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14/01/2010

RECOGEMOS SU HERENCIA, LAS BANDERAS VICTORIOSAS DE ESA LUCHA EJEMPLAR

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INTERVENCION DE OSCAR ALARCON DELGADO, INTEGRANTE DEL DEPARTAMENTO NACIONAL DE EDUCACION Y CULTURA DE LA CGTP EN EL ACTO POR EL 91 ANIVERSARIO DE LA CONQUISTA DE LA JORNADA LABORAL DE LAS OCHO HORAS EN EL PERU

Señor expositor Don Cesar Lévano la Rosa,

Señores panelistas: Olmedo Auris, Héctor Béjar, Diana Miloslavich y Roger Rumrill,

Compañeros y compañeras  dirigentes y delegados de diversos sindicatos,

Compañeros y compañeras representantes de organizaciones sociales y políticas,

Compañeros periodistas de los medios de comunicación que nos honran con su presencia.

 

Mañana, 15 de enero 2010, se cumplen 91 años de la conquista de la Jornada Laboral de las Ocho horas en el Perú y en reconocimiento a los mártires y luchadores que hicieron posible esta conquista la CGTP le rinde su más ferviente homenaje. En la memoria de don Manuel Gonzales Prada, Florencio Aliaga, de Manuel y Delfín Lévano, de Luis Felipe Grillo Carlos Barba, Adalberto Fonken, Nicolás Gutarra, Manuela Chaflajo, Irene Salvador, Julio Portocarrero, entre otros, les invito a ponerse de pie para otorgarles el merecido aplauso de las generaciones actuales de sindicalistas en gratitud a tan noble sacrificio.

 

¡Viva la lucha sindical contra la explotación capitalista!

¡Viva el ejemplo imperecedero de nuestros mártires y luchadores por la Jornada de las 8 Horas en el Perú!

 

No quepa duda alguna que la lucha por la jornada de las ocho horas en nuestro país no solo fue la continuidad de la lucha de 1886 en Chicago que inmoló a mártires universales, aun con las limitaciones del anarcosindicalismo, fue el ingreso del proletariado del Perú como clase para si,  que definió claramente la línea divisoria de la lucha de clases y porque aspiraron a un nuevo orden social. Era lo más avanzado de la época, por eso recogemos su herencia, las banderas victoriosas de esa lucha ejemplar que arrancó al Gobierno José Pardo, representante de la oligarquía, esta importante conquista.

 

No ha faltado en la historia quienes pretendieron expropiar el protagonismo de la clase obrera en la conquista de esta jornada laboral. Víctor Raúl Haya de la Torre fue el primero. Más noble fue la actitud de José Carlos Mariátegui, que desde el diario “El Tiempo” apoyó sin reservas al movimiento huelguístico y nunca se ha atribuido dirección alguna y fue con Mariátegui años después inspirado en el marxismo-leninismo, mediante la fundación de la CGTP y la constitución del partido de trabajadores bajo la denominación de Socialista y después Comunista, en la que el proletariado eleva su personalidad propia,  fija su objetivo de instaurar en nuestro país el socialismo.

 

Haya de la Torre creó el Partido Aprista, en su desprecio a la clase obrera, por considerarla incapacitada e insuficiente;  para ponerse al servicio de la oligarquía y del imperialismo al que consideró factor de desarrollo. El APRA pinceló su predica de redención social para embaucar a los pobres del país al favor del capitalismo como lo hacen hoy sus partidarios con Alan García en el ejercicio del gobierno aprista, siguiendo la aplicación de un modelo económico, político y social neoliberal, corrupto y autoritario iniciado por la más despreciable dictadura de Fujimori y Montesinos, donde los derechos laborales cada día son más precarios y la jornada laboral está al libre disposición de los empresarios, sin tutela del Estado. Todo el poder para las transnacionales todo el peso de la crisis económica y la explotación sobre el hombro de los trabajadores y el pueblo.

 

Hoy los trabajadores tenemos que laborar más de ocho horas bajo el chantaje de los patrones para alcanzar el sustento familiar. Hay que trabajar el conjunto de la familia para sobrevivir tras el costo de vida que sube cada día. La legislación laboral flexibilizada a favor de la explotación capitalista nos niega el derecho al trabajo digno, al descanso, al acceso a la cultura, al bienestar mientras un puñado de poderosos inversionistas se apropian del país.

