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DESDE EL ANDAMIO

Unidad y centralización sindical de los trabajadores

de la industria de la construcción

Por: Oscar Alarcón Delgado

L

as organizaciones sindicales, como el resto de las organizaciones sociales, constituyen espacios donde las colectividades animadas por vínculos comunes deciden una formación o estructura para alcanzar en mejores condiciones sus anhelos, objetivos o intereses. Están siempre animados por un fundamento doctrinario o filosófico que en el movimiento sindical le denominamos modelos o corrientes que marcan una conducta o comportamiento frente al mundo laboral y las relaciones entre capital y trabajo. Esos modelos y estructuras no son eternas, cambian. El motivo de la presente es saber si el cambio de la estructura sindical en el sector construcción es necesario o no y con qué urgencia o paciencia. Veamos:

SOMOS MUCHOS, NO ESTAMOS SOLOS

No hay duda que desde los tiempos inmemoriales los trabajadores de construcción civil jugaron un rol destacado en la sociedad, desde las cuevas hasta las maravillosas ciudadelas como Chanchan y Machupicchu son ejemplo de lo que decimos. Las huellas de las manos constructoras están grabadas en la edificación de las viviendas en  las aldeas y las urbes; pero en la industria de la construcción moderna intervienen no sólo los trabajadores clásicos de la edificación sino que existen otros trabajadores que no están organizados sindicalmente en la FTCCP sino en varios sindicatos de empresas de la cadena industrial de la construcción tales como el cemento (Lima, Tarma, Pacasmayo, Arequipa, Juliaca, Rioja); de cerámicos (Celima, San Lorenzo, Cassinelli, etc.); de la madera (FENATIMAP, Muebles Ferrini); de ladrillos (Sagitario, Rex, Karp, Huachipa); de premezclados (Firsth, Unicón, etc) y otros trabajadores de canteras, picapedreros y artes decorativas.

Es probable que juntos sumen un millón de trabajadores del sector de la industria de la construcción, una fuerza desperdiciada en pedazos, los sindicatos existen como islas pudiendo ser un gran continente. ¿Hay motivos para estar separados y sin ninguna relación de solidaridad y apoyo mutuo? Desde el modelo o corriente sindical clasista es un escándalo la indiferencia y es negación de los principios (Unidad, consecuencia, independencia, democracia y solidaridad) Esa indiferencia es el nido del mas peregrino individualismo y su avanzada corporativa contraria a esa sentencia que aprendimos desde que tenemos uso de razón: “la unión hace la fuerza”.

 

CAMBIOS URGENTES

Esa situación tiene que cambiar. El Amauta Mariátegui hace más de ochenta años señaló la necesidad de modernizar las estructuras sindicales. Decía que mientras los patrones se modernizan, los trabajadores no deben continuar luchando “a la antigua” y en correspondencia con la realidad cambiante la CGTP dio un paso importante en su Congreso Estatutario (2003), que afirmándose en el sindicalismo clasista diseñó la nueva estructura sindical para luchar en mejores condiciones para enfrentar el modelo económico, político y social neoliberal; preferentemente  constituyendo sindicatos grandes, de rama de actividad o de sectores económicos.

Se ha abierto el debate sobre la nueva institucionalidad sindical en sector de la industria de la construcción a través de dos encuentros (En Lima y Arequipa) bajo el lema de unidad y centralización donde se formó una Coordinadora Sindical con la que se abre el camino hacia su objetivo central: la constitución de la Federación Unitaria de los Trabajadores de la Industria de la Construcción del Perú o lo que es lo mismo la CGTP Sectorial de la Construcción.

 

SUPERAR COMPLEJOS Y TEMORES

Tenemos el deber de crear conciencia de clase y esa conciencia se traduce en organización: La nueva organización, es entonces una tarea urgente para contribuir a la derrota del modelo neoliberal, perverso y oprobioso y a su gobierno que lo administra a favor de los patrones, los explotadores capitalistas. Los trabajadores de la industria de la construcción unidos y centralizados sindicalmente harán sentir el peso de su fuerza a la oligarquía del sector. Ese es el reto donde se debe poner todo el empeño. En ese combate, la FTCCP tiene la misión de nave madre que ha de guiar al triunfo a la flota obrera. Ningún freno, ninguna resistencia es válida porque el enemigo de clase no duerme. No hay que otorgarle el gusto de continuar en la división.

Lima: 13.10.08

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