad más amplia del pueblo peruano para defender la Patria y la soberanía, amenazada por quienes sostienen que sus “fronteras es hasta donde llegan sus intereses” y nos sumamos a las demandas planteadas por los sectores patrióticos del país, en los términos siguientes:

 

   Renuncia inmediata de los Ministros de Defensa, Comercio Exterior y de la Producción, por su ineptitud y su conducta entreguista, contraria a los  intereses de la nación.

   Anular la entrega de los espacios estratégicos a los inversionistas chilenos como son los puertos (Paita) y aeropuertos (Collique).

    Dejar sin efecto el TLC con Chile por ser totalmente favorable a los inversionistas chilenos en desmedro de los sectores productivos del país.

    Rechazar la ingenua política de “cuerdas separadas”, por un lado los negocios y por otro lado la política, lo cierto  es que ambas responden a la estrategia de expansión y penetración del capital chileno al cual se han sometido nuestros gobernantes.

    Rechazar la ilusa estrategia de desarme y exigimos que el gobierno asigne presupuesto para el equipamiento y modernización de las Fuerzas Armadas estableciendo un impuesto a  las utilidades mineras, que nos permita defender nuestros intereses y la soberanía nacional.

     Suspender las relaciones diplomáticas, por la actitud expansionista y desleal, contraria a los principios de integración regional  por parte del gobierno chileno.

 

5.    Demandar una actitud más firme del gobierno peruano en defensa de la Patria, y desarrollar una política de integración para el intercambio comercial y el aprovechamiento científico tecnológico con los países vecinos a favor de las grandes mayorías y unirnos en defensa de la soberanía nacional y los sagrados intereses de la Patria.

 

6.    Hacemos un llamado a participar activamente en la Jornada Nacional de Lucha convocada por la CGTP,  CPS Y FRENVIDAS en defensa de la economía popular frente a la creciente crisis económica, política y social así como en defensa de la soberanía  nacional.

 

Lima. Noviembre 2009

 

Por la Comisión Política:

ROBERTO DE LA CRUZ HUAMÁN

Secretario General del Partido Comunista Peruano -PCP


MARIÁTEGUI Y EL MARXISMO CREADOR

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Por: Dr. Joaquín Santana Castillo.

Profesor Titular/Facultad de Filosofía.

Universidad de La Habana

 

El accidentado siglo XX, considerado por Hobswann como un siglo corto, se caracterizó por el vertiginoso y en no pocas ocasiones encarnizado de cursar de los acontecimientos. El acelerado desarrollo de la ciencia y la técnica, por un lado, acercó al hombre a parámetros insospechados anteriormente en el largo proceso de humanización y control sobre las fuerzas ciegas de la naturaleza, mientras que por otro ha acentuado las dicotomías y disparidades existentes entre las naciones Así, ha llevado al mundo al borde del colapso ecológico, ha promovido de manera creciente la crueldad de la guerra y alcanzado niveles de bestialidad y exterminio masivo desconocidos en siglos anteriores. Signado por diferentes paradigmas ideológicos, conoció del ascenso y crisis de los mismos. Buena parte de los procesos revolucionarios triunfantes de orientación marxista-leninista que en su momento aspiraron en la vieja Europa a la construcción de una sociedad más justa, democrática y equitatitiva, con mayores niveles de socialización de la propiedad y el poder; derivaron hacia una estatalización excesiva de las relaciones sociales asfixiando casi toda iniciativa individual o independiente de los códigos oficiales en nombre de supuestos intereses colectivos representados por la burocracia. El espíritu crítico que animó a Marx a estudiar la sociedad capitalista de su tiempo fue remplazado por la lectura complaciente y apologética del socialismo de estado que mello el filo renovador y revolucionario del marxismo y condujo finalmente a la bancarrota del llamado socialismo real. Si bien la izquierda no ha logrado aun sacudirse del todo la polvareda levantada por la caída del muro de Berlín, su propio desarrollo le impone repensar la teoría y ponerla a tono con el mundo de hoy. Este ejercicio teórico requiere también de la investigación seria y concienzuda del ayer, precisa del recuentro con el marxismo clásico y del estudio de todo el pensamiento social, sobre todo de aquel que desde una postura revolucionaria se mostró original y creativo, a fin de que el análisis contribuyan a la necesaria recomposición de la teoría en esta paradójica era de globalización y modernidad posmoderna. Este proceso de relectura y reevaluación de la teoría y práctica revolucionaria debe incluir como una de sus fuentes más importantes, al pensamiento de José Carlos Mariátegui, uno de los marxistas más lúcidos y originales de la centuria en tanto supo hacer de la teoría revolucionaria no un mero calco o copia sino como él mismo lo llamó una creación heroica. Nacido en tierras americanas, José Carlos Mariátegui supo combinar la ciencia europea con las condicionantes nacionales de su natal Perú para ofrecer una concepción rica, creativa y original sobre las posibilidades y perspectivas de un socialismo indo americano. Su marxismo no negaba la determinación económica pero hacia énfasis en la significativa importancia de la subjetividad humana, en el papel de los factores supra estructurales, de la cultura, la tradición y la historia de la nación y en la forma en que estos elementos eran interiorizados por los diferentes sujetos sociales. No obstante, pudiera objetarse que la lectura y estudio de la obra de Mariátegui tiene muy poco que aportar a la actual coyuntura. Fallecido hace más de 70 años, la realidad que Mariátegui analizó ha cambiado de manera sustancial en el mundo y de manera particular en la América Latina. Esta objeción, valida por si misma, tendría sentido si se intentara hacer una lectura acrítica, dogmatica y parcializada de sus escritos. Sirve además como una advertencia en contra de un procedimiento erróneo experimentado de manera reiterada por el marxismo a lo largo de su historia. Basta sólo recordar las sucesivas canonizaciones que sufrió el pensamiento de Marx en los marcos de la Segunda y más tarde en la Tercera Internacional, o la domesticación del herético pensamiento de Lenin a fin de sincronizarlo mejor con la lectura estalinista de la teoría, para comprender que el aviso sirve de alerta ante un peligro real. El propio pensamiento de Mariátegui fue sometido a un proceso de filtraje ideológico a fin de presentarlo como un convencido marxista leninista estalinista en los años 40. El poco éxito alcanzado por este empeño nos indica, entre otros factores, lo difícil que resulta reducir su pensamiento a un mero esquema y refuerza la idea del necesario reencuentro con el mismo, no para aprenderlo y aplicarlo mecánicamente sino para desentrañar los presupuestos teórico-metodológicos que lo sustentaron y lo convirtieron en una de las manifestaciones más originales y creativas en la historia de las ideas marxistas.( 1 )Desde luego que no es Mariátegui el único pensador que reflexiona creadoramente sobre la teoría de Marx y las posibilidades del socialismo. Formando parte de la lista se encuentran figuras de talla intelectual y profundidad teórica, que tuvieron además la fortuna de una vida más larga y pudieron por lo mismo desarrollar una obra más prolija. Gramsci, con el cual Mariátegui tiene coincidencias teóricas, Luckas, Korsch, Bloch, o el frankfurteano Marcuse, por sólo mencionar algunos, reflexionaron sobre el destino del socialismo después de la revolución bolchevique. Estos y otros teóricos encabezados por los clásicos no pueden dejarse de lado al intentar realizar una reconstrucción de la teoría. Sin embargo considero que en el pensamiento de Mariátegui se presentan una serie de aristas y presupuestos conceptuales y metodológicos que lo hacen uno de los imprescindibles, sobre todo desde las circunstancias latinoamericanas y tercer mundistas, para una reelaboración creativa de las concepciones de la izquierda sobre el socialismo.

 

¿Por qué Mariátegui?

Existe pues un conjunto de razones que justifican la importancia de Mariátegui para estos propósitos. Dentro de ellos pudieran señalarse: Mariátegui vive y produce en un período histórico que tiene ciertas similitudes con la etapa actual. Es cierto que ha triunfado la Revolución bolchevique, pero el movimiento revolucionario en otras naciones europeas, como Italia, Alemania o Hungría ha sido aplastado. La izquierda sufre las consecuencias de estos fracasos y se encuentra en una encrucijada teórica ante la crisis del marxismo de la Segunda Internacional, el proceso de formación del leninismo y el ascenso del fascismo. El nivel de reflexión es muy elevado en tanto se aspira a dar respuesta a las causas del fracaso del movimiento revolucionario en las respectivas naciones, se reacciona contra una lectura del marxismo permeada de economicismo y positivismo y se intenta recuperar el vital elemento de la subjetividad y voluntad del sujeto revolucionario. La mayoría de los pensadores de importancia vivenciaron el período, pero sólo Gramsci y Mariátegui no alcanzaron a ver el estallido de la Segunda Guerra Mundial. La mirada de Mariátegui sobre la situación europea de la primera posguerra, la crisis de la izquierda y las contradicciones y reelaboraciones conceptuales que experimenta la teoría en función de la revolución y el socialismo se encuentra menos contaminada con las querellas y prejuicios ideológicos precedentes, que si tienen sus contemporáneos del viejo continente. Llegado de un país en donde marxismo y socialismo eran hasta esos momentos casi una noción abstracta, podía evaluar y ver con mayor objetividad los procesos que desgarraban la unidad de la izquierda. No hay en Mariátegui un sentimiento metropolitano o endocolonialista, bastante frecuente, por demás, en sectores de la izquierda ya sean europeos o latinoamericanos, pero que consideran que América Latina debe seguir al pie de la letra los parámetros europeos o las orientaciones emanadas por instituciones revolucionarias de ese continente. Como latinoamericano comprende el significado de la ciencia y la cultura europea para el desarrollo del movimiento revolucionario en América Latina, pero esto no lo conduce a tratar de extrapolar miméticamente lo europeo a lo americano. El mundo latinoamericano es una realidad diferente y presenta otras condicionantes sociales y otro modo o tempo de lo histórico. Estos elementos condicionan, a mi juicio, su recepción del marxismo y la recreación original que hace del mismo. ( 2 )El marxismo de Mariátegui. Mucho antes que José Carlos Mariátegui entrara en contacto con la teoría marxista, ya ésta comenzaba a ser divulgada en tierras americanas por medio de emigrantes europeos o por latinoamericanos regresados de Europa.