 

En otros espacios, nuevas iniciativas plantean la reducción de la jornada laboral hasta crear, por ejemplo, el cuarto turno de 6 horas para dar mayor participación a los desempleados e impedir los despidos. Carlos Tovar (Carlín) plantea la acción mundial de los trabajadores por una jornada de cuatro horas.

 

Surge pues el nuevo debate de la jornada laboral en las nuevas condiciones de la globalización capitalista, en las condiciones de la nueva revolución de la ciencia y la tecnología, a la que hay que sumar la revolución social de los trabajadores y pueblos oprimidos.

 

Urge comprender hoy que a pesar del sacrificio heroico de nuestros mártires la jornada laboral de las ocho horas es solo una conquista parcial, que no se respeta ni se cumple. Urge comprender que la misión histórica de la clase trabajadora es luchar por acabar la explotación capitalista y construir una nueva sociedad sin explotados ni explotadores.

 

Unámonos pues compañeros, unámonos todos los explotados del Perú y el mundo y rompamos las cadenas que nos atan a la explotación, luchemos sin cesar a cambio de un nuevo mundo que ganar, como señalan las recientes experiencias de los pueblos de América Latina.

 

Hoy, con la ausencia involuntaria y de fuerza mayor de nuestro Secretario General Mario Huamán, quien solicita las disculpas del caso, iniciamos esa reflexión teniendo como expositor a don Cesar Lévano, descendiente directo de los luchadores Manuel y Delfín Lévano y por el panel de lujo conformado por Olmedo Auris, Vicepresidente de la CGTP; Héctor Béjar, profesor universitario e investigador social; Diana Miloslavich defensora de los derechos de la mujer y Roger Rumrill experto en los temas de los pueblos amazónicos.

 

¡Muchas gracias por su participación, bienvenidos todos!

14/01/2010 23:21 Autor: perusindical. Enlace permanente. Tema: Escritos sindicales No hay comentarios. Comentar.

06/11/2009

DESDE EL ANDAMIO

Unidad y centralización sindical de los trabajadores

de la industria de la construcción

Por: Oscar Alarcón Delgado

L

as organizaciones sindicales, como el resto de las organizaciones sociales, constituyen espacios donde las colectividades animadas por vínculos comunes deciden una formación o estructura para alcanzar en mejores condiciones sus anhelos, objetivos o intereses. Están siempre animados por un fundamento doctrinario o filosófico que en el movimiento sindical le denominamos modelos o corrientes que marcan una conducta o comportamiento frente al mundo laboral y las relaciones entre capital y trabajo. Esos modelos y estructuras no son eternas, cambian. El motivo de la presente es saber si el cambio de la estructura sindical en el sector construcción es necesario o no y con qué urgencia o paciencia. Veamos:

SOMOS MUCHOS, NO ESTAMOS SOLOS

No hay duda que desde los tiempos inmemoriales los trabajadores de construcción civil jugaron un rol destacado en la sociedad, desde las cuevas hasta las maravillosas ciudadelas como Chanchan y Machupicchu son ejemplo de lo que decimos. Las huellas de las manos constructoras están grabadas en la edificación de las viviendas en  las aldeas y las urbes; pero en la industria de la construcción moderna intervienen no sólo los trabajadores clásicos de la edificación sino que existen otros trabajadores que no están organizados sindicalmente en la FTCCP sino en varios sindicatos de empresas de la cadena industrial de la construcción tales como el cemento (Lima, Tarma, Pacasmayo, Arequipa, Juliaca, Rioja); de cerámicos (Celima, San Lorenzo, Cassinelli, etc.); de la madera (FENATIMAP, Muebles Ferrini); de ladrillos (Sagitario, Rex, Karp, Huachipa); de premezclados (Firsth, Unicón, etc) y otros trabajadores de canteras, picapedreros y artes decorativas.

Es probable que juntos sumen un millón de trabajadores del sector de la industria de la construcción, una fuerza desperdiciada en pedazos, los sindicatos existen como islas pudiendo ser un gran continente. ¿Hay motivos para estar separados y sin ninguna relación de solidaridad y apoyo mutuo? Desde el modelo o corriente sindical clasista es un escándalo la indiferencia y es negación de los principios (Unidad, consecuencia, independencia, democracia y solidaridad) Esa indiferencia es el nido del mas peregrino individualismo y su avanzada corporativa contraria a esa sentencia que aprendimos desde que tenemos uso de razón: “la unión hace la fuerza”.

