
Por: Oscar Alarcón Delgado
En tres automóviles partimos desde Chiclayo a Huambos, el sábado 5 de noviembre 2011 a horas 10:00 a.m., mis primas Zarela Chávez y Norma Nancy Vega junto a mis hermanos Hélide, Alicia y Lidia, Dante, mi cuñada Olga y mis sobrinos Joel y Danicka así como Javier Mendoza , un experimentado conductor, también de la familia, que guiaba la caravana.
Sorpresa, la rapidez con qué tramontamos Chongoyape, Cumbil para dejar la costa y ascender los tres pisos que nos conducen al distrito de Llama, en plena Cordillera Occidental de los Andes, contando el rosario de caseríos como Carrizal, Potrerillo, Maichil y Limoncarro, entre otros los campamentos y estaciones de trabajadores de construcción civil ejecutando la ampliación y asfaltado de la carretera.
Dos kilómetros antes de la ciudad de Llama y su imponente Llipta, obligatoriamente fuimos detenidos más o menos unas cuatro horas a partir de las trece horas debido a los trabajos que se ejecutan. Sin almorzar y ya con lluvia salimos de Llama con destino a nuestro objetivo, además nuestros parientes y amigos nos esperaban a las catorce horas con hospedaje y almuerzo caliente, según nos dijeron.
Lluvia y neblina nos acompañó el camino dejando atrás los poblados llaminos de Llushcapampa, Callampampa, Huarimarca, cruzar la Quebrada de Mangalpa y mirar desde el Pargo iluminado a nuestro pueblo huambino, pero imposible debido a densa neblina. Cruzamos La Montaña y Yanokuna con la satisfacción de volver a la patria chica después de muchos y largos, larguísimos años.
Lo cierto es que llegamos a Huambos a su plaza de Armas a las 19 horas. Nos esperaban los amigos de la V Promoción Juan Velasco Alvarado y otros parientes, como Olguita Álvarez, Hugo Álvarez, Giminelson Matías, Juan Samamé, Nora Silva, Malis Alarcón, Susana Terán, Adán Alarcón, Segundo Anaximandro Flores, Dina Fernández, mi prima en línea materna y claro, Arturo Velásquez que había viajado desde Lima con una semana de anticipación para coordinar con las autoridades, propuestas del Colectivo Wambosmarka.
Hospedaje?, creíamos agotadas las posibilidades y tuvimos varias ofertas. Zarela ya tenía asegurado para todos en el Hotel de la Sra. Margarita Lachos, además de restaurant. Respiramos la satisfacción de estar en el pueblo que me cobijó hasta el final de mis estudios secundarios. Es hora de “almorzar” y coordinar después con los compañeros de la promoción. No voy a la serenata programada, mi débil naturaleza me pide el placer de descansar.
Mi primera satisfacción tan pronto mi llegada fue el abrazo de saludo de mi amigo y profesor Job Alvarado. Me dijo: “Me alegro de verte y que sigas siendo la voz rebelde que conocí”. Gracias maestro, he aprendido también de Ud. por eso nunca seré parte de las muchedumbres conformistas ni de los rebaños conservadores.
El domingo 6 de noviembre fui despertado por el albazo de la banda local de músicos y a prepararme para asistir al Acto Central y desfile de promociones, pero antes el desayuno donde Telésforo Carrero y mi prima Evita. De todo como en feria gastronómica, por la abundancia ya no parecía aprecio sino castigo.
Aprovecho para visitar al tío Salvador Alarcón, a su esposa Orfelina Lachos.
Ya en la ceremonia oficial destacó la oratoria de Segundo Anaximandro Flores, alumno de la primera promoción y posteriormente Director del Colegio, que en enérgica intervención demandó mayor atención y preocupación de las autoridades por la educación de la juventud huambina. Encaró la conversión del antiguo local en un Centro Cultural, entre otros aspectos. Otra intervención digna de recordar fue de la Sra. Julia Gasco Viuda de Saavedra, que en su bien estructurado discurso hizo un llamado a los huambinos a la gestión de un instituto superior de estudios tecnológicos.
En su momento y en nombre de los fundadores, Job Alvarado tuvo una referencia a nuestro proyecto comunicacional Wambosmarka y en su turno el Alcalde Denix Terrones dió sorpresivas resoluciones que colmaron las expectativas de los presentes, como el caso de la reconstrucción del antiguo local del Colegio para ser convertido en un centro cultural de la huambinidad.