(3). Pero el marxismo que se difundía, no rebasaba en la mayoría de los casos, el nivel de la más elemental propaganda y se sustentaba por lo general en una interpretación simplificada o esquemática de las ideas de algunos de los epígonos de Marx. Este marxismo de franca orientación socialdemócrata, se imaginaba que el territorio americano repetiría los mismos pasos de la historia europea. Para él, el territorio latinoamericano se encontraba en una especie de crisis de infancia con especto a Europa y en su devenir histórico repetiría las mismas fases de desarrollo. Este criterio no se superará con la irrupción del bolchevismo en el nuevo mundo pues la mayoría de los marxistas latinoamericanos de esta segunda oleada, regenteada ya en los años 20 por el Komintern sostendrán criterios similares. La excepción la constituirán en pequeño grupo de pensadores como Julio Antonio Mella, Enrique Terán y José Carlos Mariátegui que creen que las condiciones son otras y que las nieves del Kremlin no coinciden completamente con el clima latinoamericano. Para ellos América Latina era una realidad diferente, pero será Mariátegui el que logra confererirle un mayor desarrollo teórico a esta premisa. Es precisamente la comprensión de que América Latina es otra realidad la que le confiere una cualidad especial al Marxismo de Mariátegui. No bastaba la experiencia europea para explicar y transformar la misma. Se hacia necesario un esfuerzo de interpretación que encontraba en el marxismo su principales presupuestos teórico-metodoló gicos, pero que no se limitaba a éste. Al respecto escribe en su Mensaje al Congreso Obrero:"El marxismo del cual todos hablan pero que muy pocos conocen y, sobre todo, comprenden, e un medio fundamentalmente dialéctico. Esto es un método que se apoya íntegramente en la realidad de los hechos. No es, como algunos erróneamente suponen un cuerpo de principios de consecuencias rígidas, iguales para todos los climas históricos y todas las latitudes sociales. Marx extrajo su método de la entraña misma de la historia. El marxismo en cada país, en cada pueblo, opera y acciona sobre el ambiente, sobre el medio sin descuidar ninguna de sus modalidades. "

 

(4)Esta comprensión del marxismo, como método dialéctico, se enriquecía y completaba producto de su conocimiento histórico, cultura, y sensibilidad, con la consideración del papel de la subjetividad en los procesos sociales y en la revolución socialista. Vale apuntar que Mariátegui no concebía la revolución socialista como un proceso automático gestado por las fuerzas ciegas de la economía capitalista en bancarrota. Al igual que Lenin entendía que en determinado momento del desarrollo capitalista y producto de su crisis se gestaban las condiciones objetivas para su sustitución por el socialismo, sin que ello significase su desplome. Para que se produjera el cambio de sistema era necesaria la voluntad, decisión y acción combativa del sujeto revolucionario. Quizás no exista en toda su obra un fragmento que refleje con mayor claridad esta imbricación entre método y subjetividad que en el editorial Aniversario y Balance. En el mismo se lee:"La palabra Revolución, en esta América de las pequeñas revoluciones, se presta bastante al equivoco. Tenemos que reivindicarla rigurosa e intransigentemente. Tenemos que restituirle su sentido estricto y cabal. La revolución latino-americana, será nada más y nada menos que una etapa, una fase de la revolución mundial. Será simple y puramente, la revolución socialista. A esta palabra agregad, según los casos, todos los adjetivos que queráis: antiimperialista, agrarista, nacionalista revolucionaria. El socialismo los supone, los antecede los abarca a todos.... No queremos ciertamente, que el socialismo sea en América calco y copia. Debe ser creación heroica. Tenemos que dar vida con nuestra propia realidad, en nuestro propio lenguaje al socialismo indo americano. He aquí una misión digna de una generación nueva."

(5)Un análisis de los elementos conceptuales novedosos presentes en la lectura creativa del marxismo realizada por Mariátegui excedería con creces el tiempo de que se dispone para esta intervención.

 

MARIÁTEGUI Y LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA

No obstante me parece necesario destacar de manera sucinta lo siguiente.

1- Para Mariátegui la revolución socialista no es un acto sino un proceso de cambio radical de las relaciones humanas. Se trata de una transformación n civilizatoria que entraña grandes cambios en las relaciones económicas, sociales y en la mentalidad y cultura de los individuos. Como plantea Aníbal Quijano, Mariátegui preludia o anticipa una nueva racionalidad.

2- Mariátegui participaba de la convicción sobre el carácter mundial de la revolución socialista tan propio del marxismo clásico, pero lo entendía de manera concreta. Vale decir considerando el componente nacional o regional, que introducía el elemento de diferenciación de una realidad a otra.

3- Si América Latina es otra realidad, el canon europeo no basta para comprenderla, es necesario estudiarla apoyándose en el marxismo pero sin negar los aportes de las ciencias y la filosofía burguesa. En este sentido el punto de vista de Mariátegui es el de un marxismo abierto y creador que no rehúye el dialogo y la polémica, pues como especulación filosófica toma la obra del pensamiento capitalista en el punto en que este vacilante ante sus extremas consecuencias inicia un retroceso.

4-Esta realidad diferente es fruto de circunstancias y determinantes históricos que a su vez son influidos por esa realidad. Para Mariátegui, los verdaderos revolucionarios no proceden nunca como si la historia empezara con ellos. Y esta idea es valida también en el sentido de los antecedentes ideológicos que Mariátegui tiene en el Perú y la influencia que estos ejercieron en su manera de aproximarse al marxismo. Muchas de las posiciones teóricas del revolucionario peruano tienen una presencia en las posturas de Manuel González Prada. La predilección por Sorel y el papel del mito pudiera también deberse a las condicionantes históricas de la nación andina y el papel del mito en su historia. Habría que agregar que antes de su viaje a Europa Mariátegui y Falcón desde el diario La Razón apoyaron al movimiento huelguístico más grande realizado en Lima hasta ese entonces, movimiento por demás que resulto exitoso. Esta huella no podía facilitar su acercamiento el anarcosindicalista francés que sostenía la tesis de la huelga política de masas. Pudiera afirmarse entonces que en él, la historia es central para entender al objeto y su desarrollo. Pero el concepto de historia que Mariátegui posee no es euro céntrico y se proyecta contra una percepción mecanicista, evolucionista y lineal de la historia y junto con ésta del progreso. Concepto éste en franca crisis en la actualidad.

5-Como marxista convicto y confeso Mariátegui parte de las clases y las relaciones de clase par entender la relaciones sociales en el Perú de su época. No aplica sin embargo esquemáticamente la contradicción burguesía- proletariado para buscar el sujeto de la revolución socialista. Si la realidad peruana es diferente y en la misma coexisten diversos modos de producción, deben existir varios sujetos revolucionarios. El indio como sujeto de la revolución es una de las ideas más interesantes de Mariátegui. El análisis clasista y de las relaciones de clase no excluya en mi opinión la consideración del elemento étnico. Si Mariátegui se hubiese limitado exclusivamente al análisis clasista no hubiese encontrado o descubierto las posibilidades de ayllu, de la comuna indígena andina para el socialismo.

 

Referencias y Notas.

1- el pensamiento de Mariátegui, como el de cualquier autor es susceptible de manipulación y tergiversación. Quiero apuntar sin embargo que la postura oficial del Parido Comunista Peruano bajo la dirección de Eudocio Ravines fue la de rechazar y condenar las ideas de Mariátegui como no suficientemente marxistas- leninistas estalinistas. A pocos meses de su muerte circulaban en Lima volantes comunistas criticando sus ideas y años más tarde fue tildado de populista por V Miroshevski. El rescate que se inició después de la sustitución de Ravines y la defensa que se realizó de su pensamiento trató inicialmente de presentarlo no sólo como un marxista leninista sino también como un estalinista. Sin embargo la mayor parte de su obra no fue nuevamente publicada pues entraba en franca contradicción con esta percepción. Ciertamente Mariátegui no es un autor susceptible de una fácil de asimilación para una determinada posición dentro de las diversas lecturas e interpretaciones del marxismo debido a la heterogeneidad de sus fuentes y su heterodoxia. Recuerdo que en cierta ocasión le pregunte en La Habana a Manfred Kossok sobre sus impresiones sobre Mariátegui y me confeso que siempre lo sorprendía, que el peruano era como una esponja pues absorbía muchas tendencias. Había comenzado los Siete Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana, citando a Nietzsche.

2- Por ejemplo en la pagina 162 de su obra El Alma Matinal, Mariátegui declaraba: " Europa me reveló hasta qué punto pertenecía yo a un mundo primitivo y caótico; y al mismo tiempo me impuso, me esclareció el deber de una tarea americana.

3- Poco después del triunfo de la Revolución de Octubre Mariátegui publico en Lima un artículo en que se declaraba bolchevique, pero en esos momentos su conocimiento de la teoría y del socialismo era muy reducido. Pienso que su posición respondía más a una emotiva toma de partido que a un estudio serio y concienzudo de las posiciones de Marx y Lenin.

4- Mariátegui, J. C. "Mensaje al Congreso Obrero" en Ideología y Política. Obras Completas Volumen 13, Editora Amauta, Lima, Perú, 1969, Págs., 111-112.

5-’Aniversario y Balance ’ en Ideología y Política. Editorial citada, Págs., 247-248.

 

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¡OTROS OCTUBRES VENDRÁN!

Declaración Política del XIV Congreso del Partido Comunista Brasileño

Rio de Janeiro, octubre de 2009

 

Nacimos en 1922 y traemos marcadas las heridas de la experiencia histórica de nuestra clase, con sus errores y aciertos, victorias y derrotas, tragedias y alegrías. Es con esta legitimidad y con la responsabilidad de aquellos que luchan por el futuro que presentamos nuestra opiniones y propuestas a los trabajadores  brasileños.                       

Los comunistas brasileños, reunidos en Rio de Janeiro, en los días 9 a 12 de octubre, en el XIV Congreso Nacional del Partido Comunista Brasileiro (PCB), evaluamos que el sistema capitalista es el principal enemigo de la humanidad y que su continuidad representa una amenaza para la especie humana. Por eso, no queda nada más que una salida: superar revolucionariamente el capitalismo y construir la sociedad socialista, como proceso transitorio para la emancipación de los trabajadores, en la sociedad comunista.

Una de las principales manifestaciones de los límites históricos del capitalismo es la actual crisis económica mundial, que reveló de manera profunda y didáctica todos los problemas estructurales de ese sistema de explotación de un ser humano por otro: sus contradicciones, debilidades, capacidad destructiva de riqueza material y social  y su carácter de clase. En cuanto los gobiernos capitalistas inyectan mil millones de dólares para salvar a los banqueros y especuladores, los trabajadores pagan la cuenta de la crisis con desocupación, retirada de derechos conquistados y profundización de la pobreza.

Incluso heridos por la crisis, los países imperialistas realizan una gran ofensiva para intentar recuperar las tasas de lucro y contener el avance de los procesos de lucha popular que se vienen realizando en varias partes del mundo. Promocionan guerras contra los pueblos, como Irak y Afganistán, arman Israel para amenazar la población de la región y expulsar los palestinos de sus tierras. En Latinoamérica desarrollan una política de aislamiento y sabotaje de los gobiernos progresistas de la región, con la reactivación de la IV Flota y la transformación de Colombia en una gran base militar de Estados Unidos. Toda esa estrategia objetiva amenazar Venezuela, Bolivia, Ecuador, Cuba y hasta países cuyos gobiernos no se disponen a promocionar grandes cambios sociales, como es el caso de Brasil, todo para garantizar el control de las extraordinarias riquezas del continente, entre ellas el Pre-Sal, la Amazonia, la inmensa biodiversidad y el Aquífero Guarani.