 

CAMBIOS URGENTES

Esa situación tiene que cambiar. El Amauta Mariátegui hace más de ochenta años señaló la necesidad de modernizar las estructuras sindicales. Decía que mientras los patrones se modernizan, los trabajadores no deben continuar luchando “a la antigua” y en correspondencia con la realidad cambiante la CGTP dio un paso importante en su Congreso Estatutario (2003), que afirmándose en el sindicalismo clasista diseñó la nueva estructura sindical para luchar en mejores condiciones para enfrentar el modelo económico, político y social neoliberal; preferentemente  constituyendo sindicatos grandes, de rama de actividad o de sectores económicos.

Se ha abierto el debate sobre la nueva institucionalidad sindical en sector de la industria de la construcción a través de dos encuentros (En Lima y Arequipa) bajo el lema de unidad y centralización donde se formó una Coordinadora Sindical con la que se abre el camino hacia su objetivo central: la constitución de la Federación Unitaria de los Trabajadores de la Industria de la Construcción del Perú o lo que es lo mismo la CGTP Sectorial de la Construcción.

 

SUPERAR COMPLEJOS Y TEMORES

Tenemos el deber de crear conciencia de clase y esa conciencia se traduce en organización: La nueva organización, es entonces una tarea urgente para contribuir a la derrota del modelo neoliberal, perverso y oprobioso y a su gobierno que lo administra a favor de los patrones, los explotadores capitalistas. Los trabajadores de la industria de la construcción unidos y centralizados sindicalmente harán sentir el peso de su fuerza a la oligarquía del sector. Ese es el reto donde se debe poner todo el empeño. En ese combate, la FTCCP tiene la misión de nave madre que ha de guiar al triunfo a la flota obrera. Ningún freno, ninguna resistencia es válida porque el enemigo de clase no duerme. No hay que otorgarle el gusto de continuar en la división.

Lima: 13.10.08

06/11/2009 10:49 Autor: perusindical. Enlace permanente. Tema: Escritos sindicales No hay comentarios. Comentar.

05/11/2009

SINDICALISMO CLASISTA Y MISION HISTORICA DE LA CLASE TRABAJADORA

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Por: Oscar Alarcón Delgado

DNEC CGTP

La Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) es indiscutiblemente la principal organización presente en la lucha cotidiana contra el sistema jurídico laboral y contra el modelo económico neoliberal. Esta realidad se explica porque es una organización que actúa en el terreno de la lucha de clases que es una ley del desarrollo social y esta lucha refleja el carácter irreconciliable de los intereses entre trabajadores y patrones, entre proletariado y burguesía y porque se reconoce la contradicción fundamental del capitalismo que se expresa entre el carácter social de la producción y el carácter privado de propiedad.

Es decir la CGTP es un instrumento de lucha de los trabajadores para mejorar las condiciones de salario, de vida y de trabajo exigiendo su participación en la riqueza generada por su participación en la producción y denuncia la apropiación ilícita de la plusvalía por parte de los capitalistas que amasan fortuna con la explotación de los trabajadores y los patrones no son capaces de una realizar una distribución equitativa de la riqueza, precisamente por ese carácter de clase explotadora.

Asimismo el sindicalismo clasista se basa en valores o principios de Unidad, Consecuencia, Independencia, Democracia y Solidaridad. Aquí reside la diferencia con el sindicalismo reformista, sindicalismo confesional y el denominado sindicalismo “libre y democrático” que son en esencia amarillos y patronales y procuran estrategias de conciliación de clases. Estas corrientes pueden obtener algunas reivindicaciones en el terreno de la negociación colectiva a cambio de no tocar el sistema de explotación capitalista imperante; el sindicalismo clasista procura el mejoramiento de la clase en el terreno de la lucha económica, pero su estrategia es educar y conducir al cumplimiento de la misión histórica de la clase trabajadora: abolir el sistema de explotación y crear una nueva sociedad sin explotados ni explotadores.

