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Por: Oscar Alarcón Delgado

El 24.07.10 se realizó la plenaria congresal para la elección del Consejo Directivo Regional de la CGTP Regional Lambayeque dentro de un clima bastante tenso por las posiciones en debate, por un lado la tendencia clasista renovadora y por otro el trotskismo considerado pro patronal. Lo anecdótico es que hubo mucha prensa televisiva y dotación policial, como si fuera un acto oficialista en la Casa de la Juventud, donde se desarrollaba un evento estrictamente obrero. No bastaron los “disciplinarios” azucareros, que vaya a saber quien los eligió.

La mesa directiva presidida por Wilmer Antón (ST Salud) finaliza sus funciones con la elección del Comité Electoral integrado cuatro delegados presidido por José Cabrejos (ST Pucalá). Se aprueba el reglamento que consideraba dos alternativas: 1) presentación de lista de consenso y 2) listas unitarias y representativas.

Como no fue posible la primera alternativa, debido al sectarismo excluyente de las partes, Erwin Salazar (FEDURG), responsable de la conducción política de la central regional por muchos años, apeló al discurso conciliador “En aras de la unidad renuncio a postular a la reelección como secretario general”, pero se ubica en la secretaría de defensa laboral y postula a encabezar la lista a Demetrio Ruiz, dirigente de ámbito nacional (FTAP). En dicha lista hay ausencias notables como los sindicatos de la construcción, sindicatos de salud, del sector educación, etc. Por lo tanto es excluyente, no representa el espíritu unitario recomendado por el comité electoral y es más se producen dos renuncias por no estar de acuerdo con las exclusiones de sindicatos representativos. En consecuencia no se reconoce como lista completa ni unitaria ni representativa.

Se anuncia el término del contrato del local. La oposición renovadora elabora una lista incluyente, pero se abstiene. ¿Qué hacer? Buscar una salida que no acabe en rompimiento de la central regional es la tarea del delegado del Consejo Nacional de la CGTP. Se consulta a ambas tendencias para que finalmente se elabore una lista integrada por un delegado de cada sindicato asistente a la plenaria. La propuesta no es excluyente, es unitaria y nadie quedará al margen del Consejo Directivo Regional. Las partes dan su conformidad, se comunica a la plenaria y ésta aprueba para el Comité Electoral convoque un delegado por base a próxima reunión (22.08.10) para la conformación de la dirección regional con sus respectivos cargos y funciones.

La prensa hurga en las contradicciones y se dan declaraciones sobre la firmeza del debate de las tendencias en el interior del movimiento sindical, pero al final la inteligencia obrera ha dejado a salvo la unidad de la CGTP Regional. No hay división en el sindicalismo werekeke.

Bueno, me ubico en el lado de la unidad y del frente único clasista y doy fe que en el interior de la CGTP Lambayeque existe una tendencia de renovación clasista, que cuestiona a sus contendores como ligados al grupo económico Oviedo que administra las empresas azucareras Tumán y Pomalca, tendencia representada por Erwin Salazar, líder trotskista y por Demetrio Ruiz que la fecha no tiene ni tres meses de afiliación sindical, que ignora la presencia representativa del propio secretario general del Sindicato que lo cobija y que hoy se esfuerza por disputarle su ubicación. Esta tendencia acusa a la primera  de “violentistas”, de faltarle mayor discurso político y programático.

Bueno, efectivamente, es necesario solicitar a Erwin Salazar las respuestas siguientes:

¿Por qué usurpa el cargo de secretario general de la CGTP Lambayeque, cuando no lo es desde el 17 de julio?

¿Con qué recursos pagó el comunicado de una apócrifa “CGTP Regional del Norte”, edición  nacional en “La República”, el 20.07.10?

¿Cómo puede avalar una mayoría artificial de delegados de Pomalca, sobre bases sindicales de anexos, si es una sola unidad empresarial?

¿Cómo puede avalar aberraciones orgánicas, como la participación de Demetrio Ruiz, dirigente  de ámbito nacional para que postule a una dirección de ámbito regional, sin contar con esa representación?

¿Quiénes o con qué influencias se contrató a la delegación policial para que “proteja” un congreso obrero?

Mientras no haya respuestas claras, habrá siempre evidencias de sospechas razonables.

Lima, 14.08.10