La escalada de violencia del imperialismo en contra de los pueblos, agravada por la crisis del capitalismo y por su necesidad de saquear las riquezas naturales de los países periféricos y emergentes acentúa la necesidad de los comunistas ponernos en el orden del día el ejercicio del internacionalismo proletario. Episodios recientes, como el intento de separatismo en Bolivia, los cobardes crímenes en contra la humanidad en la Faja de Gaza, el golpe en Honduras, las amenazas a Irán y a Corea del Norte se suman al permanente bloqueo inhumano a Cuba Socialista, a una década de maniobras con vistas al derrumbe del gobierno antiimperialista en Venezuela y a la ocupación de Irak y de Afganistán.

El PCB seguirá en Brasil con su consecuente solidaridad a los pueblos en sus luchas en contra el capital y el imperialismo, independientemente de las formas que las circunstancias determinen. El papel impar del PCB en la solidaridad a los pueblos en lucha se radica en su independencia política con relación al gobierno brasileño en su visión de mundo internacionalista proletaria.

La crisis demuestra de manera cristalina la necesidad de los pueblos de contraponer a la barbarie capitalista y buscar alternativas para la construcción de una nueva sociabilidad humana. En todo el mundo, con destaque para Latinoamérica, los pueblos vienen resistiendo y buscando construir proyectos alternativos basados en la movilización popular, buscando seguir el ejemplo de lucha de la heroica Cuba, que , que quedará en la historia como un marco de la resistencia de un pueblo contra el imperialismo.

Nosotros, comunistas brasileños, tenemos plena conciencia de nuestras inmensas responsabilidad en el proceso de transformación que se está desarrollando en Latinoamérica, no solamente por el peso económico que Brasil representa para la región, sino también teniendo en cuenta que vivimos en un país de dimensiones continentales, donde reside el más grande contingente de clases obreras latinoamericanas. Nos consideramos parte activa de ese proceso de transformación e integrantes valientes de la lucha por el socialismo en Latinoamérica y en todo el mundo.

En ese escenario, el Estado brasileño ha jugado un papel decisivo en el equilibrio de fuerzas continentales, pero en la perspectiva de la manutención del orden capitalista y no de los cambios en el camino del socialismo. Teniendo como objetivo central la inserción de Brasil entre las potencias capitalistas mundiales, el actual gobierno, en algunos episodios, contraría ciertos intereses del imperialismo estadounidense. Sin embargo, estas posturas puntualmente progresistas buscan crear un tercer polo de integración latinoamericano, de naturaleza capitalista. Es decir, ni ALCA, ni ALBA, pero sí el liderazgo de un bloque social-liberal, en alianza con  países del Cono Sur, dirigidos por fuerzas que se comportan también como una “izquierda responsable”, confiable a los ojos del imperialismo y de las clases dominantes locales, contribuyendo, en la práctica, a profundizar el aislamiento de aquellos países que eligieron el camino de la movilización popular y del enfrentamiento.

El respaldo institucional a algunos gobiernos más de izquierda en Latinoamérica ha sido funcional a la expansión del capitalismo brasileño, que se propaga por todo el continente, donde empresas de origen brasileño se comportan como cualquier multinacional. Como el objetivo central es la inserción de Brasil como potencia capitalista, el gobierno de Lula no duda en adoptar actitudes imperialistas, como comandar la ocupación de Haití para garantizar un golpe de derecha, castigar diplomáticamente a Ecuador para defender una empresa brasileña o promover ejercicios militares con tiro real en la frontera con Paraguay, para defender a los latifundistas brasileños de la soja delante del movimiento campesino del país vecino y mantener condiciones leoninas en el Tratado de Itaipú.

El capitalismo brasileño es parte del proceso de acumulación mundial e integrante del sistema de poder imperialista en el mundo, resaltándose que las clases dominantes brasileñas están umbilicalmente ligadas al capital internacional. La burguesía brasileña no disputa su hegemonía con ningún sector pre capitalista. Al contrario: su lucha se vuelve fundamentalmente en la disputa de espacios dentro del orden del capital imperialista, aunque se mantenga subordinada a esta, incluso en el sentido de evitar la posibilidad de un proceso revolucionario, en el cual el proletariado despunte como protagonista.

A pesar de que aún faltan condiciones subjetivas - sobre todo en lo que se refiere a la organización popular y a la contra hegemonía al capitalismo - entendemos que la sociedad brasileña está objetivamente madura para la construcción de un proyecto socialista: se trata de un país en el cual el capitalismo se tornó un sistema completo, monopolista, capaz de producir todos los bienes y servicios para la población. Una sociedad en que la estructura de clases está bien definida: la burguesía detiene la hegemonía económica y política, el control de los medios de comunicación y el aparato estatal, mientras las relaciones asalariadas ya son mayoritarias y determinantes en el sistema económico. Se formó, así, un proletariado que se constituye en la principal fuerza para las transformaciones sociales en el país.

Desde el punto de vista político e institucional, Brasil posee superestructuras típicamente burguesas, en pleno funcionamiento: existe un ordenamiento jurídico establecimiento, reconocido y legitimado, con instituciones igualmente consolidadas en los diferentes campos del Estado, o sea, en el Ejecutivo, en el Legislativo y en el Judiciario. Se formó también una sociedad civil burguesa, enraizada y legitimada, que consolidó la hegemonía liberal burguesa, mediante un proceso que se completa con poderosa hegemonía en la información, la organización de la enseñaza, de la cultura, elementos que mejoran  y  fortalecen la dominación ideológica del capital en el país.

Por tanto, bajo todos los aspectos, el ciclo burgués ya está consolidado en Brasil. Estamos frente a una formación social capitalista desarrollada, terreno propicio para la lucha de clases abierta entre la burguesía y el proletariado. De un lado, está el bloque conservador burgués, formado por la alianza entre la burguesía monopolista asociada al capital extranjero y aliada al imperialismo, la burguesía agraria con el monopolio de las finanzas, además de otras fracciones burguesas que permean el universo de la dominación del capital.

Esta hegemonía del bloque conservador adquirió mayor legitimidad para implantar las políticas de gobernabilidad necesarias a la consolidación de los intereses del gran capital monopolista, con la captura de un sector político, representante de la pequeña burguesía y con ascendencia sobre importante parte de los trabajadores, una vez que se tornaba esencial neutralizar la resistencia de estos y de las camadas populares, a través de la captación de parte de sus instituciones y organizaciones.

Del otro lado, está el bloque proletario, hoy sometido a la hegemonía pasiva conservadora. Aunque resistiendo, se encuentra robado de su autonomía e independencia política, y acaba por servir de base de masa que sostiene y legitima una política que no corresponde a sus reales intereses históricos. Constituido especialmente por la clase operaria, principal instrumento de la lucha por las transformaciones en el país, por el conjunto del proletariado de la ciudad y del campo, por los movimientos populares y culturales anticapitalistas y antiimperialistas, por sectores de la pequeña burguesía, de la juventud, de la intelectualidad y todos los que quieran formar parte de las filas del bloque revolucionario del proletariado, en busca de la construcción de un proceso para derrotar la burguesía y sus aliados y construir la sociedad socialista.

El escenario de la lucha de clases en el ámbito mundial y sus manifestaciones en nuestro continente latinoamericano, el carácter del capitalismo monopolista brasileño y su profunda articulación con el sistema imperialista mundial, las características de nuestra formación social como capitalista y monopolista, la hegemonía conservadora y su legitimidad por la alianza de clases de centro derecha, los resultados de este dominio sobre los trabajadores y las masas populares en el sentido de la precarización de la calidad de vida, desempleo, creciente concentración de la riqueza y flexibilización de derechos nos llevan a afirmar que el carácter de la lucha de clases en Brasil inscribe la necesidad de una ESTRATEGIA SOCIALISTA.

Son esas condiciones objetivas que nos permiten definir el carácter de la revolución brasileña como socialista. Afirmar el CARÁCTER SOCIALISTA de la revolución significa decir que las tareas colocadas para el conjunto de los trabajadores no pueden ser realizadas por la burguesía brasileña, ni en alianza con ella. Estas tareas solo podrán  ser cumplidas por un gobierno del Poder Popular, en la dirección del socialismo. El desarrollo de las fuerzas materiales del capitalismo en Brasil y en el mundo permite ya la satisfacción de las necesidades de la población mundial, pero está en plena contradicción con la forma de las relaciones sociales burguesas que acumulan privadamente la riqueza socialmente producida, cuyo proseguimiento amenaza la producción social de la vida, la naturaleza y la propia especie humana.

La forma capitalista se volvió antagónica a la vida humana. Para sobrevivir, el capital amenaza la vida; por tanto, para mantener la humanidad debemos superar al capital. Llegó la hora, por tanto, de crear las condiciones para la revolución socialista.

En las condiciones de aumento de la lucha de clases en nuestro país, las luchas específicas chocan con la lógica del capital. La lucha por la tierra no encuentra como adversario el latifundio tradicional, sino al monopolio capitalista de la tierra, expresado en el agro-negocio. La lucha de los trabajadores asalariados choca con los intereses de la burguesía, acostumbrada con las tasas de lucro exorbitantes y a la dictadura en el interior de las fábricas. La lucha ecológica choca con la depredación del medio ambiente, promovida por el capital. Las luchas de los jóvenes, de las mujeres, de los negros, de las comunidades quilombolas, indios, inmigrantes y migrantes chocan con la violencia del mercado, sea en la desigualdad de rendimientos, en el acceso a servicios elementales, a la cultura y a la enseñanza, porque el capital precisa transformar todas las necesidades materiales y simbólicas en mercadería para mantener la acumulación, amenazando la vida y destruyendo el medio ambiente.

La definición de la estrategia de la revolución como socialista no significa ausencia de mediaciones políticas en la lucha concreta, ni es incompatible con las demandas inmediatas de los trabajadores. Sin embargo, la estrategia socialista determina el carácter de la lucha inmediata y subordina la táctica a la estrategia y no el inverso, como formulan equivocadamente algunas organizaciones políticas y sociales. Por el contrario, los problemas que afligen a la población, como bajos salarios, vivienda precaria, pobreza, miseria y hambre, mercantilización de la enseñanza y del atendimiento a la salud, la violencia urbana, la discriminación de género y etnia, son manifestaciones funcionales al orden capitalista y a la sociedad basada en la explotación. La lógica de la inclusión subalterna y de la ciudadanía rebajada acaba por contribuir con la supervivencia del capital y la continuidad de la opresión.

Lo que impide hoy la satisfacción de las necesidades más elementales de la vida en nuestro país no es la falta de desarrollo del capitalismo. Al contrario, nuestras carencias son producto directo de la lógica de desarrollo capitalista adoptado hace décadas bajo el mismo pretexto, de que nuestros problemas serían resueltos por el desarrollo de la economía capitalista. Hoy, la perpetuidad y el agravamiento de los problemas que nos afligen, después de generaciones de desarrollo capitalista, son la prueba que este argumento es falso.

Por lo tanto, nuestra estrategia socialista ilumina nuestra táctica, torna más claro quiénes son nuestros enemigos y nuestros aliados, permite identificar a cada momento los intereses de los trabajadores y los de la burguesía y entender cómo las diferentes fuerzas políticas concretas actúan en el escenario inmediato de las luchas políticas y sociales. Ese posicionamiento también busca sepultar las ilusiones reformistas, que normalmente llevan desorientación al proletariado, y educarlo en el sentido de que solo las transformaciones socialistas serán capaces de resolver sus problemas.