Cuando hablamos de clase trabajadora, nos estamos refiriendo a un inmenso sector de la nación o población asalariada que vende su fuerza de trabajo a cambio de un salario que le permite la sobrevivencia del trabajador y su familia, que cada día es menos y que no alcanza la canasta básica familiar; pero esta categorización alcanza a otros trabajadores que no siendo asalariados generan sus propios puestos de trabajo y se les conoce como “trabajadores independientes o por cuenta propia” que aumentan con la crisis del capitalismo y generalmente se encuentran en el campo y zonas urbanas. Igualmente otros sectores ubicados en escalones sociales medios o de altos ingresos se “proletarizan” y junto a la clase obrera (o por extensión, trabajadora) forman una alianza de intereses por un cambio económico, político y social.

Las demandas de la clase son eminentemente demandas políticas que se oponen a las políticas del Estado que es un instrumento de la clase dominante  y es administrado en nuestro caso, por un gobierno patronal. Para entender y adoptar un comportamiento acorde con la misión histórica de la clase trabajadora es necesario elevar la conciencia de clase; es decir transformar la clase en sí en clase para sí.

¿Y qué rol juegan los comunistas en todo esto? La clase trabajadora es un inmenso frente único con diversas experiencias, creencias, adhesiones partidarias y religiosas y los comunistas sólo son una parte, probablemente minoritaria, su fuerza no está en la cantidad sino en la calidad de sus ideas basadas en la ciencia marxista-leninista, en la aplicación del pensamiento y obra de José Carlos Mariátegui que nos legó dos instrumentos de lucha: el sindicato (CGTP) y el partido político de la clase (PCP). Este último tiene la obligación de ser honor y conciencia en la conducción política e ideológica de la clase a su destino final, acumulando fuerzas anti neoliberales para hacer posible los cambios que los trabajadores y el pueblo exigen.

05/11/2009 14:37 Autor: perusindical. Enlace permanente. Tema: Escritos sindicales No hay comentarios. Comentar.

30/10/2009

INSTITUCIONALIZAR LA ESCUELA SINDICAL

Por: Oscar Alarcón Delgado

DNO CGTP

Escuela, en su concepto general es el establecimiento o institución donde se imparte la enseñanza o instrucción. La Escuela Sindical viene a ser una parte importante de la estructura sindical dedicada exclusivamente a la capacitación y formación de valores, conocimientos y la creación de una cultura clasista que contribuya al fortalecimiento institucional y a una eficaz gestión gremial para construir alternativas políticas, sociales y culturales en nuestra sociedad.

No olvidemos que los empresarios cuentan con escuelas, institutos y universidades  donde se capacitan y forman sus cuadros para perpetuar la explotación capitalista; en consecuencia la Escuela Sindical permite a los sindicatos  formar sus propios cuadros, conocer su propia historia, sus problemas y orientar el futuro de los trabajadores.

El Dpto. de Educación y Cultura Nacional/Regional Sindical siguiendo la tradición mariateguista de la “Universidad Popular”, donde se impartía enseñanza que ubicaba a los trabajadores en el conocimiento y educación básicamente científica, liberadora, clasista, negado en los colegios y en las universidades oficiales; debe institucionalizarse y procurar en consonancia con las necesidades de sus propios afiliados y de su propia realidad elaborar el plan curricular correspondiente, de tal modo que no resulte “una imposición” sino una decisión participativa y democrática.

ESTRUCTURA

La Escuela Sindical depende del Consejo Ejecutivo Nacional y/o Regional y su órgano ejecutor es el Departamento Nacional y/o Regional de Educación y Cultura.

Debe contar con un Director Académico,  responsable de la planificación y ejecución de los planes de capacitación y formación sindical de acuerdo a los objetivos estratégicos de la CGTP y políticas correspondientes. Cuenta con un equipo de formadores sindicales, debidamente capacitados en la didáctica, metodologías y en las técnicas andragogícas  o enseñanza de adultos. Asimismo cuenta con un equipo de facilitadores debidamente capacitados en el manejo de dinámicas aplicables al proceso de enseñanza-aprendizaje.

En ambos casos se requiere tener en cuenta un perfil del formador y facilitador a compañeros que tienen aptitudes de líderes en el conocimiento, de maestros, de expositores. En el movimiento sindical se debe comprometer igualmente a los profesionales docentes afiliados a los sindicatos del sector educación. En toda, región y/o provincia es posible encontrar docentes comprometidos con la causa de los trabajadores; en algunas regiones existen experiencias valiosas de convenios con las universidades locales, lo que demuestra la viabilidad del trabajo educativo.