No estuvo en la mente de las autoridades nuestras propuestas: 1) La cápsula del tiempo 2) El I Encuentro de los Huambinos por el Desarrollo a pesar de haber gestionado con la debida antelación y hasta por escrito. Es mas ni siquiera estábamos en programa para fundamentar las iniciativas.
Carlos Castillo Ly, Presidente del Centro Huambino de Lima, en nombre de su padre, uno de los principales gestores del Colegio, don Carlos Castillo Gasco; tuvo que romper el protocolo para hacer un ligero saludo. A su manera, vigorosa y protestataria fue la intervención de Lupe Marreros cuestionando el cambio de lema del Colegio.
Formación de estudiantes, público en general. Empezó el desfile con la Promoción 1961-1965 “Heraldos Ezequielinos” hasta la “Bodas de Oro” 2007-2011. En lo que a la nuestra se refiere habíamos coordinado, a iniciativa de Juan Samamé, que nos acompañaría Lizet una jovencita danzante de marinera que centró la atención y aplausos del público. Fuimos más de doce compañeros, además de los mencionados, participaron Víctor Chuque, Oswaldo Bravo, Hernán Cabrera, Sixto Vega, Dalila Chumpén y Mariano Arrascue. Sentimos la inexplicable ausencia de Dilmer Torres.
Después, rompan filas, las promociones hacen grupos por afinidad en tanto almorzamos juntos los de “Juan Velasco Alvarado” momento en que recibimos telefónicamente el saludo de María Nelly Mestanza y Aníbal Vidarte desde Lima; hasta despedirnos todos haciendo promesas de volver a reunirnos nuevamente y ojalá lo más pronto posible. Se nombraron coordinadores: Víctor Chuque y Susana Terán en Huambos, Dalila Chumpén en Chota, Hugo Álvarez en Chiclayo y el suscrito escribiente en Lima.
Ah, me olvidaba de dejar constancia que con el aporte colectivo de los mencionados, donamos al Colegio una computadora y su respectiva impresora.
Tarde familiar y de fotografías, recorrimos El Aparik, La Loma en cuya pampa, antes deportiva, nos encontramos con mis primos Dilmer, Lidia, Yomar. Ya en la noche fuimos desafiados para asistir a la cena donde Rosita y la tía Dulmira nos esperaban y de cuya incólume vitalidad y lucidez, estoy sorprendido. Tertulia de la más linda hasta las lágrimas, desempolvar remembranzas, recordar al tío José Alarcón.
Lunes 7 de noviembre, muy temprano salimos a La Loma en busca de artesanías, compramos ponchos en el taller de Belermina Llamo, mi pariente materna. Retornamos al restaurante de la Sra. Margarita Lachos para el desayuno de orden, pero ya estábamos siendo buscados por la primera dama de la localidad, mi prima Aydee Alarcón esposa del Alcalde Denix Terrones para desayunar en su casa. Lindos momentos de fraternidad plena, de reivindicación familiar, compartimos la mesa y las anécdotas con la suma agradable de Norvil Terrones, Thomas Callao y de Chachi Bravo, de Arturo Velásquez. Fotografías, fotografías. Pues ahí las tienen.
Bueno son las 10 horas y tenemos que retornar a Chiclayo. Fotografías con la Sra. Margarita, con su hijo Jorge, su esposa e hija. Sra. Margarita su nombre de flor adorna su generosidad, sus afanes hospitalarios, su nombre tiene también el sonido musical de la palabra bondad y merece nuestro reconocimiento. Larga vida como la fibra genética de su madre la Sra. Dorliza que cruza airosa más de una centuria de edad.
Ya en el camino de retorno paramos en La Chorrera para unas lindas fotos y en Llama parada obligada de 6 horas debido a que no se puede cruzar la carretera por los trabajos que se realizan.
Visitamos a Delia Maldonado pariente de Zarela y de Norma Nancy quien nos invitó el almuerzo, fue mi amiga vecina de mis años de estudiante en Huambos. Lindas fotos de Llama y su plaza de armas que es un bello jardín, que invita al romance y al placer del reposo.
Son las 18 horas y se abre el pase de la carretera. Llegamos a Chiclayo a las 21 horas y todos somos y estamos felices de haber visitado a la pachamama wambina, de habernos encariñado y abrigado en su regazo materno por unas cuarenta horas. Prometo volver pronto.