En Brasil, nuestro partido trabaja en la perspectiva de constituir el Bloque Revolucionario del Proletariado, como instrumento de aglutinación de fuerzas políticas y sociales antiimperialistas y anticapitalistas para realizar las transformaciones necesarias a la emancipación de los trabajadores. Nuestro objetivo es derrotar el bloque de clase burgués y sus aliados que, incluso con disputas y diferencias internas, imponen la hegemonía conservadora y buscan a todo costo desarrollar la economía de mercado, mantenida la subordinación al capital internacional, al mismo tiempo en que alejan los trabajadores de la disputa política, imponiendo un modelo económico concentrador de renta y ampliador de la miseria, que busca de forma permanente criminalizar los movimientos populares, la pobreza y a todos aquellos que osan levantarse contra la hegemonía del capital. Para consolidad el poder burgués y legitimarlo, colocan toda la máquina del Estado al servicio del capital.

Por eso mismo, no hay ninguna posibilidad de que la burguesía monopolista, en todos sus sectores y fracciones, participe de una alianza que va más allá del horizonte burgués y capitalista. Eso significa que nuestra política de alianza debe materializarse en el campo proletario y popular. La alianza  de clases capaz de constituir el Bloque revolucionario del Proletariado debe fundamentalmente estar estructurada entre los trabajadores urbanos y rurales, los sectores medios proletarizados, sectores de la pequeña burguesía, las masas trabajadoras precarizadas en sus condiciones de vida y trabajo que componen la superpoblación relativa. Eso significa que nuestra táctica debe ser firma y amplia. Al mismo tiempo en que no hay alianzas estratégicas con la burguesía, todo aquel que se coloque en la lucha concreta contra el orden del capital será un aliado en nuestra lucha, de la misma forma que aquellos sectores que se presten al papel de serviciales subalternos del orden, se colocarán en el campo adversario y serán tratados como tal.

La principal mediación táctica de nuestra estrategia socialista es, por tanto, la creación de las condiciones que coloquen a los trabajadores en la lucha, a partir de sus demandas inmediatas, en la dirección del enfrentamiento con las raíces que determinan las diferentes manifestaciones de la explotación, de la opresión y de la injusticia, o sea, el orden capitalista.

Así, estamos proponiendo y militando en el sentido de la formación de un frente de carácter antiimperialista y anticapitalista, que no se confunda con mera alianza electoral. Un frente que tenga como perspectiva la constitución del Bloque Revolucionario del Proletariado como un movimiento rumbo al socialismo.

La constitución del proletariado como clase que desea el poder político y procura ser dirigente de toda la sociedad es un proyecto en construcción y no existen fórmulas listas para hacerlo efectivo políticamente. Como todo en proceso de formación, la constitución de ese bloque exige que el PCB y sus aliados realicen un intenso proceso de unidad de acción en la lucha social y política, de forma que cada organización establezca lazos de confianza en el proyecto político y entre las propias organizaciones.

Reafirmamos la necesidad de conformación de la clase trabajadora como clase y, por tanto, como partido político, no por la afirmación dogmática, arrogante y pretenciosa de conformación de vanguardias autoproclamadas, sino por la inaplazable necesidad de contraponer al orden del capital –unitario y organizado por su estado y cimentado en la sociedad por su hegemonía- una alternativa de poder que sea capaz de emancipar toda la sociedad bajo la dirección de los trabajadores.

Sabemos que este es un momento marcado por una enorme fragmentación y dispersión de las fuerzas revolucionarias, que corresponde objetivamente al momento de defensiva que se abatió sobre los trabajadores, pero también creemos que, en cuanto el proletariado se coloque en movimiento, romperá con la pasividad propia de los tiempo de reflujo e inicie una acción independiente como clase portadora de un proyecto histórico, que es el socialismo, las condiciones para la unidad de los revolucionarios serán nuevamente posibles.

 

Desde el XIII Congreso, el PCB viene manteniéndose en la oposición independiente al gobierno de Lula, por entender que este gobierno trabaja esencialmente para mantener y fortalecer el capital, restando a la población solo algunas migajas como compensación social, por medio de programas que canalizan votos, institucionalizando la pobreza y subordinando la satisfacción de las necesidades sociales al crecimiento de la economía capitalista, verdadera prioridad del gobierno.

El gobierno actual se ha ajustado por la asociación de partidos políticos y movimientos sociales, buscando amortecer e institucionalizar la lucha de clases, desmovilizando y debilitando a los trabajadores en su lucha contra el capital. Las antiguas organizaciones políticas y sociales, que nacieron en el seno de las luchas de fines de los años 70, se transformaron en partidos y organizaciones del orden, aunque guarden referencia sobre la clase y abriguen militantes que equivocadamente, algunos de manera sincera, todavía buscan mantener o rescatar lo que resta de postura de izquierda. De esta forma, estas organizaciones acabaron por perder la posibilidad histórica de realizar el proceso de cambios sociales en el país. Se transformaron en organizaciones ficticias, base de sustento de un gobierno que, viniendo del campo de izquierda, disputó las elecciones con una propuesta de centro izquierda, disputó las elecciones con una propuesta de centro izquierda, construye una gobernabilidad de centro derecha y acabó por implementar un proyecto que corresponde, en esencia, a los intereses del gran capital monopolista, aproximándose mucho más a un social liberalismo que a una social democracia.

Es necesaria, por eso, una reorganización de los movimientos populares, especialmente del movimiento sindical. El PCB trabajará por la reorganización del sindicalismo clasista y por la unidad de los trabajadores, a través del fortalecimiento de su corriente Unidad Clasista y de la Intersindical (Instrumento de Lucha y Organización de la Clase Trabajadora), actuando en esta para recomponer el campo político que la originó y ampliarlo con otras fuerzas clasistas. La función principal de la Intersindical es la de ser, a partir de la organización y de las luchas en los locales de trabajo, un espacio de articulación y unidad de acción del sindicalismo que se contrapone al capital, apuntando a la construcción, sin acomodamiento ni acuerdos de cúpula, de una amplia y poderosa organización intersindical unitaria, que esté a la altura de las necesidades de la lucha de clases. En ese sentido, el PCB reitera la propuesta de convocación, en el momento oportuno, del Encuentro Nacional de la clase Trabajadora (ENCLAT), como consolidación de este proceso de reorganización del movimiento sindical clasista.

También trabajaremos con ahínco para la organización del movimiento juvenil, especialmente por el rescate de la Unión Nacional de los Estudiantes como instrumento de lucha y de acción política de la juventud, como fue a lo largo de su historia. Pero la reconstrucción del movimiento estudiantil brasileño no se dará a través de la mera disputa por los aparatos y cargos en las organizaciones estudiantiles, tales como la UNE, la UBES y demás. Será necesaria la incisiva actuación de los comunistas en las entidades de base, en las escuelas y universidades, para que el movimiento estudiantil retome su actuación protagonista en las luchas por la educación pública emancipadora y por la formación de una universidad popular, capaz de producir conocimiento al servicio de la clase trabajadora y contribuir con la consolidación de la contra hegemonía proletaria. O sea, el movimiento estudiantil brasileño precisa ser rescatado de su letargo para asumir el papel de organizador de la juventud que quiere luchar y construir el socialismo en Brasil.

Procuraremos desarrollar también lazos entre todos los movimientos populares, en la resistencia cotidiana de los trabajadores en sus barrios y locales de trabajo, de forma que se establezca una relación más estrecha con la población pobre y los trabajadores en general, ayudándolos a organizarse para la lucha.

La lucha por la tierra en Brasil choca directamente con el orden capitalista que debe ser enfrentada, no solo para garantizar el acceso a la tierra sino para el cambio profundo del modelo de desarrollo agrícola contra la lógica mercantil, monopolista e imperialista del agronegocio. La alianza de clases necesaria a la construcción de una estrategia socialista para Brasil pasa por la unión entre los trabajadores del campo y de la ciudad, de los pequeños agricultores y asentados en la lucha por un Poder popular comprometido con la desmercantilización de la vida y el fin de la propiedad, empeñados en la construcción de una sociedad socialista. El Movimiento de los Trabajadores sin Tierra (MST) cuenta con nuestra irrestricta solidaridad y nuestra sociedad, en su necesaria articulación con el movimiento sindical, juvenil y popular.

El PCB se empeñará también en la creación de un amplio y vigoroso movimiento que vaya a las calles a exigir, a través de un plebiscito y de otras formas de lucha, una nueva Ley del Petróleo, que contemple la extinción de la ANP, el fin de las subastas de las cuencas de petróleo, la retomada del monopolio estatal del petróleo y la REESTATALIZACIÓN DE LA PETROBRAS (como empresa pública y bajo control de los trabajadores), de forma que se preserve la soberanía nacional y asegurar que los extraordinarios recursos financieros sean usados para la solución de los graves problemas sociales brasileños y no para fortalecer el imperialismo y dar más lucros al gran capital.

De la misma forma, daremos importancia especial al frente cultural, estrechando los lazos con artistas e intelectuales. Desde siempre el arte que se identifica con el ser humano es también la que denuncia la deshumanización del capital y del orden burgués. Desarrollando un trabajo contra la mercantilización del arte y del conocimiento, en la resistencia a la masacre impuesta por la industria cultural capitalista, el PCB apoyará la lucha en defensa de la plena libertad de producción artística, intelectual y cultural y por la creación de amplios espacios para las manifestaciones artísticas y culturales populares, como parte inseparable de nuestra lucha por la emancipación humana.

Debido al carácter fundamental de la participación de intelectuales comprometidos con la lucha por la emancipación del proletariado y por la hegemonía ideológica, política y cultural, el PCB jugará un gran peso en la tarea permanente de formación, perfeccionamiento y actualización teórica y política de sus militantes y en relación con intelectuales que detienen la misma perspectiva revolucionaria.

Nuestro Partido ha realizado un intenso esfuerzo en el sentido de transformarse en una organización leninista, capaz de estar a la altura de las tareas de la Revolución Brasileña. Realizamos, el año pasado, la Conferencia Nacional de Organización, en la cual reformulamos el estatuto, cambiamos el concepto de afiliado por el de militante, reforzamos la dirección colectiva y el centralismo democrático. Estamos desarrollando un trabajo de construcción partidaria a partir de las células, en los locales de trabajo, vivienda, enseñanza, cultura y ocio, con el criterio fundamental del espacio común de actuación y lucha, preferencialmente en los locales donde la población ya desarrolla su actuación cotidiana. El XIV Congreso Nacional coloca en un escalón superior la reconstrucción revolucionaria del PCB.

El PCB, como uno de los instrumentos revolucionarios del proletariado, quiere estar a la altura de los desafíos para participar de la historia de nuestra clase en la construcción de los medios de su emancipación revolucionaria. Más que desear ser una alternativa de organización para los comunistas revolucionarios, para los cuales las puertas del PCB están abiertas, queremos ser merecedores de esta posibilidad, por buscar trazar estrategias y caminos que tornen posible la revolución brasileña.