El Director Administrativo, es responsable de la logística, el personal y la administración propiamente dicha de la Escuela Sindical.

El Proyecto Trabajo Digno ha contribuido a la formación de formadores en dos ocasiones, una con el apoyo de expertos de Programa Laboral de Desarrollo (Plades) y otra con los profesores de la Universidad Nacional de Educación de Educación “Enrique Guzmán y Valle” (La Cantuta).

NIVELES DE ENSEÑANZA

Como propuesta, se puede clasificar los cursos en tres niveles: Básico, Intermedio y Superior,

Nivel Básico: Sindicalismo I, Realidad Nacional/Regional, Negociación colectiva, Técnicas de Conducción de debates,

Nivel Intermedio: Sindicalismo II, Reestructuración Organizativa, Historia del Movimiento Obrero, Legislación Laboral. Técnicas de actividades grupales.

Nivel Superior: Sindicalismo III, Filosofía, Economía Política, Liderazgo y Oratoria, Planificación Estratégica, Comunicación Sindical, Derechos Humanos.

INSTITUCIONALIZAR LA ESCUELA SINDICAL

La Escuela Sindical no es una local con letrero visible, carpetas y pizarra, solamente. Tampoco es un grupo de voluntariado dispuesto a “enseñar”, sin jerarquía y niveles de responsabilidades y compromisos. Una escuela sindical se institucionaliza cuando existen, locales, maestros (formadores) y alumnos (participantes)  y responde a un plan de educación (metas).

Como es natural, toda actividad requiere de recursos económico financieros, pero estas actividades pueden ser coordinadas y apoyadas por las ONG laborales, de educación, programas de extensión de las universidades en los casos que sean posibles; pero debe basarse fundamentalmente en auto sostenimiento, es decir en el aporte de los afiliados y de los propios participantes en las escuelas. Además la política educativa siempre deberá ser señalada por la organización sindical y no por el cooperante.

El Proyecto Trabajo Digno brinda su apoyo para que las escuelas sindicales tanto de Lima (Escuela Nacional Sindical “José Carlos Mariátegui”), Arequipa, Cusco, Ica, Junín, La Libertad se institucionalicen y demuestren su plan de actividades para el año 2009. La respuesta corresponde a los órganos directivos correspondientes, en particular a los Responsables de los Departamentos de Educación y Cultura. 

Publicado en Revista "Trabajo Digno" Nº 15 -Enero 2009.

30/10/2009 16:16 Autor: perusindical. Enlace permanente. Tema: Escritos sindicales No hay comentarios. Comentar.

23/10/2009

CONDECORACION ACERTADA

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Por: Oscar Alarcón Delgado

DNEC CGTP

El 25 de Octubre de cada año se celebra el “Día de los Trabajadores en Construcción Civil”, que fue desde muchos décadas atrás como una anhelada reivindicación que apareció como un permiso de una hora por los empleadores para la “celebración”, hasta convertirse en Ley Nº  24324 del 31.10.1985 como día no laborable, con goce de salario sin que afecte el dominical, en reconocimiento y gratitud nacional a dichos abnegados trabajadores.

 

Este año se celebrará como “dios manda”, porque no todo es chamba ni todo es lucha; hay tiempo para todo y el 24 de Octubre en el Centro Recreacional CONAFOVICER de Ate será un desborde de energías y adrenalina en una fiesta espectacular.

 

Pero lo que más me parece apreciable en esta oportunidad es la condecoración con la “Orden Pedro Huilca”, (creado por Resolución Ministerial Nº 265-2004-TR del 12.10.04) en el acto central del 22 de octubre, por ser justa y merecedora a dos hombres que entregaron su juventud y madurez a la causa de los obreros del andamio, que iniciaron y le dieron continuidad a la gloriosa y poderosa (modestias aparte) Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú, base impulsora de la reconstitución de la CGTP.