En PCB trabajará de todas las forma y empleará todos los medios posibles para contribuir con la derrota de la hegemonía burguesa en Brasil, visando socializar los medios de producción capitalistas y transferirlos para el Poder Popular, así como construir una nueva hegemonía política, social, económica, cultural y moral de la sociedad, de forma que la población brasileña pueda disfrutar plenamente de una nueva sociabilidad, basada en la solidaridad, en la cooperación entre los trabajadores libres y emancipados del yugo del capital. Por criar toda la riqueza los trabajadores tienen el derecho de usarla de acuerdo con sus necesidades, única forma de construir un nuevo ser humano y llegar a una sociedad sin clases y sin Estado: una sociedad comunista.

¡Viva el Internacionalismo Proletario!

¡Viva la Revolución Socialista!

¡Viva el Partido Comunista Brasileño!

XIV Congreso Nacional del PCB, Rio de Janeiro, octubre de 2009

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PRINCIPIOS DEL COMUNISMO

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FEDERICO ENGELS

I.- ¿Qué es el comunismo?

El comunismo es la doctrina de las condiciones de la liberación del proletariado.

II. ¿Qué es el proletariado?                                                                                                                                

El proletariado es la clase social que consigue sus medios de subsistencia exclusivamente de la venta de su trabajo, y no del rédito de algún capital; es la clase, cuyas dicha y pena, vida y muerte y toda la existencia dependen de la demanda de trabajo, es decir, de los períodos de crisis y de prosperidad de los negocios, de las fluctuaciones de una competencia desenfrenada. Dicho en pocas palabras, el proletariado, o la clase de los proletarios, es la clase trabajadora del siglo XIX.                                                                                            

III. ¿Quiere decir que los proletarios no han existido siempre?

No. Las clases pobres y trabajadoras han existido siempre, siendo pobres en la mayoría de los casos. Ahora bien, los pobres, los obreros que viviesen en las condiciones que acabamos de señalar, o sea los proletarios, no han existido siempre, del mismo modo que la competencia no ha sido siempre libre y desenfrenada.

IV. ¿Cómo apareció el proletariado?

El proletariado nació a raíz de la revolución industrial, que se produjo en Inglaterra en la segunda mitad del siglo pasado y se repitió luego en todos los países civilizados del mundo. Dicha revolución se debió al invento de la máquina de vapor, de las diversas [83] máquinas de hilar, del telar mecánico y de toda una serie de otros dispositivos mecánicos. Estas máquinas, que costaban muy caras y, por eso, sólo estaban al alcance de los grandes capitalistas, transformaron completamente el antiguo modo de producción y desplazaron a los obreros anteriores, puesto que las máquinas producían mercancías más baratas y mejores que las que podían hacer éstos con ayuda de sus ruecas y telares imperfectos. Las máquinas pusieron la industria enteramente en manos de los grandes capitalistas y redujeron a la nada el valor de la pequeña propiedad de los obreros (instrumentos, telares, etc.), de modo que los capitalistas pronto se apoderaron de todo, y los obreros se quedaron con nada. Así se instauró en la producción de tejidos el sistema fabril. En cuanto se dio el primer impulso a la introducción de máquinas y al sistema fabril; este último se propagó rápidamente en las demás ramas de la industria, sobre todo en el estampado de tejidos, la impresión de libros, la alfarería y la metalurgia. El trabajo comenzó a dividirse más y más entre los obreros individuales de tal manera que el que antes efectuaba todo el trabajo pasó a realizar nada más que una parte del mismo. Esta división del trabajo permitió fabricar los productos más rápidamente y, por consecuencia, de modo más barato. Ello redujo la actividad de cada obrero a un procedimiento mecánico, muy sencillo, constantemente repetido, que la máquina podía realizar con el mismo éxito o incluso mucho mejor. Por tanto, todas estas ramas de la producción cayeron, una tras otra, bajo la dominación del vapor, de las máquinas y del sistema fabril, exactamente del mismo modo que la producción de hilados y de tejidos. En consecuencia, ellas se vieron enteramente en manos de los grandes capitalistas, y los obreros quedaron privados de los últimos restos de su independencia. Poco a poco, el sistema fabril extendió su dominación no ya sólo a la manufactura, en el sentido estricto de la palabra, sino que comenzó a apoderarse más y más de las actividades artesanas, ya que también en esta esfera los grandes capitalistas desplazaban cada vez más a los pequeños maestros, montando grandes talleres, en los que era posible ahorrar muchos gastos e implantar una detallada división del trabajo. Así llegamos a que, en los países civilizados, casi en todas las ramas del trabajo se afianza la producción fabril y, casi en todas estas ramas, la gran industria desplaza a la artesanía y la manufactura. Como resultado de ello, se arruina más y más la antigua clase media, sobre todo los pequeños artesanos, cambia completamente la anterior situación de los trabajadores y surgen dos clases nuevas, que absorben paulatinamente a todas las demás, a saber:

I. La clase de los grandes capitalistas, que son ya en todos los países civilizados casi los únicos poseedores de todos los medios [84] de existencia, como igualmente de las materias primas y de los instrumentos (máquinas, fábricas, etc.) necesarios para la producción de los medios de existencia. Es la clase de los burgueses, o sea, burguesía.

II. La clase de los completamente desposeídos, de los que en virtud de ello se ven forzados a vender su trabajo a los burgueses, al fin de recibir en cambio los medios de subsistencia necesarios para vivir. Esta clase se denomina la clase de los proletarios, o sea, proletariado.

V. ¿En qué condiciones se realiza esta venta del trabajo de los proletarios a los burgueses?

El trabajo es una mercancía como otra cualquiera, y su precio depende, por consiguiente, de las mismas leyes que el de cualquier otra mercancía. Pero, el precio de una mercancía, bajo el dominio de la gran industria o de la libre competencia, que es lo mismo, como lo veremos más adelante, es, por término medio, siempre igual a los gastos de producción de dicha mercancía. Por tanto, el precio del trabajo es también igual al costo de producción del trabajo. Ahora bien, el costo de producción del trabajo consta precisamente de la cantidad de medios de subsistencia indispensables para que el obrero esté en condiciones de mantener su capacidad de trabajo y para que la clase obrera no se extinga. El obrero no percibirá por su trabajo más que lo indispensable para ese fin; el precio del trabajo o el salario será, por consiguiente, el más bajo, constituirá el mínimo de lo indispensable para mantener la vida. Pero, por cuanto en los negocios existen períodos mejores y peores, el obrero percibirá unas veces más, otras menos, exactamente de la misma manera que el fabricante cobra unas veces más, otras menos, por sus mercancías. Y, al igual que el fabricante, que, por término medio, contando los tiempos buenos y los malos, no percibe por sus mercancías ni más ni menos que su costo de producción, el obrero percibirá, por término medio, ni más ni menos que ese mínimo. Esta ley económica del salario se aplicará más rigurosamente en la medida en que la gran industria vaya penetrando en todas las ramas de la producción.

VI. ¿Qué clases trabajadores existían antes de la revolución industrial?

Las clases trabajadoras han vivido en distintas condiciones, según las diferentes fases de desarrollo de la sociedad, y han ocupado posiciones distintas respecto de las clases poseedoras y dominantes. En la antigüedad, los trabajadores eran esclavos de sus amos, como lo son todavía en un gran número de países atrasados e incluso en la parte meridional de los Estados Unidos. En la Edad Media eran siervos de los nobles propietarios de tierras, [85] como lo son todavía en Hungría, Polonia y Rusia. Además, en la Edad Media, hasta la revolución industrial, existían en las ciudades oficiales artesanos que trabajaban al servicio de la pequeña burguesía y, poco a poco, en la medida del progreso de la manufactura, comenzaron a aparecer obreros de manufactura que iban a trabajar contratados por grandes capitalistas.

VII. ¿Qué diferencia hay entre el proletario y el esclavo?

El esclavo está vendido de una vez y para siempre, en cambio, el proletario tiene que venderse él mismo cada día y cada hora. Todo esclavo individual, propiedad de un señor determinado, tiene ya asegurada su existencia por miserable que sea, por interés de éste. En cambio el proletario individual es, valga la expresión, propiedad de toda la clase de la burguesía. Su trabajo no se compra más que cuando alguien lo necesita, por cuya razón no tiene la existencia asegurada. Esta existencia está asegurada únicamente a toda la clase de los proletarios. El esclavo está fuera de la competencia. El proletario se halla sometido a ello y siente todas sus fluctuaciones. El esclavo es considerado como una cosa, y no miembro de la sociedad civil. El proletario es reconocido como persona, como miembro de la sociedad civil. Por consiguiente, el esclavo puede tener una existencia mejor que el proletario, pero este último pertenece a una etapa superior de desarrollo de la sociedad y se encuentra a un nivel más alto que el esclavo. Este se libera cuando de todas las relaciones de la propiedad privada no suprime más que una, la relación de esclavitud, gracias a lo cual sólo entonces se convierte en proletario; en cambio, el proletario sólo puede liberarse suprimiendo toda la propiedad privada en general.

VIII. ¿Qué diferencia hay entre el proletario y el siervo?

El siervo posee en propiedad y usufructo un instrumento de producción y una porción de tierra, a cambio de lo cual entrega una parte de su producto o cumple ciertos trabajos. El proletario trabaja con instrumentos de producción pertenecientes a otra persona, por cuenta de ésta, a cambio de una parte del producto. El siervo da, al proletario le dan. El siervo tiene la existencia asegurada, el proletario no. El siervo está fuera de la competencia, el proletario se halla sujeto a ella. El siervo se libera ya refugiándose en la ciudad y haciéndose artesano, ya dando a su amo dinero en lugar de trabajo o productos, transformándose en libre arrendatario, ya expulsando a su señor feudal y haciéndose él mismo propietario. Dicho en breves palabras, se libera entrando de una manera u otra en la clase poseedora y en la esfera de la competencia. El proletario se libera suprimiendo la competencia, la propiedad privada y todas las diferencias de clase.

[86]

IX. ¿Qué diferencia hay entre el proletario y el artesano? [*]

X. ¿Qué diferencia hay entre el proletario y el obrero de manufactura?

El obrero de manufactura de los siglos XVI-XVIII poseía casi en todas partes instrumentos de producción: su telar, su rueca para la familia y un pequeño terreno que cultivaba en las horas libres. El proletario no tiene nada de eso. El obrero de manufactura vive casi siempre en el campo y se halla en relaciones más o menos patriarcales con su señor o su patrono. El proletario suele vivir en grandes ciudades y no lo unen a su patrono más que relaciones de dinero. La gran industria arranca al obrero de manufactura de sus condiciones patriarcales; éste pierde la propiedad que todavía poseía y sólo entonces se convierte en proletario.

XI. ¿Cuáles fueron las consecuencias directas de la revolución industrial y de la división de la sociedad en burgueses y proletarios?

En primer lugar, en virtud de que el trabajo de las máquinas reducía más y más los precios de los artículos industriales, en casi todos los países del mundo el viejo sistema de la manufactura o de la industria basada en el trabajo manual fue destruido enteramente. Todos los países semibárbaros que todavía quedaban más o menos al margen del desarrollo histórico y cuya industria se basaba todavía en la manufactura, fueron arrancados violentamente de su aislamiento. Comenzaron a comprar mercancías más baratas a los ingleses, dejando que se muriesen de hambre sus propios obreros de manufactura. Así, países que durante milenios no conocieron el menor progreso, como, por ejemplo, la India, pasaron por una completa revolución, e incluso la China marcha ahora de cara a la revolución. Las cosas han llegado a tal punto que una nueva máquina que se invente ahora en Inglaterra podrá, en el espacio de un año, condenar al hambre a millones de obreros de China. De este modo, la gran industria ha ligado los unos a los otros a todos los pueblos de la tierra, ha unido en un solo mercado mundial todos los pequeños mercados locales, ha preparado por doquier el terreno para la civilización y el progreso y ha hecho las cosas de tal manera que todo lo que se realiza en los países civilizados debe necesariamente repercutir en todos los demás, por tanto, si los obreros de Inglaterra o de Francia se liberan ahora, ello debe suscitar revoluciones en todos los demás países, revoluciones que tarde o temprano culminarán también allí en la liberación de los obreros.

[87]

En segundo lugar, en todas las partes en que la gran industria ocupó el lugar de la manufactura, la burguesía aumentó extraordinariamente su riqueza y poder y se erigió en primera clase del país. En consecuencia, en todas las partes en las que se produjo ese proceso, la burguesía tomó en sus manos el poder político y desalojó las clases que dominaban antes: la aristocracia, los maestros de gremio y la monarquía absoluta, que representaba a la una y a los otros. La burguesía acabó con el poderío de la aristocracia y de la nobleza, suprimiendo el mayorazgo o la inalienabilidad de la posesión de tierras, como también todos los privilegios de la nobleza. Destruyó el poderío de los maestros de gremio, eliminando todos los gremios y los privilegios gremiales. En el lugar de unos y otros puso la libre competencia, es decir, un estado de la sociedad en la que cada cual tenía derecho a dedicarse a la rama de la industria que le gustase y nadie podía impedírselo a no ser la falta de capital necesario para tal actividad. Por consiguiente, la implantación de la libre competencia es la proclamación pública de que, de ahora en adelante, los miembros de la sociedad no son iguales entre sí únicamente en la medida en que no lo son sus capitales, que el capital se convierte en la fuerza decisiva y que los capitalistas, o sea, los burgueses, se erigen así en la primera clase de la sociedad. Ahora bien, la libre competencia es indispensable en el período inicial del desarrollo de la gran industria, porque es el único régimen social con el que la gran industria puede progresar. Tras de aniquilar de este modo el poderío social de la nobleza y de los maestros de gremio, puso fin también al poder político de la una y los otros. Llegada a ser la primera clase de la sociedad, la burguesía se proclamó también la primera clase en la esfera política. Lo hizo implantando el sistema representativo, basado en la igualdad burguesa ante la ley y en el reconocimiento legislativo de la libre competencia. Este sistema fue instaurado en los países europeos bajo la forma de la monarquía constitucional. En dicha monarquía sólo tienen derecho de voto los poseedores de cierto capital, es decir, únicamente los burgueses. Estos electores burgueses eligen a los diputados, y estos diputados burgueses, valiéndose del derecho a negar los impuestos, eligen un gobierno burgués.

En tercer lugar, la revolución industrial ha creado en todas partes el proletariado en la misma medida que la burguesía. Cuantos más ricos se hacían los burgueses, más numerosos eran los proletarios. Visto que sólo el capital puede dar ocupación a los proletarios y que el capital sólo aumenta cuando emplea trabajo, el crecimiento del proletariado se produce en exacta correspondencia con el del capital. Al propio tiempo, la revolución industrial agrupa a los burgueses y a los proletarios en grandes [88] ciudades, en las que es más ventajoso fomentar la industria, y can esa concentración de grandes masas en un mismo lugar le inculca a los proletarios la conciencia de su fuerza. Luego, en la medida del progreso de la revolución industrial, en la medida en que se inventan nuevas máquinas, que eliminan el trabajo manual, la gran industria ejerce una presión creciente sobre los salarios y los reduce, como hemos dicho, al mínimo, haciendo la situación del proletariado cada vez más insoportable. Así, por una parte, como consecuencia del descontento creciente del proletariado y, por la otra, del crecimiento del poderío de éste, la revolución industrial prepara la revolución social que ha de realizar el proletariado.

XII. ¿Cuáles han sido las consecuencias siguientes de la revolución industrial?

La gran industria creó, con la máquina de vapor y otras máquinas, los medios de aumentar la producción industrial rápidamente, a bajo costo y hasta el infinito. Merced a esta facilidad de ampliar la producción, la libre competencia, consecuencia necesaria de esta gran industria, adquirió pronto un carácter extraordinariamente violento; un gran número de capitalistas se lanzó a la industria, en breve plazo se produjo más de lo que se podía consumir. Como consecuencia, no se podían vender las mercancías fabricadas y sobrevino la llamada crisis comercial; las fábricas tuvieron que parar, los fabricantes quebraron y los obreros se quedaron sin pan. Y en todas partes se extendió la mayor miseria. Al cabo de cierto tiempo se vendieron los productos sobrantes, las fábricas volvieron a funcionar, los salarios subieron y, poco a poco, los negocios marcharon mejor que nunca. Pero no por mucho tiempo, ya que pronto volvieron a producirse demasiadas mercancías y sobrevino una nueva crisis que transcurrió exactamente de la misma manera que la anterior. Así, desde comienzos del presente siglo, en la situación de la industria se han producido continuamente oscilaciones entre períodos de prosperidad y períodos de crisis, y casi regularmente, cada cinco o siete años se ha producido tal crisis, con la particularidad de que cada vez acarreaba las mayores calamidades para los obreros, una agitación revolucionaria general y un peligro colosal para todo el régimen existente.

XIII. ¿Cuáles son las consecuencias de estas crisis comerciales que se repiten regularmente?

En primer lugar, la de que la gran industria, que en el primer período de su desarrollo creó la libre competencia, la ha rebasado ya; que la competencia y, hablando en términos generales, la producción industrial en manos de unos u otros particulares se ha convertido para ella en una traba a la que debe y ha de romper; [89] que la gran industria, mientras siga sobre la base actual, no puede existir sin conducir cada siete años a un caos general que supone cada vez un peligro para toda la civilización y no sólo sume en la miseria a los proletarios, sino que arruina a muchos burgueses; que, por consiguiente, la gran industria debe destruirse ella misma, lo que es absolutamente imposible, o reconocer que hace imprescindible una organización completamente nueva de la sociedad, en la que la producción industrial no será más dirigida por unos u otros fabricantes en competencia entre sí, sino por toda la sociedad con arreglo a un plan determinado y de conformidad con las necesidades de todos los miembros de la sociedad.

En segundo lugar, que la gran industria y la posibilidad, condicionada por ésta, de ampliar hasta el infinito la producción permiten crear un régimen social en el que se producirán tantos medios de subsistencia que cada miembro de la sociedad estará en condiciones de desarrollar y emplear libremente todas sus fuerzas y facultades; de modo que, precisamente la peculiaridad de la gran industria que en la sociedad moderna engendra toda la miseria y todas las crisis comerciales será en la otra organización social justamente la que ha de acabar con esa miseria y esas fluctuaciones preñadas de tantas desgracias.

Por tanto, está probado claramente:

1) que en la actualidad todos estos males se deben únicamente al régimen social, el cual ya no responde más a las condiciones existentes;

2) que ya existen los medios de supresión definitiva de estas calamidades por vía de la construcción de un nuevo orden social.

XIV. ¿Cómo debe ser ese nuevo orden social?

Ante todo, la administración de la industria y de todas las ramas de la producción en general dejará de pertenecer a unos u otros individuos en competencia. En lugar de esto, las ramas de la producción pasarán a manos de toda la sociedad, es decir, serán administradas en beneficio de toda la sociedad, con arreglo a un plan general y con la participación de todos los miembros de la sociedad. Por tanto, el nuevo orden social suprimirá la competencia y la sustituirá con la asociación. En vista de que la dirección de la industria, al hallarse en manos de particulares, implica necesariamente la existencia de la propiedad privada y por cuanto la competencia no es otra cosa que ese modo de dirigir la industria, en el que la gobiernan propietarios privados, la propiedad privada va unida inseparablemente a la dirección individual de la industria y a la competencia. Así, la propiedad privada debe también ser suprimida y ocuparán su lugar el usufructo colectivo de todos los instrumentos de producción y el reparto de los productos de común acuerdo, lo que se llama la comunidad de bienes.

[90]

La supresión de la propiedad privada es incluso la expresión más breve y mas característica de esta transformación de todo el régimen social, que se ha hecho posible merced al progreso de la industria. Por eso los comunistas la planteen can razón como su principal reivindicación.

XV. ¿Eso quiere decir que la supresión de la propiedad privada no era posible antes?

No, no era posible. Toda transformación del orden social, todo cambio de las relaciones de propiedad es consecuencia necesaria de la aparición de nuevas fuerzas productivas que han dejado de corresponder a las viejas relaciones de propiedad. Así ha surgido la misma propiedad privada. La propiedad privada no ha existido siempre; cuando a fines de la Edad Media surgió el nuevo modo de producción bajo la forma de la manufactura, que no encuadraba en el marco de la propiedad feudal y gremial, esta manufactura, que no correspondía ya a las viejas relaciones de propiedad, dio vida a una nueva forma de propiedad: la propiedad privada. En efecto, para la manufactura y para el primer período de desarrollo de la gran industria no era posible ninguna otra forma de propiedad además de la propiedad privada, no era posible ningún orden social además del basado en esta propiedad. Mientras no se pueda conseguir una cantidad de productos que no sólo baste para todos, sino que se quede cierto excedente para aumentar el capital social y seguir fomentando las fuerzas productivas, deben existir necesariamente una clase dominante que disponga de las fuerzas productivas de la sociedad y una clase pobre y oprimida. La constitución y el carácter de estas clases dependen del grado de desarrollo de la producción. La sociedad de la Edad Media, que tiene por base el cultivo de la tierra, nos da el señor feudal y el siervo; las ciudades de las postrimerías de la Edad Media nos dan el maestro artesano, el oficial y el jornalero; en el siglo XVII, el propietario de manufactura y el obrero de ésta; en el siglo XIX, el gran fabricante y el proletario. Es claro que, hasta el presente, las fuerzas productivas no se han desarrollado aún al punto de proporcionar una cantidad de bienes suficiente para todos y para que la propiedad privada sea ya una traba, un obstáculo para su progreso. Pero hoy, cuando, merced al desarrollo de la gran industria, en primer lugar, se han constituido capitales y fuerzas productivas en proporciones sin precedentes y existen medios para aumentar en breve plazo hasta el infinito estas fuerzas productivas; cuando, en segundo lugar, estas fuerzas productivas se concentran en manos de un reducido número de burgueses, mientras la gran masa del pueblo se va convirtiendo cada vez más en proletarios, con la particularidad de que su situación se hace más precaria e insoportable en la medida en que aumenta la [91] riqueza de los burgueses; cuando, en tercer lugar, estas poderosas fuerzas productivas, que se multiplican con tanta facilidad hasta rebasar el marco de la propiedad privada y del burgués, provocan continuamente las mayores conmociones del orden social, sólo ahora la supresión de la propiedad privada se ha hecho posible e incluso absolutamente necesaria.