 

Esos personajes son: Rolando Guevara Bendezú y Manuel Díaz Salazar, el primero supo dirigir la flamante FTCCP en 1959 en pleno deslinde y distanciamiento del sindicalismo amarillo de CTP para tomar el cauce mariateguista, de la acertada dirección clasista de la lucha sindical. El segundo le correspondió participar activamente en el CDUS y reconstitución de la CGTP sobre la fortaleza de la FTCCP y crear al mismo tiempo a la FLEMACON, la Federación Latinoamericana de los Trabajadores de la Construcción y dar nacimiento a CONAFOVICER.

 

Rolando Guevara a sus años de edad es hoy un recio y lúcido octogenario que inspira respeto y confianza para escuchar sus historias y experiencias, de los tiempos “vividos” en duras lides contra los patrones y los esquiroles del sindicalismo aprista.

 

Manuel Díaz, es un curtido luchador, forjado igualmente entre una pléyade de combativos y consecuentes dirigentes y activistas como  Isidoro Gamarra, Alberto Ramírez, Arsenio Jara, entre otros. Sub secretario general de la reconstituida CGTP.

 

Ambos ostentan la virtud de ser leales a la ideología del proletariado, ambos abrazaron las enseñanzas de Mariátegui y fueron al mismo tiempo disciplinados militantes del Partido Comunista Peruano, por cuyo motivo fueron perseguidos, enjuiciados y hasta huéspedes de las cárceles, como dice Manuel “por accidentes de trabajo”. Son dos vidas paralelas ejemplares, de una misma causa.

 

Por eso hago pública mi alegría por la acertada elección de los personajes.

21/10/2009

SE CALIENTAN LOS SOCAVONES

Oscar Alarcón Delgado

DNEC  CGTP

Una huelga de 48 horas de duración (19-20.10.09) ha sido la alerta en campanas de bronce sobre lo que se viene en este importante sector laboral, que se ha convertido en  estratégico de la economía nacional que más puntos le dado al PBI.

Pero es en este sector donde se nota con más claridad no solo la lucha de clases, sino la alianza de los dueños de las minas y el gobierno. Alan García actúa como relacionista público de las empresas mineras, como “marketero” del capital transnacional que busca, el oro, la plata, el cobre, el zinc y todo mineral de las entrañas de nuestro territorio.

Y como es verdad, el capital no crece por arte de magia, sino por la participación de cerca de cien mil trabajadores en el sector que generan la riqueza, con cuya plusvalía aumentan sus arcas los empresarios transnacionales y los que se cobijan en la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía; en cambio los trabajadores no sólo están castigados por las carestías que alcanzan a todos los peruanos  sino que les niegan derechos a una vida digna.

No existen escalas salariales para el sector, lo que pone en desventaja a los trabajadores sujetos al libre mercado, en medio de una variedad de modalidades de contratación para burlar derechos laborales y  tributarios. El Gobierno aprista cuya doctrina auroral solía reivindicar a “los trabajadores manuales e intelectuales” es hoy consecuente con la profundización del modelo económico, político y social heredado de Fujimori. No le devuelve a los trabajadores mineros la negociación colectiva por rama de actividad así como tampoco la jubilación, de acuerdo a la particular naturaleza del trabajo así como tampoco atienden las mejoras laborales y la participación en las utilidades. La huelga ha sido declarada improcedente o ilegal. ¡Qué novedad!

 Recuerdo una canción de los años setenta  que se entonaba más o menos así: “los señores de la mina, / se han comprado una romana /para pesar el dinero que a los obreros /les roban todas las semanas…”. No ha cambiado nada, salvo en mayor explotación de nuestros minerales y  mayor explotación de los trabajadores, a pesar de supuestas bondades que se anuncian en los spots publicitarios como parte de la denominada responsabilidad social.

Desde que tengo uso de razón escucho sobre  la necesidad de la inversión del capital, pero conozco varios lugares como Cerro de Pasco, La Oroya, Moquegua y otros  enclaves mineros y la situación no es para alegrarse. Los pueblos protestan porque las mineras contaminan sus aguas y medio ambiente y algún día cuando estas se retiren quedarán en la extrema pobreza. Decía un campesino que es mejor que no hubieran empezado. ¿Dónde está el cuento de la felicidad? Lo sabe Alan García, el que pasa el sobrero limosneando para sus programas sociales. Los trabajadores tienen derecho al bienestar, y por eso es la protesta justa que empieza a calentar los socavones a  través de la gloriosa Federación Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos  y Siderúrgicos del Perú.  



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