XVI. ¿Será posible suprimir por vía pacífica la propiedad privada?

Sería de desear que fuese así, y los comunistas, como es lógico, serían los últimos en oponerse a ello. Los comunistas saben muy bien que todas las conspiraciones, además de inútiles, son incluso perjudiciales. Están perfectamente al corriente de que no se pueden hacer las revoluciones premeditada y arbitrariamente y que éstas han sido siempre y en todas partes una consecuencia necesaria de circunstancias que no dependían en absoluto de la voluntad y la dirección de unos u otros partidos o clases enteras. Pero, al propio tiempo, ven que se viene aplastando por la violencia el desarrollo del proletariado en casi todos los países civilizados y que, con ello, los enemigos mismos de los comunistas trabajan con todas sus energías para la revolución. Si todo ello termina, en fin de cuentas, empujando al proletariado subyugado a la revolución, nosotros, los comunistas, defenderemos con hechos, no menos que como ahora lo hacemos de palabra, la causa del proletariado.

XVII. ¿Será posible suprimir de golpe la propiedad privada?

No, no será posible, del mismo modo que no se puede aumentar de golpe las fuerzas productivas existentes en la medida necesaria para crear una economía colectiva. Por eso, la revolución del proletariado, que se avecina según todos los indicios, sólo podrá transformar paulatinamente la sociedad actual, y acabará con la propiedad privada únicamente cuando haya creado la necesaria cantidad de medios de producción.

XVIII. ¿Qué vía de desarrollo tomará esa revolución?

Establecerá, ante todo, un régimen democrático y, por tanto, directa o indirectamente, la dominación política del proletariado. Directamente en Inglaterra, donde los proletarios constituyen ya la mayoría del pueblo. Indirectamente en Francia y en Alemania, donde la mayoría del pueblo no consta únicamente de proletarios, sino, además, de pequeños campesinos y pequeños burgueses de la ciudad, que se encuentran sólo en la fase de transformación en proletariado y que, en lo tocante a la satisfacción de sus intereses políticos, dependen cada vez más del proletariado, por cuya razón han de adherirse pronto a las reivindicaciones de éste. Para ello, quizá, se necesite una nueva lucha que, sin embargo, no puede tener otro desenlace que la victoria del proletariado.

[92]

La democracia sería absolutamente inútil para el proletariado si no la utilizara inmediatamente como medio para llevar a cabo amplias medidas que atentasen directamente contra la propiedad privada y asegurasen la existencia del proletariado. Las medidas más importantes, que dimanan necesariamente de las condiciones actuales, son:

1) Restricción de la propiedad privada mediante el impuesto progresivo, el alto impuesto sobre las herencias, la abolición del derecho de herencia en las líneas laterales (hermanos, sobrinos, etc.), préstamos forzosos, etc.

2) Expropiación gradual de los propietarios agrarios, fabricantes, propietarios de ferrocarriles y buques, parcialmente con ayuda de la competencia por parte de la industria estatal y, parcialmente de modo directo, con indemnización en asignados.

3) Confiscación de los bienes de todos los emigrados y de los rebeldes contra la mayoría del pueblo.

4) Organización del trabajo y ocupación de los proletarios en fincas, fábricas y talleres nacionales, con lo cual se eliminará la competencia entre los obreros, y los fabricantes que queden, tendrán que pagar salarios tan altos como el Estado.

5) Igual deber obligatorio de trabajo para todos los miembros de la sociedad hasta la supresión completa de la propiedad privada. Formación de ejércitos industriales, sobre todo para la agricultura.

6) Centralización de los créditos y la banca en las manos del Estado a través del Banco Nacional, con capital del Estado. Cierre de todos los bancos privados.

7) Aumento del número de fábricas, talleres, ferrocarriles y buques nacionales, cultivo de todas las tierras que están sin labrar y mejoramiento del cultivo de las demás tierras en consonancia con el aumento de los capitales y del número de obreros de que dispone la nación.

8) Educación de todos los niños en establecimientos estatales y a cargo del Estado, desde el momento en que puedan prescindir del cuidado de la madre. Conjugar la educación con el trabajo fabril.

9) Construcción de grandes palacios en las fincas del Estado para que sirvan de vivienda a las comunas de ciudadanos que trabajen en la industria y la agricultura y unan las ventajas de la vida en la ciudad y en el campo, evitando así el carácter unilateral y los defectos de la una y la otra.

10) Destrucción de todas las casas y barrios insalubres y mal construidos.

11) Igualdad de derecho de herencia para los hijos legítimos y los naturales.

[93]

12) Concentración de todos los medios de transporte en manos de la nación.

Por supuesto, todas estas medidas no podrán ser llevadas a la práctica de golpe. Pero cada una entraña necesariamente la siguiente. Una vez emprendido el primer ataque radical contra la propiedad privada, el proletariado se verá obligado a seguir siempre adelante y a concentrar más y más en las manos del Estado todo el capital, toda la agricultura, toda la industria, todo el transporte y todo el cambio. Este es el objetivo a que conducen las medidas mencionadas. Ellas serán aplicables y surtirán su efecto centralizador exactamente en el mismo grado en que el trabajo del proletariado multiplique las fuerzas productivas del país. Finalmente, cuando todo el capital, toda la producción y todo el cambio estén concentrados en las manos de la nación, la propiedad privada dejará de existir de por sí, el dinero se hará superfluo, la producción aumentará y los hombres cambiarán tanto que se podrán suprimir también las últimas formas de relaciones de la vieja sociedad.

XIX. ¿Es posible esta revolución en un solo país?

No. La gran industria, al crear el mercado mundial, ha unido ya tan estrechamente todos los pueblos del globo terrestre, sobre todo los pueblos civilizados, que cada uno depende de lo que ocurre en la tierra del otro. Además, ha nivelado en todos los países civilizados el desarrollo social a tal punto que en todos estos países la burguesía y el proletariado se han erigido en las dos clases decisivas de la sociedad, y la lucha entre ellas se ha convertido en la principal lucha de nuestros días. Por consecuencia, la revolución comunista no será una revolución puramente nacional, sino que se producirá simultáneamente en todos los países civilizados, es decir, al menos en Inglaterra, en América, en Francia y en Alemania [2]. Ella se desarrollará en cada uno de estos países más rápidamente o más lentamente, dependiendo del grado en que esté en cada uno de ellos más desarrollada la industria, en que se hayan acumulado más riquezas y se disponga de mayores fuerzas productivas. Por eso será más lenta y difícil en Alemania y más rápida y fácil en Inglaterra. Ejercerá igualmente una influencia considerable en los demás países del mundo, modificará de raíz y acelerará extraordinariamente su anterior marcha del desarrollo. Es una revolución universal y tendrá, por eso, un ámbito universal.

XX. ¿Cuáles serán las consecuencias de la supresión definitiva de la propiedad privada?

Al quitar a los capitalistas privados el usufructo de todas las fuerzas productivas y medios de comunicación, así como el cambio y el reparto de los productos, al administrar todo eso con [94] arreglo a un plan basado en los recursos disponibles y las necesidades de toda la sociedad, ésta suprimirá, primeramente, todas las consecuencias nefastas ligadas al actual sistema de dirección de la gran industria. Las crisis desaparecerán; la producción ampliada, que es, en la sociedad actual, una superproducción y una causa tan poderosa de la miseria, será entonces muy insuficiente y deberá adquirir proporciones mucho mayores. En lugar de engendrar la miseria, la producción superior a las necesidades perentorias de la sociedad permitirá satisfacer las demandas de todos los miembros de ésta, engendrará nuevas demandas y creará, a la vez, los medios de satisfacerlas. Será la condición y la causa de un mayor progreso y lo llevará a cabo, sin suscitar, como antes, el trastorno periódico de todo el orden social. La gran industria, liberada de las trabas de la propiedad privada, se desarrollará en tales proporciones que, comparado con ellas, su estado actual parecerá tan mezquino como la manufactura al lado de la gran industria moderna. Este avance de la industria brindara a la sociedad suficiente cantidad de productos para satisfacer las necesidades de todos. Del mismo modo, la agricultura, en la que, debido al yugo de la propiedad privada y al fraccionamiento de las parcelas, resulta difícil el empleo de los perfeccionamientos ya existentes y de los adelantos de la ciencia experimentará un nuevo auge y ofrecerá a disposición de la sociedad una cantidad suficiente de productos. Así, la sociedad producirá lo bastante para organizar la distribución con vistas a cubrir las necesidades de todos sus miembros. Con ello quedará superflua la división de la sociedad en clases distintas y antagónicas. Dicha división, además de superflua, será incluso incompatible con el nuevo régimen social. La existencia de clases se debe a la división del trabajo, y esta última, bajo su forma actual desaparecerá enteramente, ya que, para elevar la producción industrial y agrícola al mencionado nivel no bastan sólo los medios auxiliares mecánicos y químicos. Es preciso desarrollar correlativamente las aptitudes de los hombres que emplean estos medios. Al igual que en el siglo pasado, cuando los campesinos y los obreros de las manufacturas, tras de ser incorporados a la gran industria, modificaron todo su régimen de vida y se volvieron completamente otros, la dirección colectiva de la producción por toda la sociedad y el nuevo progreso de dicha producción que resultara de ello necesitarán hombres nuevos y los formarán. La gestión colectiva de la producción no puede correr a cargo de los hombres tales como lo son hoy, hombres que dependen cada cual de una rama determinada de la producción, están aferrados a ella, son explotados por ella, desarrollan nada más que un aspecto de sus aptitudes a cuenta de todos los otros y sólo conocen [95] una rama o parte de alguna rama de toda la producción. La industria de nuestros días está ya cada vez menos en condiciones de emplear tales hombres. La industria que funciona de modo planificado merced al esfuerzo común de toda la sociedad presupone con más motivo hombres con aptitudes desarrolladas universalmente, hombres capaces de orientarse en todo el sistema de la producción. Por consiguiente, desaparecerá del todo la división del trabajo, minada ya en la actualidad por la máquina, la división que hace que uno sea campesino, otro, zapatero, un tercero, obrero fabril, y un cuarto, especulador de la bolsa. La educación dará a los jóvenes la posibilidad de asimilar rápidamente en la práctica todo el sistema de producción y les permitirá pasar sucesivamente de una rama de la producción a otra, según sean las necesidades de la sociedad o sus propias inclinaciones. Por consiguiente, la educación los liberará de ese carácter unilateral que la división actual del trabajo impone a cada individuo. Así, la sociedad organizada sobre bases comunistas dará a sus miembros la posibilidad de emplear en todos los aspectos sus facultades desarrolladas universalmente. Pero, con ello desaparecerán inevitablemente las diversas clases. Por tanto, de una parte, la sociedad organizada sobre bases comunistas es incompatible con la existencia de clases y, de la otra, la propia construcción de esa sociedad brinda los medios para suprimir las diferencias de clase.

De ahí se desprende que ha de desaparecer igualmente la oposición entre la ciudad y el campo. Unos mismos hombres se dedicarán al trabajo agrícola y al industrial, en lugar de dejar que lo hagan dos clases diferentes. Esto es una condición necesaria de la asociación comunista y por razones muy materiales. La dispersión de la población rural dedicada a la agricultura, a la par con la concentración de la población industrial en las grandes ciudades, corresponde sólo a una etapa todavía inferior de desarrollo de la agricultura y la industria y es un obstáculo para el progreso, cosa que se hace ya sentir con mucha fuerza.

La asociación general de todos los miembros de la sociedad al objeto de utilizar colectiva y racionalmente las fuerzas productivas; el fomento de la producción en proporciones suficientes para cubrir las necesidades de todos; la liquidación del estado de cosas en el que las necesidades de unos se satisfacen a costa de otros; la supresión completa de las clases y del antagonismo entre ellas; el desarrollo universal de las facultades de todos los miembros de la sociedad merced a la eliminación de la anterior división del trabajo, mediante la educación industrial, merced al cambio de actividad, a la participación de todos en el usufructo de los bienes creados por todos y, finalmente, mediante la fusión de la ciudad [96] con el campo serán los principales resultados de la supresión de la propiedad privada.

XXI. ¿Qué influencia ejercerá el régimen social comunista en la familia?

Las relaciones entre los sexos tendrán un carácter puramente privado, perteneciente sólo a las personas que toman parte en ellas, sin el menor motivo para la ingerencia de la sociedad. Eso es posible merced a la supresión de la propiedad privada y a la educación de los niños por la sociedad, con lo cual se destruyen las dos bases del matrimonio actual ligadas a la propiedad privada: la dependencia de la mujer respecto del hombre y la dependencia de los hijos respecto de los padres. En ello reside, precisamente, la respuesta a los alaridos altamente moralistas de los burguesotes con motivo de la comunidad de las mujeres, que, según éstos, quieren implantar los comunistas. La comunidad de las mujeres es un fenómeno que pertenece enteramente a la sociedad burguesa y existe hoy plenamente bajo la forma de prostitución. Pero, la prostitución descansa en la propiedad privada y desaparecerá junto con ella. Por consiguiente, la organización comunista, en lugar de implantar la comunidad de las mujeres, la suprimirá.

XXII. ¿Cuál será la actitud de la organización comunista hacia las nacionalidades existentes?

- Queda [3].

XXIII. ¿Cuál será su actitud hacia las religiones existentes?

- Queda.

XXIV. ¿Cuál es la diferencia entre los comunistas y los socialistas?

Los llamados socialistas se dividen en tres categorías.

La primera consta de partidarios de la sociedad feudal y patriarcal, que ha sido destruida y sigue siéndolo a diario por la gran industria, el comercio mundial y la sociedad burguesa creada por ambos. Esta categoría saca de los males de la sociedad moderna la conclusión de que hay que restablecer la sociedad feudal y patriarcal, ya que estaba libre de estos males. Todas sus propuestas persiguen, directa o indirectamente, este objetivo. Los comunistas lucharán siempre enérgicamente contra esa categoría de socialistas reaccionarios, pese a su fingida compasión de la miseria del proletariado y las amargas lágrimas que vierten con tal motivo, puesto que estos socialistas:

1) se proponen un objetivo absolutamente imposible;

2) se esfuerzan por restablecer la dominación de la aristocracia, los maestros de gremio y los propietarios de manufacturas, con su séquito de monarcas absolutos o feudales, funcionarios, soldados y curas, una sociedad que, cierto, estaría libre de los vicios de [97] la sociedad actual, pero, en cambio, acarrearía, cuando menos, otros tantos males y, además, no ofrecería la menor perspectiva de liberación, con ayuda de la organización comunista, de los obreros oprimidos;

3) muestran sus verdaderos sentimientos cada vez que el proletariado se hace revolucionario y comunista: se alían inmediatamente a la burguesía contra los proletarios.

La segunda categoría consta de partidarios de la sociedad actual, a los que los males necesariamente provocados por ésta inspiran temores en cuanto a la existencia de la misma. Ellos quieren, por consiguiente, conservar la sociedad actual, pero suprimir los males ligados a ella. A tal objeto, unos proponen medidas de simple beneficencia; otros, grandiosos planes de reformas que, so pretexto de reorganización de la sociedad, se plantean el mantenimiento de las bases de la sociedad actual y, con ello, la propia sociedad actual. Los comunistas deberán igualmente combatir con energía contra estos socialistas burgueses, puesto que éstos trabajan para los enemigos de los comunistas y defienden la sociedad que los comunistas quieren destruir.

Finalmente, la tercera categoría consta de socialistas democráticos. Al seguir el mismo camino que los comunistas, se proponen llevar a cabo una parte de las medidas señaladas en la pregunta... [*], pero no como medidas de transición al comunismo, sino como un medio suficiente para acabar con la miseria y los males de la sociedad actual. Estos socialistas democráticos son proletarios que no ven todavía con bastante claridad las condiciones de su liberación, o representantes de la pequeña burguesía, es decir, de la clase que, hasta la conquista de la democracia y la aplicación de las medidas socialistas dimanantes de ésta, tiene en muchos aspectos los mismos intereses que los proletarios. Por eso, los comunistas se entenderán con esos socialistas democráticos en los momentos de acción y deben, en general, atenerse en esas ocasiones y en lo posible a una política común con ellos, siempre que estos socialistas no se pongan al servicio de la burguesía dominante y no ataquen a los comunistas. Por supuesto, estas acciones comunes no excluyen la discusión de las divergencias que existen entre ellos y los comunistas.

XXV. ¿Cuál es la actitud de los comunistas hacia los demás partidos políticos de nuestra época?

Esta actitud es distinta en los diferentes países. En Inglaterra, Francia y Bélgica, en las que domina la burguesía, los comunistas todavía tienen intereses comunes con diversos partidos democráticos, [98] con la particularidad de que esta comunidad de intereses es tanto mayor cuanto más los demócratas se acercan a los objetivos de los comunistas en las medidas socialistas que los demócratas defienden ahora en todas partes, es decir, cuanto más clara y explícitamente defienden los intereses del proletariado y cuanto más se apoyan en el proletariado. En Inglaterra, por ejemplo, los cartistas [4], que constan de obreros, se aproximan inconmensurablemente más a los comunistas que los pequeñoburgueses democráticos o los llamados radicales.

En Norteamérica, donde ha sido proclamada la Constitución democrática, los comunistas deberán apoyar al partido que quiere encaminar esta Constitución contra la burguesía y utilizarla en beneficio del proletariado, es decir, al partido de la reforma agraria nacional.

En Suiza, los radicales, aunque constituyen todavía un partido de composición muy heterogénea, son, no obstante, los únicos con los que los comunistas pueden concertar acuerdos, y entre estos radicales los más progresistas son los de Vand y los de Ginebra.

Finalmente, en Alemania está todavía por delante la lucha decisiva entre la burguesía y la monarquía absoluta. Pero, como los comunistas no pueden contar con una lucha decisiva con la burguesía antes de que ésta llegue al poder, les conviene a los comunistas ayudarle a que conquiste lo más pronto posible la dominación, a fin de derrocarla, a su vez, lo más pronto posible. Por tanto, en la lucha de la burguesía liberal contra los gobiernos, los comunistas deben estar siempre del lado de la primera, precaviéndose, no obstante, contra el autoengaño en que incurre la burguesía y sin fiarse en las aseveraciones seductoras de ésta acerca de las benéficas consecuencias que, según ella, traerá al proletariado la victoria de la burguesía. Las únicas ventajas que la victoria de la burguesía brindará a los comunistas serán: 1) diversas concesiones que aliviarán a los comunistas la defensa, la discusión y la propagación de sus principios y, por tanto, aliviarán la cohesión del proletariado en una clase organizada, estrechamente unida y dispuesta a la lucha, y 2) la seguridad de que el día en que caigan los gobiernos absolutistas, llegará la hora de la lucha entre los burgueses y los proletarios. A partir de ese día, la política del partido de los comunistas será aquí la misma que en los países donde domina ya la burguesía.

Escrito por F. Engels.


NOTAS

[1]

36. El trabajo "Principios del comunismo" es un proyecto de programa de la Liga de los Comunistas. Lo escribió Engels en París por encargo del comité comarcal de la Liga. Como lo tenía por proyecto previo, Engels, en la carta a Marx del 23 al 24 de noviembre de 1847, propone renunciar a la forma de catecismo y redactar un programa de la Liga de los Comunistas en forma de "Manifiesto Comunista". En el segundo congreso de la Liga de los Comunistas (29 de noviembre-8 de diciembre), las opiniones de Marx y Engels fueron aprobadas por completo; se les dio el encargo de redactar el programa de la Liga, que fue el "Manifiesto del Partido Comunista". Al escribirlo, los fundadores del marxismo utilizaron una serie de tesis expuestas en los "Principios del comunismo".

En la obra "Principios del comunismo" Engels fundamentó teóricamente algunos principios programáticos y tácticos muy importantes del partido proletario.- 82

[*] Aquí Engels deja en blanco el manuscrito para redactar luego la respuesta a la pregunta IX. (N. de la Edit.)

[2] 14. Esta deducción sobre la posibilidad de la victoria de la revolución proletaria sólo en el caso de que se hiciera simultáneamente en los países capitalistas adelantados y, por consiguiente, de la imposibilidad del triunfo de la revolución en un solo país, y que obtuvo la forma más acabada en el trabajo de Engels "Principios del comunismo" (1847) (véase el presente tomo, pág. 82) era acertada para el período del capitalismo pre monopolista. Lenin, partiendo de la ley, que él descubrió, del desarrollo económico y político desigual del capitalismo en la época del imperialismo, llegó a la nueva conclusión de que era posible la victoria de la revolución socialista primero en varios países o incluso en uno solo, tomado por separado, y de que era imposible la victoria simultánea de la revolución en todos los países o en la mayoría de ellos. La fórmula de esta nueva deducción se dio por vez primera en el artículo de Lenin "La consigna de los Estados Unidos de Europa" (1915).— 34, 93, 277.

[3] 37. En el manuscrito, en lugar de respuesta a la pregunta 22, así como a la siguiente, la 23, figura la palabra «queda». Por lo visto, estima que la respuesta debía quedar en la forma que estaba expuesta en uno de los proyectos previos, que no nos han llegado, del programa de la Liga de los Comunistas.- 96

[*] En el manuscrito está en blanco ese lugar; trátase de la pregunta XVIII. (N. de la Edit.)

[4] 38. Recibieron la denominación de cartistas los participantes en el movimiento obrero de Gran Bretaña entre los años 30 y mediados de los 50 del siglo XIX debido a la grave situación económica y la falta de derechos políticos. Este movimiento transcurrió bajo la consigna de la lucha por la aprobación de la Carta del Pueblo que contenía las reivindicaciones de sufragio universal y varias condiciones que garantizaban este derecho a los obreros. Según la definición de Lenin, el cartismo fue «el primer movimiento proletario y revolucionario amplio, verdaderamente de masas y políticamente formado».- 98

 

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